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Tuesday, March 3, 2026

Perspectiva Capitular

El paso del tiempo nos permite hacer juicios más ponderados, corregir palabras y cambiar apreciaciones. Los juicios más serenos permiten reafirmar convicciones al contar con nueva evidencia.

 

como el perro, a periodicazos”, así se ha dicho acerca de la Congregación de los legionarios.

 

El caso de los abusos de Fernando Martínez Suárez (FMS) -qepd-, en el Cumbres de Cancún es un ejemplo de los “periodicazos”. Analu Salazar fue la primera en exponer en Legioleaks su caso. El vocero legionario y después el encargado de comunicación respondieron con el cliché de siempre: “contacta los canales oficiales” y “nosotros ya tenemos protocolos de respuesta”. Fue hasta cuando su caso alcanzó miles de reenvíos y decenas de miles de vistas y fue retomado por otros medios, fue hasta entonces fue cuando la Congregación reaccionó.

Las víctimas me cansan, pero no el pastel...

 

Los hechos del caso manifestaron que además del abuso sexual había habido encubrimiento activo por parte de las autoridades legionarias. La presión se arrastró hasta el Capítulo General de 2020.

 

“Mi familia puede pagar abogados”, fue la actitud de Luis Garza Medina cuando se le instaba a que dejara el Capítulo General; en cambio, Eloy Bedia Díez tuvo que ceder a la presión y abandonarlo. Pero siguió la presión mediática y con los muchos “periodicazos” al inicio del Capítulo publicaron un comunicado donde se comprometían a establecer una comisión mixta en México, para acoger a las víctimas de FMS.

 

Fue esa misma presión mediática y los muchos “periodicazos” los que introdujeron la temática de las víctimas en el Capítulo. Debido a tal presión mediática y a los muchos “periodicazos” llegaron a publicar dos documentos que hasta expusieron solemnemente con decreto y todo. “Conversión y Reparación” y “Proteger y Sanar”.

 

Pero fue sólo presión mediática y fueron muchos los “periodicazos”; los psicólogos de perros advierten hoy en día que el condicionamiento conductual funciona mejor sin gritos y sin golpes. Es decir, no hubo realmente “conversión” y por tanto no hubo “reparación”.

 

Al término del Capítulo General (2020), a su llegada a México, el nuevo director territorial, el salvadoreño Alberto Simán Dada declaró que “a mí no me toca, de mí no depende”. Y durante los 6 años antes del siguiente Capítulo General reiteradamente se negó a acatar el compromiso del Capítulo de 2020. Simán sabía que no era un documento oficial, no era un mandato del Capítulo, era sólo un comunicado de prensa producto de la presión mediática y de los muchos “periodicazos”.

 

El director general electo en 2020 hizo varias declaraciones y hasta concedió entrevistas destacando su compromiso y su prioridad acerca del tema de los abusos y las víctimas. Los hechos durante 6 años de gobierno dan contundente testimonio de que no hubo voluntad de conversión y por tanto la reparación fue siempre un acto de propaganda. Es curioso escuchar algunas de las predicaciones de quienes participaron en ambas reuniones (Capítulo 2020 y Capítulo 2026) hablando de la conversión y diciendo que se trata de una meta-noia; es decir, un cambio de mentalidad.

 

Un caso emblemático

Los legionarios publicaron en el informe del año 2021 sobre víctimas, abusos y depredadores (que pomposamente llaman “verdad, justicia y sanación”) el compromiso de: “Examinar con expertos externos eventuales indicios de encubrimiento o negligencia grave en relación con casos de abuso del pasado”. La investigación había iniciado el año anterior (supuestamente) y se refería a un caso conocido que serviría como pauta para las demás investigaciones. Seis años después, de prisa y corriendo, en un acto que ultrajaba nuevamente a las víctimas, John Connor publicaba, al tiempo que una persona contratada para poner su nombre, comunicaba a las víctimas que la investigación “independiente” no había encontrado delitos.

 

¡Seis años de investigación! ¿es esto conversión? ¿puede haber reparación con una voluntad así? ¿así se protege a las víctimas? ¿ayuda a sanar las heridas?

 

En el informe de 2021 habían declarado que la investigación se trataba de un caso emblemático. Y realmente lo ha sido. Los hechos muestran una voluntad de autoengaño, falta de empatía hacia las personas dañadas y las víctimas y sobre todo, la ausencia de “periodicazos”… y es que sin la presión mediática, la Congregación no actúa.

