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Friday, January 23, 2026

La ocasión de la acción de Dios

Inició el Capítulo General 2026; es la cuarta edición a partir de las nuevas Constituciones (2014, 2018, 2020 y ahora 2026). También Consagradas y Consagrados se han alineado a la fecha queriendo indicar un caminar común; muestran, sin embargo, el estrecho vínculo y dependencia de la Congregación.

 

De frente a cualquier acontecimiento de legionarios, las posturas siguen polarizadas; en un extremo quienes ven la maldad de Maciel en todo, en el otro, quienes ven la acción de Dios incluso en el daño; posturas irreconciliables.

 



 

Acercarse con objetividad al fenómeno Maciel y a su obra sigue resultando difícil. Lamentablemente el Capítulo de 2014 llenó de palabrería y renuncias la figura de Maciel pero 12 años después se constata que no hubo realmente un cambio de actitudes, ni de cultura en la obra. El Capítulo de 2018 buscó la manera de rescatar jurídicamente al “Movimiento”. Por último, el Capítulo de 2020 dedicó un espacio a las víctimas, se publicaron documentos y se prometió acercarse a los heridos…

 

Al igual que el Capítulo de 2014, el de 2020 derivó en una forma de autoengaño; es decir, los legionarios de a pie creen que con la publicación de los documentos la institución ya cumplió, los Superiores perciben como ataques y como avaricia y cualquier voz proveniente de las víctimas o de personas dañadas. Esto lleva a una imagen pública cada vez más negativa.

 

Pese a todo lo anterior, muchas de las Consagradas, algunos Consagrados y muchos sacerdotes legionarios realizan una buena labor pastoral que es necesario valorar. Dicho de otro modo, no todo en la obra de Maciel es negativo y la acción de Dios es palpable… ¿acaso son la flor del pantano?

 

Un paradigma

 

Recientemente la Federación RC comenzó a promover la labor de evangelización en Veracruz; lo llaman el camino de Guadalupe. Lo que allí sucede es un paradigma, casi toda una imagen de la obra de Maciel (la Congregación y la Federación con todas sus ramas). Vale la pena observar con atención.

 

Una casa de retiros llamada «Centro Misionero Rafael Guízar y Valencia», una organización humanitaria llamada «Misión MasAlto» y una serie de trayectos para senderismo religioso «Camino de Guadalupe» promueven el desarrollo humano y comunitario de la zona y son agentes de evangelización auténtica.

 

Fue por allá en 1994 cuando Evaristo Sada con auténtica ilusión buscó el “trayecto” que Marcial Maciel habría seguido en sus años de seminarista durante su estancia en Veracruz. Según la narración de Maciel (hoy completamente desacreditada) él tuvo que llevar la Eucaristía en el año 1936 a varios pueblos, montando a caballo y burlando retenes de soldados anticlericales. Su narración incluía detalles como una canción que canturreaba y silbaba ante los soldados.

 

Sada Derby convenció a los moradores de aquellas tierras para que le vendieran; así pudo construir un “resort misionero” en la parte alta de la montaña. Después organizó recorridos haciendo senderismo y llevando la Eucaristía como parte del camino para replicar la experiencia espiritual del “santo” fundador. Nunca estuvo claro si contaba con permiso del Obispo para realizar dicha actividad porque incluso, durante el trayecto, se permitía llevar la Eucaristía a jóvenes, sin una necesidad pastoral.

 

El resort misionero después sirvió como refugio para Evaristo. No sabemos en qué fecha él se enteró de la “otra” vida de Maciel (con Norma y su hija); pero para 2004 era algo que ya había asimilado conviviendo frecuentemente con la última “esposa” de Maciel y con su hija. Pero la muerte de Maciel y su modo de morir lo afectó en su estabilidad emocional hasta una depresión profunda. Duró varios meses aislado en el resort misionero, con mínimo aseo personal, poca comida y mucho silencio.

 

Superó la crisis.

 

Evaristo Sada siempre fue un hombre fervoroso y sincero en su entrega. Su vida en la Congregación la dedicó al gobierno y al servicio de Maciel y sus caprichos. Después de su gran crisis se separó un poco del “carisma” legionario para dedicarse al ministerio sacerdotal entre la gente pobre de Veracruz. El nuevo Evaristo dejó de ser el gran promotor de la mística legionaria y de la figura de “Nuestro Padre”; y aunque toda su visión del mundo y de la Iglesia eran completamente legionarias, se dedicó a desarrollar la pastoral en esa zona de Veracruz con la ayuda de sus muchos contactos. Ha hecho el bien, ha evangelizado, ha anunciado a Jesucristo, ha fomentado la devoción a la Santísima Virgen y ha procurado la promoción humana de aquellas comunidades. Son hechos verificables y no narraciones como las “rifas” con las que supuestamente Maciel dotó de imágenes religiosas aquellas poblaciones.

 

Las comunidades que han crecido humana y espiritualmente son La Perla, Macuilacatl, San Martín, Metlac, Cruz Grande, La Ciénega, Chilapa, Las Trincheras, Rancho Nuevo, El Minero, Potrero Nuevo, La Mata, Tuzantla, Xometla, Rancho Viejo, Zacatlapa y La Concordia.

 

¿Acaso se puede negar la acción de Dios en todas estas personas?

 

La propaganda de la Federación RC ya asumió el apostolado como algo surgido del carisma y así lo promueven.

 

Propaganda Federación RC


 

Por eso el camino de Guadalupe (en Veracruz) es el paradigma perfecto de la Congregación fundada por Maciel y de la Federación Regnum Christi con las Consagradas y los Consagrados y todos sus adheridos. El actuar de Dios es evidente: hay evangelización, hay acción sacramental, hay promoción humana y se ha involucrado a muchas otras personas… Pero de ninguna manera se puede afirmar que “Dios quiso” específicamente el “Camino de Guadalupe” en Veracruz. Esta obra no surge de una “moción interior” del Espíritu Santo que le pidió a su fundador iniciar un senderismo religioso en las faladas del Pico de Orizaba.

 

La obra de “El Camino de Guadalupe” surge a partir de la narración embustera de Marcial Maciel y del empeño de Evaristo Sada en repetir una experiencia espiritual del Fundador, que resultó falsa.

 

Es decir, al origen de esta obra hay un fraude sobre el que un engaño apoya la buena intención. Por tanto, se puede afirmar que esta obra no fue suscitada directamente por Dios (en el sentido estricto); al mismo tiempo se debe afirmar que Dios actuó mediante el fervor y la generosidad de tantas almas que han promovido “El Camino de Guadalupe” en Veracruz.

 

Esa narración embustera de Marcial Maciel ha sido la ocasión del actuar de Dios a través del fervor y la entrega de Evaristo Sada y tantos otros.

 

Así ha sucedido también con la Congregación y después con los grupos de laicos que se habían consagrado a Dios. Podemos recorrer hacia atrás algunos engaños: por ejemplo que el Movimiento no existía canónicamente y las promesas de consagración no eran reconocidas por la Iglesia (salvo privadamente), que se engañó a los miembros mostrando como aprobados por la Iglesia Estatutos que eran normas internas, que las Constituciones aprobadas por el Papa no correspondían a las que entregaron a los miembros (edición 1983), que el Superior o Director General estaba excomulgado desde los años 40s según el Código de 1917 por diversas causas incluidos varios delitos contra la libertad y las buenas costumbres (Código de 1917, título XIV) y por delitos contra la verdad (título XV)… además de los engaños habría que añadir otro tipo de irregularidades y hasta delitos.

 

La obra “El Camino de Guadalupe” en Veracruz inicia a partir de un engaño, pero no un engaño total, pues hay aspectos verdaderos. Por encima de eso, el deseo sincero y la devoción de muchos han sido el instrumento de la acción de Dios.

 

Folleto Capítulo General 2026


 

Del mismo modo se puede establecer el paralelismo con la Federación Regnum Christi (la Congregación y sus Asociaciones). Una moción del Espíritu o una inspiración divina en la calle Javier Mina de Cotija, su pueblo natal, en mayo de 1934; ¿de verdad? ¿Fue realmente una inspiración divina?

 

Según la narración de Maciel, la idea fue corroborada con quien dijo era su director espiritual, el Pbro. Raúl Manzo. A esa idea inicial sigue un periodo de discernimiento que a partir de Trento se llama “seminario”. Durante ese periodo de discernimiento Marcial Maciel fue considerado no apto para la vida sacerdotal al menos en tres ocasiones por tres autoridades eclesiásticas distintas no relacionadas entre sí…

 

¿Sacerdote no, fundador sí?

 

Es necesario estudiar estos hechos; pero al ver que se cerraba el camino al sacerdocio, Maciel emprendió la idea de una fundación propia: 19 de junio de 1936, en la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús durante una visita a la Eucaristía cuando Maciel Le conversaba: «Él de una manera misteriosa comunicó a mi alma la idea de formar un grupo de sacerdotes». Años después, los religiosos de la Congregación llamarían a esto: “una moción directa del Espíritu Santo, clara, total y definitiva que con la gracia de Dios transformaba de por vida la existencia de Maciel”.

 

Mayo de 1934 y junio de 1936: La Congregación partió del engaño (varios acontecimientos no completamente falsos pero tampoco completamente auténticos), después vino el fervor y la sinceridad en la entrega de tantos.

 

El Camino de Guadalupe en Veracruz no es una obra inspirada y querida directamente por Dios (stricte dicte). De igual modo, ni la Congregación ni la Federación son una obra inspirada o querida por Dios directamente. En el paralelismo de ambas obras se puede ver cómo el quehacer humano ha sido la ocasión de la acción de Dios.

 

¿Y el carisma que continuamente proclaman haber recibido?

 

A grandes rasgos, fue a partir de unas “quaestions” informales (especie de charla con el Fundador) en la casa de verano en Termini en torno al año 2000, al sur de Italia cuando comenzó a insistirse con fuerza en el carisma recibido de Dios. En aquella ocasión, Maciel dijo que el carisma era la caridad, es decir el modo de vivir el amor a Jesucristo; después vino el Capítulo General y hablaron de “conocer, vivir y transmitir el misterio de la Encarnación”, con la revisión de las Constituciones el concepto se modificó a “hacer apóstoles”. Desde entonces han reiterado esa idea subrayando que se trata de un regalo recibido de Dios tácitamente refiriéndose al evento inspiracional de 1936.

 

¿Por qué es esto importante?

 

Mucha de la insistencia vocacional con la que los legionarios reclutan, se fundamenta en el llamado divino (la auténtica vocación siempre es divina). Que al origen de la institución haya una acción divina es parte esencial de la convicción para estar en un lugar al que se dice “Dios te ha llamado”. Si la obra parte de un engaño, Dios no te llama a eso pues ¿cómo justificar que Dios llame a un lugar de fraude?... Es mucho más complicado hacer una auténtica teología que reconozca la obra de Maciel como la ocasión del actuar de Dios… y que Dios respetará la libertad y la convicción con la cual alguien cree responderle, máxime si la iglesia institucional ha aprobado dicha obra.

 

El Capítulo General de 2026 dedicará un espacio amplio al tema vocacional y a la identidad, también dedicarán algunos párrafos a las víctimas; pero no profundizarán auténtica y teológicamente en la razón de existir de la obra iniciada por Maciel. La necesidad de “perseverar” les mueve hacia adelante y por ello seguirán sin afrontar con determinación los compromisos de justicia hacia los exmiembros y las personas dañadas que ya sea por la cultura, ya sea por la mentira, la institución ha dañado.


Miembros del Capítulo de espaldas... ¿a las víctimas?

¿Misma historia?


Saturday, August 23, 2025

Peter Mullan, LC habla sobre el Lobo de Dios

Comienzan a aparecer las opiniones y respuestas de los legionarios, consagradas (antes 3GF) y consagrados (antes 3GM) de la actualmente llamada Federación RC[1]. La tónica general de las respuestas legionarias o de gente vinculada a ellos es: «Ya lo sabíamos», «No teníamos todo el detalle, pero lo general ya lo conocíamos». Incluso más de alguno ha comentado que «todo eso se expone en el curso introductorio de historia a los novicios porque ahora hay transparencia».

Peter Mullan, miembro de la Congregación de Maciel redactó un artículo en respuesta a “tantos” comentarios acerca de la serie de HBO “El Lobo de Dios” (El artículo se puede leer más abajo).

Después de una breve introducción, Peter Mullan usa la imagen de la familia y se llama así mismo y a los miembros de la Federación RC, hijos legítimos y espirituales de Marcial Maciel.

El grado de condicionamiento mental raya en el absurdo. Peter Mullan es doctor en filosofía. El problema no es la “inteligencia más que mediana”. Él mismo narra el origen de su condicionamiento: conoce la Congregación de Maciel desde los 6 ó 7 años, a los 10 se adhirió al llamado ECYD y a los 15 ingresó al seminario menor.


Peter Mullan, miembro de la Congregación de Maciel

 

Es el mismo caso de Gabriel Sotres y de otros miembros de la Congregación con inteligencia aguda pero que siempre han tenido límites a su pensamiento debido a que su  belief sostiene su identidad. Colocan su “creencia” por encima de la evidencia de la razón.