 

El Capítulo de 2020 dedicó una parte importante del tiempo a las víctimas y al daño causado; llegó a declararse que la prioridad era la sanación de las personas heridas.

 

Seis años después, parecería que no hay continuidad puesto que no se ha tenido ni una sola expresión de acercamiento hacia las personas dañadas o una palabra sobre los compromisos no cumplidos.

 

Pero la continuidad está. El Capítulo 2026 nos coloca en la verdadera perspectiva, ya sin la presión mediática ni los “periodicazos” que condicionaron las acciones anteriores.

 

Actuar por “periodicazos” es (en palabras de Marcial Maciel) “miedo al qué dirán”. El Comunicado Capitular de 2026 incluirá mucha palabrería, muchas citas bíblicas y referencias a documentos eclesiásticos. No olvidemos que el diablo también sabe citar la Escritura, como ocurre en el desierto después de que Jesús fuera bautizado. Sin un auténtico compromiso como el de Zaqueo, para reparar a quienes han dañado, el Comunicado nos revelará la verdadera perspectiva y con ello la verdadera naturaleza del grupo fundado por Marcial Maciel. Que cada quien lea y juzgue por sí mismo. No son las palabras ni los comunicados los que dan testimonio, sino los hechos.

 

“A mí no me toca, de mí no depende”, “mi familia puede pagar abogados”, “estoy enfermo y cansado” o sea lo que digan, el hecho es que el número de exmiembros lastimados y despojados cuando su camino fue la Legión o los llamados 3GM y 3GF supera con mucho al número de miembros actuales.

 

“Por sus frutos los conoceréis…”

Tuesday, September 16, 2025

Connor y el Lobo de Dios de HBO

Comentario a la carta que el Superior General de los Legionarios dirige a los religiosos con ocasión de la docuserie el Lobo de Dios sobre su Fundador. 15 de septiembre de 2025, Nuestra Señora de los Dolores.

 

Un momento providencial

La carta de Connor sobre la serie de HBO tiene elementos reveladores respecto al estado anímico al interno de la obra. Después de los saludos y la introducción se refiere a la serie del Lobo de Dios como un momento catártico (del griego “catarsis” = purificación, que hoy se entendería más como liberación emocional). Sin embargo, esta “experiencia catártica” contradice lo que la gran mayoría ha dicho: «ya lo sabíamos».

Si ya lo sabían, ¿por qué hasta ahora es catártico? ¿por qué en el curso de historia oficial no tuvieron esa experiencia catártica? ¿será que el curso lleva una carga editorial (ideológica) que justifica todo, impidiendo enfrentarse con la realidad histórica tal cual se conoce? ¿Acaso era información fragmentada?

Dice Connor: «al escuchar los testimonios de las víctimas y ver las dramatizaciones, pudieron unir fragmentos de información que habían escuchado (…)» (párrafo 4).

Los legionarios y consagrados de la Federación que dijeron “ya lo sabíamos” tenían acceso a fragmentos de información. Muchos recordarán como Rafael Arumí narraba los sucesos del 56-59 como una “gran bendición” pero mantenía a todos sin conocimiento real de los hechos porque toda la información que presentaba era fragmentada de modo que los pequeños retazos verdaderos sostenían una narrativa general falsa que podía llamarse “gran bendición”.

La técnica de Arumí en los años 56-59 fue también la actuación de Corcuera en 2006-2009, fragmentación de hechos.

Tuvo que venir un externo (HBO) a unir los fragmentos en una narración testimonial para que legionarios y consagradas pudieran «enfrentar la magnitud del mal que nuestro fundador había perpetrado.» (párrafo 4).

Pero John Connor insiste que no fue la docuserie de HBO. Él dice que tuvo su catarsis con el curso de historia preparado institucionalmente. Non sequitur… ¿Por qué los demás tienen su catarsis con la docuserie y no la tuvieron con el curso? ¿Connor tuvo un curso con información privilegiada? ¿hay un curso de historia para la “Cúpula” y otro para los de “a pie” tal como había comunicado capitular para superiores y otro para los de “a pie”?

Lo que la carta dice quiere decir entre líneas es que la docuserie ha suscitado gran inquietud entre los miembros, no sólo religiosos en formación, sino incluso entre los sacerdotes de muy diversas edades. Por ello, más adelante en la carta señala, entre otras medidas, que será publicado el texto de las respuestas de Andreas Schöggl y que además se están abriendo nuevos canales de escucha en la Dirección General «y queremos atender a las inquietudes legítimas» (párrafo 15)…

En esta línea va la exhortación a la tranquilidad, Connor dice «Me llegó una paz enorme al conocer la verdad de nuestra historia.» (párrafo 5), porque, según él, pudo constatar cómo el bien legionario crecía junto al mal del fundador: «el mal y el bien crecían juntos» (párrafo 5).

Quiere dar a entender que junto con Maciel hubo otras personas que eran buenas y virtuosas, sugiere algo como la parábola, pero no afronta el tema del trigo y la cizaña. Lo evade mencionando tres categorías de personas en torno a Maciel: los virtuosos, los que sospechaban y las víctimas.

Si aplicamos esta clasificación a la parábola tendríamos un campo sembrado con espigas de trigo que llevan granos, con espigas de trigo que no se sabe, con espigas de trigo dañadas y con una única espiga de cizaña llamada Marcial Maciel. Es decir, un sembradío de trigo y una sola espiga de cizaña. Pero la parábola de Jesús en Mt.13,24-30 no es así, sino que crecen trigo y cizaña de modo que no se pueden distinguir con facilidad (hecho que ocurre realmente en un campo de trigo). Este párrafo de Connor tácitamente asume la línea editorial del lobo solitario; del fundador malo, obra buena; Maciel malo, religiosos buenos, etc.

 

Vivir en la verdad para caminar en la luz

La carta pasa a mencionar acciones que se están emprendiendo y que deberían proporcionar serenidad a quienes se encuentran turbados. Aquí vemos un paso de apertura muy importante (al menos lo que está anunciado). El acceso a las fuentes históricas permitirá un estudio des-apasionado, des-ideologizado, des-mitificado de la historia tanto de la congregación como de lo que ahora constituye la Federación RC, como la figura misma del Fundador.

Entre más estudios haya, mejor se logrará conocer la verdad de los hechos y decantar la acción de Dios separándola de las obras humanas.

El segundo punto es una promesa vaga y engañosa. Nuevamente acciones en lo “oscurito”: «hemos encargado a un psiquiatra de prestigio internacional» (párrafo 9). Si de verdad tiene “prestigio” internacional, ¿por qué no dar su nombre?

Por otro lado, si aún no hay fecha para la apertura del Archivo Histórico, ¿qué va a estudiar el prestigioso psiquiatra? Se entiende que para realizar un estudio serio, es necesario acceder a las fuentes… pero si no hay fechas para la apertura de las mismas, ¿cómo podrá el prestigioso psiquiatra estudiarlas?

El tercer punto merece nuestro respeto… esperando que no sea propaganda hueca (false advertising) como cuando dijo “mi prioridad son las víctimas”. Transcribir todo el audio del Archivo Histórico es una tarea grande… Audios valiosos son las narraciones de la historia de la Legión, esos que realizó Maciel en audio-cassettes en torno a la fecha de la infección hepática, las grabaciones de conversaciones en reuniones de gobierno, etc. Tienen mucho menos interés las grabaciones de auto-hagiografía, las “questions”, o la colección “la voz del fundador”.

 

Conocer nuestra historia

Con la exhortación a conocer la historia, la carta vuelve al tono proteccionista y propagandístico. «Yo tengo planeado repasarlo de nuevo (el curso institucional de historia, párrafo 12)». Pero añade una frase -casi como pegada posteriormente-  que traiciona su misma narrativa y sinceridad: «Lo más valioso para mí son los testimonios de las víctimas, que por tantos años no escuchamos» (párrafo 12).

Y decimos que traiciona la narrativa porque en el Capítulo General (cuando eligieron a John) escucharon a víctimas de abuso sexual por parte del clero, pero víctimas ninguna de las víctimas relacionadas con la obra de Maciel; fue un acto institucional. Previamente, en el Capítulo General de 2014, cuando algunas de las mismas víctimas históricas habían dirigido una carta a los participantes… y no fueron escuchadas; es más, ni respuesta recibieron. En su lugar publicaron un comunicado de prensa. También fue un acto institucional.