Una muestra de que la creencia está por encima de la razón se puede ver por la cantidad de afirmaciones gratuitas incluso con falso. Es decir, afirmaciones que se perciben como verdaderas en el contexto en el que se presentan, pero que de suyo son falsas.

Por ejemplo: Menciona la Visita Apostólica[2] ordenada por el Papa Benedicto XVI y dice Peter Mullan, textual: «Después de haber estudiado a fondo la Legión, la Iglesia reconoció en ella un don, una contribución a la vida católica, como parte de nuestro carisma para el bien de la Iglesia».

Se trata de BIAS[3] en toda la extensión del concepto. Vamos por partes:

-         La visita apostólica entrevistó a la mayoría de los Legionarios y a algunas otras personas muy vinculadas a la Congregación. La mayoría de las preguntas de los Visitadores[4] tenía qué ver principalmente con la relación hacia el Fundador y después con la normativa y la vivencia de los votos. Por tanto, es FALSO afirmar que la visita apostólica tuvo como objeto “estudiar a fondo” a la Congregación.

-         Es FALSO afirmar que la visita apostólica reconoció un don. De nuevo nos encontramos ante una afirmación BIAS; es decir que aparenta ser verdadera pero no tiene fundamento. La visita sólo reconoció la necesidad de redefinir el carisma preservando su núcleo “militia Christi”.

-         Es FALSO afirmar que el “carisma legionario” es una contribución a la vida católica; de hecho el comunicado lo expresa al revés pues la “militia Christi” es la que “caracteriza la actividad apostólica y misionera de la Iglesia”. Es decir, lo que sería el núcleo del carisma de la Congregación es una característica de la actividad de la Iglesia; de ninguna manera se afirma que el “carisma legionario” es una aportación a la vida de la Iglesia.

 

Por otro lado, Peter Mullan hace una afirmación tremenda al decir que de toda la curia romana, al único que Maciel no pudo comprar fue a Ratzinger/Benedicto. Aquí mismo en Liberabit Veritas ya hemos dado testimonio del programa de cultivo de eclesiásticos, de las listas de regalos, del seguimiento cercano y de los encargados con los que se “acompañaba” a cada obispo o persona de relevancia. Esta afirmación de Mullan es importante, porque el nombramiento del Delegado Pontificio también estuvo condicionado por el cultivo legionario y de algún modo las valoraciones que de él emanaron estaban condicionadas por su adhesión al Cardenal secretario de Estado Angelo[5] Sodano (RIP).

Después Mullan dedica varios párrafos a hablar de su experiencia “carismática” en torno a “militia Christi”… nuevamente BIAS porque desde el Capitulo General de 2014 a la fecha nunca se ha hecho mención al carisma de “militia Christi”; de hecho, las intervenciones de Robles-Gil (segundo sucesor de Maciel) y de Connor (tercer sucesor de Maciel) hace referencia a la metodología de “formar formadores” como el núcleo del carisma sin hacer mención de lo que indicó el comunicado vaticano en tiempos de Benedicto.

Después Mullan afirma que los legionarios ya se han separado más de la figura fundadora mirando más a Cristo y que en esa medida son “sus” legionarios (es decir Legionarios de Cristo”). Pero no se pregunta por qué se llaman “Legionarios”, tampoco indaga el motivo del abandono del nombre anterior (Misioneros del Sagrado Corazón), no menciona que fue Marcial Maciel y sólo él, quien dijo que era “Voluntad de Dios” el nombre.

 

El colmo del BIAS (el belief por encima de la evidencia razonable) es su afirmación acerca de Maciel, cita: «Nunca sabremos (…) si tuvo momentos de inspiración directa de Dios».

 

NO SABEMOS si tuvo inspiración divina… y preferimos no saberlo y quedarnos con la creencia; es más, a mí me dio muy buenos consejos, consejos que considero estaban inspirados…

Por un lado afirma que el carisma recibido de Dios fue ratificado por la Iglesia y después dice que no se sabe si ese carisma fue inspirado por Dios. Una persona en un ambiente sano y normal lo primero que hace es buscar la autenticidad de lo que se afirma como venido de Dios.

Peter Mullan lleva muchos años en la obra de Maciel, su hermano ya es exlegionario al igual que su hermana exconsagrada. Para muchos, la situación de Peter resulta dolorosa; porque ven en él su autenticidad, sus buenas intenciones a la vez que constatan con sufrimiento que no sólo defiende a la institución, sino que llega a ser irracional en muchas de sus afirmaciones.

Así, en su apología de Maciel, Peter Mullan afirma que «Maciel proporcionó a los Legionarios y a la Iglesia una asombrosa red de escuelas, universidades y seminarios en todo el mundo».

¿Acaso el fin justifica los medios? ¿Mullan habrá estudiado teología moral en el Ateneo de los legionarios o en la Anáhuac?

Peter Mullan, como legionario se convierte en discípulo de Maciel al sostener una ética proporcionalista. Reconoce que Maciel fue criminal y no es modelo a seguir, pero sus buenas obras son mayores en proporción… y concluye diciendo: «que mi trabajo y mi vida consagrada puedan limpiar el nombre de los Legionarios».


Artículo de Peter Mullan













[1] El “Movimiento” nunca existió canónicamente es otro de los tantos fraudes de Marcial Maciel.

[2] La visita apostólica fue comunicada el 10 de marzo de 2009 al Superior General, Álvaro Corcuera por parte del Secretario de Estado Vaticano, Card. Tarcisio Bertone. La fecha de la carta posiblemente fue fijada para coincidir con el natalicio de Marcial Maciel.

[3] En castellano significaría prejuicio. Se trata de una inclinación o juicio inconsciente.

[4] Testimonio de varios legionarios y exlegionarios referente a la visita apostólica.

[5] Fervoroso defensor de Maciel, vinculado a Maciel por su familia en negocios de mucho dinero y otras cosas. Recibió reglaos, vacaciones y toda una serie de actividades en su honor…

Monday, June 2, 2025

Marcelino de Andrés una narración de la Legión

La historia de Marcelino es inquietante. Su vida es una poderosa narración de la Legión. Para muchos la acción de Dios en su Iglesia y en sus ministros se ha puesto en entredicho a causa de la Congregación fundada por Maciel… Marcelino traza con su vida ese itinerario.

 

Ingresaron a la Congregación de Maciel desde menores


Una vida como narración de la Congregación

 

A Marcelino de Andrés Núñez sus compañeros lo describen como una persona alegre de mirada triste que siempre arrastraba consigo un deje de melancolía; muchas veces callado y taciturno aunque dispuesto a participar con entusiasmo en todas las actividades.

De su familia, eran 7 hermanos, fueron 3 los que ingresaron. Primero él a la apostólica, después su hermano menor, Juan Ramón, y por último en 1994 ingresó María Elena, la mayor de ellos tres cuando ella tenía 27 años.