Parecería que después de la serie de HBO ahora sí escuchan a las víctimas; pero no nos engañemos, en realidad están escuchando la presión mediática que la voz de las víctimas históricas de Maciel ha generado.

 

El tema del escándalo (de las heridas a la misión y mirar con esperanza)

Estos párrafos inician con el pasaje del fariseo y la pecadora; Connor habla de escándalo, pero el texto de San Lucas sólo dice que el fariseo mal pensó de Jesús (Lc.7,39). No se está leyendo la Biblia e iluminando la realidad, sino que se buscan textos acordes a lo que perciben como realidad.

La redacción de esta parte de la carta no está clara; parecería que los revisores cortaron algunas frases o insertaron otras forzando el hilo conductor. Pasa de la experiencia de la pecadora, a la historia de la Congregación violentando las comparaciones para equiparar una institución humana con la vida espiritual de una persona o con la historia misma de la redención.

Esas imágenes están tomadas sin el contexto bíblico adecuado para forzar al texto a decir lo que la línea editorial ha marcado. De esta manera hasta idealiza la magnitud del mal perpetrado por el fundador. Escribe: «La herida no es un paréntesis ni una mancha que deba ser borrada, sino una realidad teológica» (párrafo 18). Se oye muy bonito, pero no dice nada y engaña mucho.

Al origen de la Congregación no existe la “marca de una herida”, sino un Fundador malvado y enfermo cuyas verdaderas intenciones para iniciar la obra no han sido clarificadas. Hablar del inmenso daño causado por Maciel como “la marca de una herida” es sólo una idealización bucólica de los hechos.

Marcial Maciel Degollado fue una persona atribulada desde su niñez. Su personalidad desarrolló trastornos importantes y patologías peligrosas. Mentía con astucia y engañaba con alevosía. Esas fueron las realidades humanas con las cuales manejó la Congregación desde el inicio. Introducir la doctrina paulina de pecado y redención (párrafos 17 a 20) es una forma religiosa de huir del problema… espiritualizándolo.

Estos párrafos que tratan de ser más “teológicos” son en realidad una forma de huida. Se usa el apostolado como fuga in avanti, se usa la teología como fuga religiosa, se usa la espiritualidad como fuga mística. «Nuestra historia, asumida e integrada, no es un obstáculo para la evangelización» (párrafo 21) y luego mezcla con lo personal: «somos pecadores perdonados que anuncian la misericordia que hemos experimentado (…)»; después en el siguiente párrafo: «Tenemos una historia que contar» (párrafo 22), llevándolo al plano personal espiritual: «una historia de heridas y sanación, de pecado y arrepentimiento, de perdón y misericordia»…

Por eso Connor mezcla Connor las ideas del Obispo Franc Rodé según las cuales Maciel “ahorró” a los legionarios de la tentación de la vanidad por un fundador santo como San Juan Bosco. Añade el tema de la purificación de la memoria, el examen de conciencia, el arrepentimiento, la fragilidad y la Virgen de los Dolores… fuga religiosa.

Y aunque lo que dice el texto es muy correcto, loable y deseable: mirar a Dios y no a uno mismo, ser humilde, llevar la cruz… ¡pero hay un monstruo en la habitación! No está enfrentando el problema, sino que huye de él. Es como cuando una de las actualmente llamadas Consagradas (antes 3GFs) daba dirección espiritual a una señora que padecía graves problemas de abuso doméstico y la Consagrada le decía en “orientación moral”: “hacen falta más rodillas”. ¡Momento! ¡Time-out! Sí hay que rezar, meditar y suplicar a Dios. Pero la oración no es una fuga ni una solución mágica, hay acciones legales que tomar, hay que eliminar el abuso al menos con separación física…

Los legionarios tienen un monstruo en la habitación. La docuserie de HBO ha abierto los ojos de muchos y por primera vez están haciendo un alto para detenerse a pensar en el tremendo monstruo que está en la habitación.

A la luz de esta reflexión, todo indica que se ha acuñado un nuevo concepto teológico: el carisma por negación. Es decir, el carisma de la Legión brota de ser fundados por un delincuente sin escrúpulos ni auténtico sentido religioso.

«Es el momento de contar nuestra historia a la luz del Evangelio» (párrafo 23).

La historia la han contado tres de las víctimas históricas de Maciel, tres de los 8 Magníficos que lucharon en sus vidas contra la sombra de Maciel para contar la verdad… y terminaron luchando contra una institución que los vejó, los calumnió y consiguió dañarles en el patrimonio que habían rehecho. Esos 3 Magníficos, ayudados por periodistas y por una plataforma de streaming cuentan la historia y hacen la historia.

¿No conmueve la expresión del Honorable Alejandro Espinosa cuando dice que perdonaría cristianamente al monstruo abusador? Él no habla con citas bíblicas ni espiritualiza idílicamente una situación dramática de su vida. Cuenta la verdadera historia que los legionarios se han negado a conocer, la cuenta a la luz del Evangelio vivido, no exhortado embusteramente como quien promete y no cumple.

«Que cada comunidad dedique tiempo para orar y dialogar sobre estos temas»… ¿y de qué van a hablar? ¿del curso institucional de historia? ¿de las respuestas cliché en la página oficial acerca de Maciel?

Mientras historiadores y cronistas y estudiosos no puedan acceder al material documental y se conozca la verdadera historia de la Congregación, hablarán de lo mismo y seguirá la fuga in avanti.

 

 


Monday, January 27, 2025

¿Misión y carisma? ¿Formar apóstoles?

Hace poco más de mes la Federación del Regnum Christi publicó un YouTube[1] con testimonios del grupo de señores en la Ciudad de México. Es el video del 50 aniversario de la sección de señores en México. La acción de Dios es evidente. Dos y hasta tres generaciones de varones se han enriquecido con la formación, la espiritualidad y el compañerismo.

En el video hablan Pepe Carredano (adherido en 1973), Coco González (adherido en 1974) y el hijo de Francisco Laguardia. Testimonian que desde el inicio se sintieron muy “a gusto”[2], cautivados por la “misión del Movimiento” y contentos con la red de amistades que formaban allí. También habla Guillermo Narro representando al grupo de jóvenes y menciona desde luego el tema aspiracional.

El testimonio de uno de ellos dice[3]: «el Movimiento (sic) su misión principal no es hacer apostolado, es formar apóstoles».

La frase va con la línea editorial más reciente donde continuamente se menciona el “don del carisma que hemos recibido de Dios”, “la misión que Dios nos ha dado” y la “formación de apóstoles”. ¿Es ahora distinta la misión a la de antes? ¿a qué tipo de misión se refieren? ¿por qué ha cambiado?


El concepto de misión

Misión se refiere a una tarea que debe cumplir la persona enviada (missio); en este sentido, la misión no se la da alguien a sí mismo porque no sería un enviado. Por otro lado, actualmente en marketing la palabra “misión” se usa para indicar el propósito de un comercio o empresa; y la “visión” es el objetivo que busca alcanzar. A menudo se presentan como “misión” y “visión”; se trata de algo que brota de la reflexión interna de acuerdo con su estrategia de negocio.

Dependiendo del origen de la misión se tratará de una misión en sentido estricto o en un objetivo de marketing.

Entonces, afirmar que la misión del RC no es hacer apostolado sino formar apóstoles, ¿brota de una reflexión interna o es una tarea establecida por Alguien (con mayúscula)?

La respuesta a esta pregunta nos devuelve al punto de partida: ¿Dios suscitó la Congregación por medio del Fundador y le mandó formar apóstoles? ¿o la misión es fruto de la reflexión al interno del grupo?

 

Señores de "Monte Blanco" adheridos al grupo de Maciel
Imágenes tomadas del video conmemorativo


 

La misión en los orígenes

En 1945 el Fundador expone[4] formalmente que el fin de la obra es propagar la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, así fue ratificado[5] por su obispo Rafael González Arias en 1946 añadiendo como medios las “misiones populares”, la promoción de vocaciones eclesiásticas y la colaboración con la Acción Católica[6]. Posteriormente el Papa Pablo VI en el Decretum Laudis estableció como fin del instituto la instauración del reinado de Jesucristo mediante el apostolado y la difusión de la doctrina católica.

Por tanto, es claro que en los orígenes nunca se habló de la formación de apóstoles como una misión específica o como fin de la Congregación.

 

La misión después de la expansión de apostolados

Al inicio de la expansión de la actividad de los legionarios, en los años 70s, surgía la pregunta acerca del carisma específico. Para los que trabajaban en colegio decían que la educación, otros que la familia; varios argumentaban que no se excluía forma de apostolado mientras se buscara la acción más eficaz de vértice a base. Oficialmente[7] se decía que su misión era extender el Reino de Cristo en colaboración con los obispos.