Marcelino y Juan Ramón ingresaron desde pequeños al Centro Vocacional (seminario menor). Marcelino de Andrés inició el noviciado en 1982, pero él nació en noviembre de 1967; es decir ¡¡¡fue admitido al noviciado sin haber cumplido los 15 años de edad!!! Al terminar el segundo año de noviciado, emitió la primera profesión religiosa ¡¡¡sin haber cumplido los 17 años de edad!!! (Paréntesis: la reforma del código de derecho canónico es de 1983, Marcelino profesó en 1984 cuando comenzaban a aplicarse los cambios que requerían mayoría de edad para validez canónica).

Su instructor de novicios fue Fergus O’Carroll quien no detectó ni reportó ningún comportamiento extraordinario ni mencionó ninguna tendencia anormal en el novicio aún adolescente. Después continuó con su formación legionaria: 2 años de juniorado teniendo como superior a Juan Manuel Dueñas. Filosofía teniendo a Corcuera como superior. A la edad de 20 años inició sus “prácticas apostólicas” en el Cumbres de México como prefecto de disciplina; fue su primer contacto asiduo con seglares desde sus 13 años de edad. Duró un año en el Cumbres y pasó a la apostólica (seminario menor) de León, como prefecto de menores, otro año. Y regresó a Roma a continuar la filosofía, nuevamente teniendo a Corcuera como Superior. Mientras estudiaba salió nuevamente a “prácticas apostólicas”, esta vez a Madrid, al Everest cuando Santiago Oriol era el director. Fueron dos suplencias cortas al tiempo que iniciaba sus estudios de teología.

En 1996 recibió la ordenación sacerdotal (con 14 años de formación) casi a los 30 de edad; pero en lugar de “salir” a ejercer el ministerio sacerdotal, permaneció en Roma como “gerente” de la sección A (con Álvaro Corcuera). En el año 2000 pasó a la sede de la dirección general primero como redactor de cartas y después como miembro de la secretaría personal del Fundador, Marcial Maciel.

Al morir Maciel, Marcelino fue ubicado en Madrid primero como auxiliar de Jesús María Delgado en distintos cargos internos: coordinador de apostolado, asistente para el apostolado, gerente de comunidad; después inició propiamente su ministerio sacerdotal como capellán en Madrid en 2010 de donde fue removido por quejas de los padres de familia debido a su afinidad con el Fundador.

 

Y es que toda su visión de la vida es completamente legionaria.

Para hacerse una idea de lo profundo de este aspecto basta considerar las grandes fechas de su vida, a partir de 1980 (tenía 13 años) tuvo salida en los veranos con su familia y desde 1982 (tenía 15 años) sólo tres llamadas telefónicas sin salidas hasta 1988 (a la edad de 21 años) en que viajó a México y tuvo contacto asiduo con seglares en un colegio por un año. Desde 1989 hasta 2006 vuelve al centro de formación con dos salidas por unos meses en 1992 y 1994. Después de 30 años de vida oculta al interno de la Congregación, su primer ministerio es como capellán de un colegio.

Recordemos que antes del año 2010 toda comunicación proveniente del “exterior” era filtrada. Los religiosos no tenían permiso de usar redes sociales ni siquiera de tener email (a no ser con permiso escrito del superior general por motivos apostólicos). Además, el periodo de Marcelino de su vida en casas de formación en la Legión (1980-2004) coincide con el mayor crecimiento al culto de la persona de Marcial Maciel. Él mismo desde apostólico memorizó sus fechas, cartas y datos… Llegar a ser miembro del equipo secretarial del fundador era todo un privilegio que ni siquiera los Superiores tenían. Marcelino accedió a uno de los puestos más influyentes en la Congregación… y le tocó vivir junto a Maciel el descubrimiento de su vida fraudulenta.

En síntesis, Marcelino ingresó a los 13 años y desde 1980 hasta 2006 vivió en un régimen donde la comunicación con el mundo exterior estaba filtrada por los Superiores. Toda su visión de la vida es netamente legionaria.

 

Por eso la historia de Marcelino es también la historia de la Legión. Desde los 13 años se le dijo que ellos eran el último esfuerzo del Sagrado Corazón para salvar a la humanidad, que el Fundador era un santo y que el Papa los había llamado “la esperanza de la Iglesia”.

El caso de Marcelino no es el único. Vladimir Reséndiz (prófugo condenado por abuso sexual) ingresó a los 15 años, Óscar Turrión (señalado por supuesto abuso) ingresó antes de los 15 años. En otro orden de cosas, Alfredo Cabral (expulsado por desobediencia) ingresó también antes de los 15 años de edad.

Todos ellos: Óscar Turrión, Alfredo Cabral, Vladimir Reséndiz, Marcelino de Andrés eran considerados buenos religiosos. Incluso Alfredo y Marcelino llegaron a ser considerado modelos de observancia, obediencia y fidelidad religiosa.

  

Con un carisma humano, es fácil intoxicar en vez de santificar

¿Qué es lo que falla en esa Congregación además del Fundador y del supuesto carisma?

No se trata de casos aislados, ni del mínimo estadístico, ni como decía el obispo Velasio de Paolis, el llamado Fracasado Pontificio, “dada la gravedad de la situación con el Fundado, era de esperarse”. Estamos hablando de vidas humanas que ingresaron a la organización con mentes inocentes.

Si el argumento sigue siendo: Maciel malo, Legión buena; el caso de Marcelino implica que TODOS los que han tenido contacto con Maciel pueden ser posibles depredadores y ninguno debería trabajar en colegios no estar en contacto con menores o personas vulnerables…

 

Marcelino y macielistas con Maciel


Es necesario que la Congregación dé una explicación a la Iglesia y a la sociedad: ¿por qué un menor de 13 años en ambiente de fervor se transforma en un depredador?

Centenas de adolescentes han pasado por los centros vocacionales y fueron sometidos a la presión de la “generosidad”. ¿Cuántos de ellos cargan con una psicología dañada?

Los legionarios reclutan y reciben púberes y adolescentes que 40 años después se manifiestan como depredadores, desobedientes, rebeldes… Non sequitur… porque a menos que procedan de familias disfuncionales o hayan sufrido violencia sexual en el núcleo familiar (lo cual no es el caso), a los 13 ó 14 años de edad no hay esa malicia. Es por esto que la Congregación debe una explicación a la Iglesia y a la sociedad.

El informe de abusos de este año además de los esquemas, gráficos, estadísticas y las promesas de siempre… incluye un cuadrito más con el sacerdote 09 en España. Pero la Iglesia y la sociedad necesitan una explicación y no un simple cuadrito…

¿Cómo puede un puberto en el proceso formativo legionario llegar a transformarse en un depredador 40 años después? ¿Qué dice la Ratio Institutionis al respecto? Tantos casos de abuso sexual, psicológico, de conciencia, de autoridad habiendo recibido muchachos sanos desde tan jóvenes, ¿no es de llamar la atención? ¿De qué sirven los informes y las campañas de 0abusos si el problema es interno?

Este año en el grupo de jóvenes que reciben la ordenación hay varios que ingresaron antes de los 15 años… ¿Alguna autoridad de la Iglesia ha verificado que se respetara el proceso de maduración psicoafectiva de estos adolescentes? ¿Será que a la pregunta “sabéis si son dignos” los legionarios entregan un informe con gráficos, cuadritos y estadísticas que muestra que todo está bien?

 

Claramente las cosas no están bien cuando los casos siguen dañando a la Iglesia y a la sociedad. Claramente los informes no están bien cuando casa caso nuevo desmiente la narrativa de los informes.

 

La Congregación debe una explicación a la Iglesia y a la sociedad.

Wednesday, April 30, 2025

Hasta morir en la raya

Recientemente John Connor, LC renunció faltando 8 meses para concluir su periodo en el cargo[1] de director general. La renuncia que fue anunciada como algo temporal dice mucho acerca del carisma de la obra de Maciel.

«Hasta morir en la raya»[2] fue una de las expresiones que el Fundador empleó para describir lo que él concebía como parte del carisma. En la CNP 72 fechada en diciembre de 1948 describe: «Es un fenómeno que se puede observar de manera especial durante los primeros años de la vida sacerdotal o religiosa; los jóvenes sacerdotes todo lo quieren hacer, son generosos y desprendidos, abnegados y trabajadores, celosos de la gloria de Dios, pero poco a poco se comienza a enfriar su celo y acaban por alistarse en las filas de los rutinarios e indolentes. Entonces cuantas ilusiones frustradas, cuanta merma para los intereses de Cristo, de la Iglesia, de las almas. Por eso debemos formar los Papistas en el espíritu de tenacidad. Obra emprendida, obra concluida, aunque tengamos que dejar la sangre y la vida! Esto quieren significar aquellas palabras "Hasta morir en la raya!"».

A lo largo de muchas reflexiones se ha planteado que lo más rescatable del carisma de lo que hoy se conoce como Regnum Christi es la idea que Maciel planteó en dicha carta de vivir y hacer vivir un cristianismo integral. Eso junto con la experiencia negativa de un clero “apoltronado” (según expresión del mismo Fundador) llevó a formular la idea de juntar un grupo de sacerdotes que se dedicara incansablemente a la labor misionera hasta morir de cansancio. Esa idea había sido una moción interior, según algunas de sus narraciones o una inspiración divina según otras veces lo expresaba.

...he experimentado un cansancio profundo.


Recordemos que la Santa Sede nunca reconoció las supuestas mociones del Espíritu que Maciel recibió para fundar y erigir la Congregación y que todas las aprobaciones han sido administrativas referentes a textos legislativos.

No existe en cuanto tal una aprobación del “carisma” legionario o del “carisma” de la Federación Regnum Christi. Fue aprobada la congregación porque reunía los requisitos canónicos para ello, así como las asociaciones de fieles de los Consagrados y Consagradas que dieron origen a la federación porque reunían los requisitos canónicos para asociarse entre sí.

La renuncia de John Connor marca un hito importante, pues a diferencia de Álvaro Corcuera que de facto estaba ya impedido para gobernar, Connor sólo sufre un deterioro significativo con gran afectación a su salud… Según el “carisma original” del Fundador, ése era el ideal, “morir desgastado por el apostolado”.

La renuncia de Connor falsifica el carisma y revela el sustrato semi-pelagiano de toda la obra del Regnum Christi… porque en los últimos 15 años ha «experimentado un cansancio profundo».

John Connor no ha hecho apostolado; su paso por la Congregación se reduce a puestos de gobierno excepto por el periodo como neosacerdote que se dedicó al dinero como recaudador de fondos, incluso desobedeciendo a algún obispo como él mismo dio testimonio.

Después de 15 años en puestos de gobierno, renuncia por experimentar un cansacio profundo… ¡Qué groseras e hipócritas suenan esas palabras a quienes por muchos más de 15 años a pesar del cansancio tienen que seguir esforzándose todos los días por llevar el pan a la mesa de su familia!

Recordamos el testimonio de uno de los trabajadores extracomunitarios que descargando tabique en lo que actualmente es el Colegio Mater Ecclesiae se rasgó la mano y siguió trabajando con ella envuelta en un trapo, porque si no, no le pagarían el día… el pobrecito de Connor lleva 15 años en puestos de gobierno. Cada mañana encuentra el desayuno preparado; y a la hora de comer, alguien le sirve comida de dos tiempos con postre, tiene merienda en las tardes y posiblemente cena (horarios de Roma). Lavan su ropa y hasta se la acercan a la habitación.

Cuantos exlegionarios tienen más de 20 años sin recibir atención médica o necesitan ayuda para la salud y no tienen acceso a un “proceso médico prolongado” como el de John Connor porque la Congregación los despojó de su seguridad social.

Un exmiembro nos había compartido este testimonio: «Yo requeriría revisión del cardiólogo; pero no tengo los recursos para ello. El DT me había dicho que los gastos médicos estaban garantizados mientras fuera legionario; pero ahora que salí no tengo nada».

Con la renuncia de Connor, el gobierno interino de Hernán Jiménez se limitará a lo ordinario. Todas las promesas pendientes hacia las víctimas fueron aniquiladas. Nunca se afrontó el abuso psicológico, el abuso de conciencia o el daño a tantas personas o el abuso de autoridad.

De los casos de complicidad o de negligencia sólo se mencionó algo en los “informes” anuales a partir de un informe oscuro que no concluyó nada y del que en el fondo nadie supo nada.

En los próximos días se ordenarán nuevos sacerdotes. Posiblemente Connor no se hará presente pues su renuncia es el presagio de una Congregación que lentamente muere y si lo hace, seguramente estará sonriendo con un cansancio profundo a pesar del dolor de las personas que la Congregación ha dañado.



[1] Marcial Maciel había indicado en diversas ocasiones que los puestos de gobierno legionario no eran “cargos”.

[2] La expresión viene del ambiente bélico romano y se refiere a acies, que era la línea de choque cuerpo a cuerpo contra el ejército enemigo. Los legionarios romanos avanzaban hasta caer en la línea de combrate “acies” o “la raya”.

Monday, January 13, 2025

Obediencia y gracia de estado en los legionarios y Regnum Christi

Desde el año 2013 hemos reflexionado sobre la Congregación de los legionarios y el grupo de laicos surgidos de aquella iniciativa. A partir de los elementos objetivos en el derecho eclesiástico y de la historia conocida (y verificada) de Marcial Maciel hemos destacado que no pudo haber una vocación sacerdotal[1] y que además, a partir de los hechos verificados, la fundación fue fraudulenta[2], con vicio de procedimiento y con dolo.

En el espacio de Liberabit Vos Veritas ha habido oportunidad para destacar muchos temas relacionados con la Congregación. De modo especial consideramos las reflexiones con fundamento teológico o canónico para mostrar que los legionarios y la Federación no pueden ser considerados una obra de Dios[3]; que la obra de Maciel no pueda ser considerada obra de Dios o suscitada por Dios, no significa que no haya frutos de santidad. También hemos reflexionado en cómo el itinerario formativo ha tenido vicios graves por lo que posiblemente hay incluso ordenaciones sacerdotales nulas[4] entre los legionarios.

A continuación dedicaremos la siguiente reflexión al tema de la gracia de estado, la confianza y la obediencia.

 

Algunas conceptualizaciones

La gracia de estado suele confundirse[5] muchas veces con el empuje psicológico que un nuevo cargo o responsabilidad confiere; sin embargo el Catecismo es muy específico (Cat. No. 2004): La gracia de estado son gracias especiales que acompañan el ejercicio de las responsabilidades de la vida cristiana y los ministerios en el seno de la Iglesia. Tratándose de algo sobrenatural, el Catecismo señala con claridad que la gracia escapa a nuestra experiencia y que el único criterio para conocer que la gracia ha actuado son los frutos “Por sus frutos los conoceréis” (Mt.7,20). Además, la gracia de estado está ordenada a la gracia santificante y por tanto está al servicio de la caridad para la edificación de la Iglesia (Cat. No. 2003).

Como su nombre lo indica, la gracia es un don; por tanto no es “paquete” que se otorga con un puesto o una responsabilidad. Estas gracias especiales se otorgan para el bien de la Iglesia y para la salvación de otros; por tanto, no dependen[6] de las cualidades morales o personales de quien la ha recibido (Cf. Mt.7,22-23).

Además, la gracia no sustituye a la naturaleza, sino que posibilita el esfuerzo de ésta. A este respecto citamos una catequesis[7] del obispo de San Sebastián, José Munilla, a propósito de las gracias de estado que reciben los esposos con el sacramento del Matrimonio. El obispo Munilla destaca que la salud del matrimonio está muy condicionada por la calidad del noviazgo y que resulta ingenuo pensar  que la gracia de Dios será “suficiente” para subsanar las lagunas causadas por un noviazgo deficiente o por la falta de madurez de los esposos. No se puede afirmar, dice el obispo en su catequesis, que la gracia de estado justificará la desidia en la preparación de una homilía en el caso de un sacerdote.

 

Desde temprana edad sometidos a un ambiente "formativo",
donde el Superior cuenta con la "gracia de estado"
(Ratio Institutionis num 683)


Usos del concepto

En el Opus Dei se ha usado el concepto de “gracia de estado” en el contexto de la guía espiritual; de hecho algunos exmiembros han cuestionado incluso la existencia de la gracia de estado pensando que se trataba sólo de un instrumento de propaganda[8]. La Fraternidad[9] Sacerdotal de San Pío X (FSSPX) fundada por Marcel Lefebvre atribuye gracia de estado al Superior General de la Fraternidad para sus actos de gobierno; pero fue a partir de su acercamiento a Roma que algunos miembros comenzaron a cuestionar el concepto pues aunque en teoría siguen la doctrina católica de la gracia, en la práctica se referían al concepto como si fuese un carisma de infalibilidad o una panacea[10].

En la Congregación de los legionarios, el concepto de “gracia de estado” sirvió principalmente para motivar la confianza en los Superiores. Marcial Maciel desde el inicio apoyó sus motivaciones, pláticas y conferencias en el concepto; en 1946 escribía desde Comillas (CNP 26):

«Otro de los secretos para que conservéis vuestra vocación es el de una gran confianza hacia vuestros Superiores, a ellos tenéis que ir siempre a contarles vuestras tentaciones, vuestras luchas, vuestras victorias y derrotas y ellos con la gracia de estado que de Dios reciben os indicarán  el camino seguro para conseguir la victoria sobre el enemigo.»  CNP 3 de noviembre de 1946.

Hicieron eco de aquello también muchos de los instructores de novicios en explicación de reglas: Guillermo Izquierdo, José Antonio Alonso, Anthony Bannon, Brian Farrell (obispo), Cristóforo Gutiérrez, Fergus O’Carroll… Especial mención de Rafael Arumí y de Antonio Lagoa que además hablaban específicamente de la gracia de estado del Fundador[11].

La doctrina expuesta, tanto en la carta como en lo que enseñaban los Instructores de Novicios, era y es (en líneas generales) correcta. El problema no es la doctrina, sino la forma de presentarla y el “uso” que se le da, tal como sucede con la Fraternidad de San Pío X o con el Opus Dei.

Es decir, una verdad doctrinal se presenta como parte de un silogismo que conduce a la manipulación. Eso es grave y difícil de detectar.

Mientras que la premisa es correcta, puesto que se trata de doctrina teológica ortodoxa; la conclusión puede ser falsa porque el término medio es falible.

Los legionarios[12] asumen que el cargo de Superior “incluye” de por sí la gracia de estado, lo cual no es del todo correcto. Las gracias especiales, como ya se dijo, están ordenadas a la gracia santificante como un don especial y gratuito de Dios. El catecismo expresa esta verdad hablando de “acompañamiento”: «gracias especiales que acompañan las responsabilidades de la vida cristiana».

Presentar la doctrina de la “gracia de estado” como un hecho para fomentar la confianza en los superiores es un acto de manipulación religiosa.

Siendo Brian Farrell (actualmente obispo) instructor de novicios en Estados Unidos, Maciel “escribió” una carta (CNP 1271) a un novicio en 1973:

«Y déjese guiar por sus Superiores tranquila y confiadamente, movido por una certeza de fe: ellos representan a Dios para orientarle en el camino de su Voluntad Sma.; ellos gozan de una gracia de estado que es un auxilio divino que los capacita para desempeñar con eficacia su deber; ellos, por otra parte sólo buscan el bien de Ud., jamás obrarán por egoísmo o queriendo engañarle.» CNP 2 de mayo de 1973

El texto de Maciel dice que la gracia de estado capacita al Superior para desempeñar con eficacia su deber. La expresión es inexacta y equívoca. Todos los carismas están ordenados a la gracia santificante (Catecismo 2003), por tanto es inexacto hablar de eficacia. Tampoco es correcto decir que la gracia de estado capacita; eso es ajeno a la doctrina católica pues equivaldría a atribuir una forma de infalibilidad a las acciones del Superior en las que la gracia supliría la naturaleza. Maciel manifiesta con estas ideas no sólo su falta de formación teológica, sino también el fanatismo con el cual atribuía facultades cuasi-milagrosas a los superiores.

En definitiva, el texto invita a la confianza a partir de dos argumentos: los Superiores representan a Dios y los Superiores tienen gracia de estado.

La confianza es algo que se da en las relaciones interpersonales. Todos los seres humanos tenemos una disposición natural a confiar en los demás semejantes, pero a medida que maduramos y se van afectando las relaciones interpersonales, la confianza disminuye; entonces el ser humano naturalmente levanta barreras o mecanismos de defensa que protegen su intimidad.

Es bueno que haya confianza (humana) con el Superior religioso; pero la obediencia no depende de la confianza ni está condicionada por ella.

No se debe confundir la confianza humana con la confianza sobrenatural (esperanza); con esta última el religioso acepta como si fuera de parte de Dios, la indicación del Superior legítimo. El “como” es indispensable en la frase anterior. El religioso obedece al Superior religioso imitando la obediencia de Jesús a su Padre independientemente de la persona del Superior; pero ni el religioso es Jesús ni el Superior es el Padre Celestial. Por ello, cuando el religioso acepta la palabra del Superior, la somete a un discernimiento para poder aceptarla como venida de Dios. El discernimiento permite al religioso juzgar si la palabra del Superior está en el contexto del Evangelio y de la normativa de su Congregación.

Es evidente que este discernimiento será más sencillo cuando humanamente hay una relación de confianza personal entre el Superior y el religioso; pero la obediencia en cuanto tal no tiene qué ver con la confianza humana.

En este campo hay muchas sutilezas y suele haber muchos abusos por exceso y por defecto. Afirmar que se “debe creer que el Superior es un instrumento de Dios por el cargo que tiene y que hablará de parte de Dios” parece una frase ortodoxa, pero como tal es incorrecta porque al final todo puede ser instrumento de Dios, o mejor dicho, todo es instrumento de Dios; omnia cooperantur in bonum (Rm.8,28). Por tanto, no se debe “creer” que tal persona es específicamente un instrumento de Dios por el cargo que ocupa. Esa persona será instrumento de Dios sólo en el contexto del Evangelio, de las Constituciones y de las normas del instituto.

Pongamos algunos ejemplos concretos: cuando el Superior pide conseguir una casa de vacaciones aprovechando el fuero interno de la dirección espiritual, no está respetando el derecho común y por tanto no es un instrumento de Dios. Cuando el Superior pide destruir la propiedad ajena para evitar molestias a la comunidad, no está siendo instrumento de Dios. Cuando el Superior aprueba un intento de extorsión, no está siendo instrumento de Dios. Incluso en hechos menores, como pedirle al religioso que use el transporte público sin pagar, el Superior no está siendo un instrumento de Dios. Cuando el Superior por “obediencia” al Superior Mayor somete a un religioso a un tratamiento psiquiátrico sin juzgar la conveniencia del tratamiento, no sólo no está siendo instrumento de Dios, sino que incluso comete un delito. Los hechos y anécdotas son múltiples y muestran con claridad que no se debe creer simplemente que el Superior por su cargo habla de parte de Dios o “cuenta con” la gracia de estado. Es necesario un discernimiento para conocer si la actuación del Superior está en el contexto de la Voluntad de Dios.

Algunas de las “anécdotas” anteriores son graves y la Congregación nunca ha esclarecido nada, ni pedido disculpas ni se ha acercado a las víctimas. Eduardo Robles-Gil y José Gerardo Cárdenas ante algunos señalamientos sobre abuso de autoridad o acciones cuando menos inmorales, dijeron que “lo hicimos por obediencia”[13].

Además de todo lo anterior, hemos recogido algunos testimonios en los que el Superior menciona “tener” la gracia de estado para tomar determinadas decisiones. Por ejemplo Álvaro Corcuera afirmó en varias ocasiones que había que confiar en sus decisiones porque el Señor le daba la gracia de estado: «Le pido que tenga confianza en esto, sabiendo que  Dios Nuestro Señor nos da la gracia de estado a los que tenemos que ejercer esta dura labor del gobierno.»[14]. La afirmación de Corcuera es particularmente perniciosa porque pretende fundar la aceptación de una decisión de gobierno en un acto de confianza (y no tanto en una adhesión de obediencia) siendo el fundamento de dicha confianza la gracia de estado. Atribuir la asistencia especial de Dios a las decisiones factuales del gobierno le confieren un cierto halo de infalibilidad, puesto que fue Dios el que “guió” tal decisión… y Dios no puede equivocarse ni engañarnos.

Álvaro Corcuera en lugar de pedir obediencia religiosa recurre a una forma de motivación que es en sí una forma de manipulación religiosa. El contexto de la frase de Corcuera nos muestra que él no está tratando de manipular o engañar, sino que simplemente usa la “gracia de estado” para pedir confianza en sus decisiones.

Cuando en la obediencia religiosa se enfatiza demasiado la confianza con el Superior, puede caerse en el peligro de falta de discernimiento: el religioso obedece porque confía humanamente en el Superior y no porque juzga en el contexto de la Voluntad de Dios. En la Legión se ha dado desde su origen esta mezcla dañina entre confianza y obediencia.

La obediencia religiosa no necesariamente implica confianza; es decir, el religioso puede obedecer meritoriamente al superior aún desconfiando del mandato recibido o incluso desconfiando de la persona del Superior puesto que la obediencia religiosa no es un ejercicio de confianza humana.

En este sentido es de notar que el texto actual de la Ratio Institutionis (2da edición) de los legionarios, en el número 411 afirma que la confianza entre formadores y formados es uno de los dones más hermosos que (la Congregación) ha recibido de Dios. Por ello se insta a los legionarios a acoger a los Superiores como “don de Dios” (num.437).

Ambos números reflejan la mentalidad e ignorancia de Marcial Maciel. Y una vez más la doctrina expuesta como tal, es correcta, incluso citan un documento[15] vaticano sobre la formación de religiosos. Paradójicamente el párrafo (del documento sobre la formación en los institutos religiosos) que citan habla de la vida comunitaria y cómo los religiosos están congregados por adhesión de fe bajo el Superior y no por algún tipo de afinidad. Los legionarios en la Ratio Institutionis usan una cita del mismo párrafo precisamente para fomentar la afinidad (confianza) con el Superior; es decir, ¡¡citan el documento para lo contrario a la intención del texto citado!!

Cuando se promueve de esta forma la figura del Superior y además se dice que su palabra está respaldada por la gracia de estado, la aceptación de sus indicaciones deriva en una forma de “asentimiento religioso”[16]. Lo mismo ocurría con la FSSPX al referirse a las indicaciones del Superior General.

Cuando los legionarios dicen confiar en el Superior “movido por una certeza de fe (…) que gozan de una gracia de estado”, están pidiendo que la confianza en el Superior se funde sobre la fe en la asistencia del Espíritu Santo por la gracia de estado.

La frase de Corcuera va en este sentido cuando dice: «tenga confianza en esto, sabiendo que  Dios Nuestro Señor nos da la gracia de estado». La verdad o falsedad del mandato; es decir “esto”, no importa; lo que importa es que Dios asiste de modo especial al Superior y por tanto se tiene que confiar en el Superior porque se está confiando en Dios. De este modo la obediencia “legionaria” se convierte en un acto de confianza y no en una obediencia religiosa. Cuando Corcuera pide tener confianza “sabiendo que Dios…” está pidiendo un asentimiento religioso pues la aceptación de “esto” se funda sobre la fe en la asistencia del Espíritu Santo al Superior… pero este tipo de aceptación o asentimiento es lo que el magisterio describe como una verdad de fide tenenda[17].

 

Por eso la obediencia legionaria ha sido tan dañina en la psicología de muchos, porque algunos Superiores mandaban como si hicieran declaraciones magisteriales: de fide tenenda.

La Ratio Institutionis de los legionarios afirma en num.683: «El instructor de novicios cuenta con una particular gracia de estado para ayudar al novicio y a la Congregación a hacer luz acerca de su llamado a la Legión sobre bases suficientemente sólidas, que den garantías para el futuro, o bien para ayudarlo a abrazar y responder a la voz de Dios que lo guía por otro camino.».

Según lo que hemos comentado, no es correcto afirmar que el Superior “cuenta con”[18] la gracia de estado puesto que dicha expresión se refiere[19] a algo que se incluye o se posee. El mismo Catecismo cita el Concilio de Trento para afirmar que ni por las obras ni por los sentimientos se puede deducir la gracia, la justificación o la salvación (Concilio de Trento: DS 1533-34); mucho menos aún se podrá deducir la gracia por un nombramiento o un cargo.

Por otro lado, no puede afirmarse ni negarse el auxilio de la gracia de estado en el caso de ningún formador religioso, ni siquiera en el caso de los depredadores sexuales. Pero es totalmente incorrecto declarar que el Superior posee la gracia de estado para guiar en el discernimiento. Es decir, la gracia no es algo que “posee” la persona por el hecho de ocupar un cargo. Tampoco es correcto afirmar que la gracia de estado es específicamente para ayudar a discernir una vocación… Nuevamente un reflejo de la mentalidad e ignorancia de Maciel.

 

El daño

La mezcla entre confianza, obediencia y veneración a los Superiores puede afectar a algunos y a otros no. Hay exlegionarios que antes de haber pertenecido a la Congregación tenían una fe fresca y brillante; pero como se les hizo creer que las indicaciones del Superior tenían especial asistencia de Dios, ahora tienen una fe muy lastimada o no tienen fe.

El daño en la fe no es lo único.

Cualquier persona que emite un juicio personal o toma una decisión, incluso en las cosas más simples, está involucrando todo su ser en dicha afirmación; estos son aspectos básicos de psicología y antropología. Cuando se le pide negar el propio juicio, en el fondo están negando su propio yo. Por eso muchos exreligiosos tienen una autoestima tan lastimada.

Ya se había mencionado múltiples veces cómo la obediencia que promovían en la Congregación de los legionarios era antropológicamente dañina. Las Constituciones en la edición de 1983 nums. 297 (voto de obediencia), 31 (admisión de candidatos), 50 (pruebas a los novicios), 300 (superiores) hablaban explícitamente de la renuncia al propio juicio. Afortunadamente la edición vigente cambió la redacción y ahora hablan de “total entrega de la propia voluntad” (num. 31 edición de 2014).

En Visita Apostólica[20] ordenada por el Papa Benedicto XVI, los visitadores destacaron que había un problema con el ejercicio de la autoridad (punto 4 inciso b). En su momento los legionarios argumentaron que se trataba de pequeñas exageraciones[21] por exceso de celo. Nunca han afrontado con seriedad una reflexión auténtica sobre el daño estructural en la Congregación a causa de Maciel. En estos párrafos hemos mostrado dos temas graves donde se ve una influencia clara del Fundador incluso después de la tan proclamada renovación… incluso en textos que han pasado decenas de revisiones.

Vincular la palabra del Superior a una “certeza de fe” por el hecho de su cargo para muchos significó un profundo conflicto interior, máxime cuando el Superior cometía actos de abuso.

Si no hay una reflexión acerca del daño estructural de la influencia de Maciel en el voto de obediencia, menos aún podemos esperar una reflexión acerca del daño causado en tantos jóvenes que con entusiasmo entregaron su vida a Dios: daño en la fe y daño en la psicología.



[6] Mt.7,22-23: Multi dicent mihi in illa die: “Domine, Domine, nonne in tuo nomine prophetavimus, et in tuo nomine daemonia eiecimus, et in tuo nomine virtutes multas fecimus?”. Et tunc confitebor illis: Numquam novi vos; discedite a me, qui operamini iniquitatem.

[10] Panacea es la diosa griega que proporcionaba remedios universales; el vocablo por tanto se usa para designar una solución que sirve para todo.

[11] Aunque no hay escritos o grabaciones al respecto, se cuenta con testimonio de muchos miembros y exmiembros.

[12] Igualmente las 3GF (actualmente llamadas Consagradas de la Federación RC); algunas directoras incluso de modo tajante afirmaban la gracia de estado casi como doctrina de infalibilidad.

[13] Sobre este tema se ha hablado poco entre los exlegionarios; pero hay bastate reflexión moral acerca de la culpabilidad de los oficiales nazis que “por obediencia” cometieron crímenes contra la humanidad. En un sacerdote además está el agravante del deber de tener una conciencia moral formada.

[14] Texto de una conversación por correo electrónico cuando él ya era superior general. Por privacidad se omiten fecha y destinatario del correo.

[16] Por asentimiento religioso, nos referimos a la adhesión de la mente a una verdad, apoyados principalmente en la fe.

[17] Ver nota doctrinal sobre  la Profesión de fe y Juramento de fidelidad,  Num.8 https://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_1998_professio-fidei_sp.html

[18] En inglés la expresión sería rely on.

[19] “Contar con” en castellano se refiere a algo que se posee o de lo que se dispone. Ver https://dle.rae.es/contar voz intransitiva num. 10