En agosto del año 2001 en la península de Termini durante unas “questions”[8] improvisadas, Maciel respondió que el carisma de la Congregación era la caridad.

El tema inquietó a Evaristo Sada; era la primera vez que el Fundador declaraba directa y explícitamente cuál era el carisma. Por ello organizó una sesión de preguntas el 12 de agosto de 2001 (tres días después) para afrontar el tema. Allí Maciel dijo que el carisma era la contemplación del misterio de la Encarnación… y señaló que él lo había dicho desde el inicio.

A partir de lo anterior en el Capítulo General de 2005 los legionarios declararon que «el carisma específico de la Legión (es): “conocer, vivir y predicar el mandamiento del amor que Jesucristo Redentor vino a traernos por su Encarnación”»[9].

Los legionarios que participaron en ese Capítulo General sólo parafrasearon textos atribuidos a Maciel sin una reflexión propia. De hecho, citan en el Comunicado Capitular el texto[10] de Jesús Colina con la falsa entrevista a Maciel. Es por ello que dicha expresión del carisma duró poco; ni siquiera alcanzó a arraigar en los miembros como algo fundamental o fundante.

Vino después la revisión de las Constituciones con el esfuerzo de reflexión por comunidades.

 

La misión después de la revisión

Según el informe[11] de la comisión para la revisión de las Constituciones “se alcanzó notable unanimidad”[12] en toda la Congregación que el fin (de la Legión) es «vivir la caridad y de dar a conocer el amor de Dios a los hombres»[13] mediante el apostolado con el apoyo de los seglares. A su vez, se sustituyó la expresión “contemplativo y conquistador” por “contemplativo y evangelizador” y se sugirió no hablar de líderes, sino de apóstoles.

En el Capítulo General de 2014 recogieron[14] todas esas ideas y lo expresaron así: «Si evangelizamos y formamos a las personas en profundidad, ayudamos a que también ellas evangelicen en su entorno y la sociedad, poniendo su liderazgo al servicio de la Iglesia»[15]. El punto de partida de los Capitulares es el apostolado de la Congregación: «Lo que buscamos en nuestro apostolado es que las personas se encuentren con Cristo y que él las haga apóstoles». Titularon a ese inciso: «La misión de ser apóstoles y formar apóstoles».

La expresión “nuestra misión y nuestro carisma es formar apóstoles” en realidad es fruto de un camino de reflexión y ajustes que terminó por acuñarse en el Capítulo General de 2014.

Se podría objetar que desde antes de que se iniciara el trabajo con seglares, el Fundador de algún modo hablaba de la formación de líderes… que llegar a esta expresión del carisma ha sido un proceso de descubrimiento del querer de Dios para con la Congregación…

Tal argumento es falso. En realidad Maciel comenzó a hablar[16] de “líderes obreros” a mediados de los 40s influenciado por las noticias de los movimientos sindicales. De hecho, en la llamada carta de la TWA[17], Maciel expone el método “que han de seguir los nuestros” y dice: «Para la actuación: Crear centros para la formación de la helite laica (…)».

Para el Fundador, la “formación de la helite” (sic) es parte de la metodología y no forma propiamente parte de la “misión”.

A su vez, ya se comentó en otra reflexión[18] previa, que las ideas de buscar la salvación a través de la formación de la élite fueron posiblemente tomadas de Mons. Charles Gibier que publicó un libro al respecto en 1923 y cuya traducción llegó a Latinoamérica en torno a 1928. Maciel se refirió a la élite (él escribía helite) sólo en tres ocasiones: dos hablando de laicos y en una ocasión refiriéndose a la “helite sacerdotal” siempre en el contexto de influir sobre ellos para orientar la opinión de las masas.

El silogismo que presenta el Comunicado Capitular muestra otro aspecto que también es digno de consideración; dice el número 11: “si evangelizamos a profundidad, ayudamos a que las personas evangelicen en su entorno…”. Pero eso no puede ser ni un carisma ni una misión, es sólo una metodología que Maciel también destacó hablando del arte de “Hacer hacer”[19] (este tema es recurrente y merece una reflexión aparte).

 

Un eslogan

Después de todo esto, declarar que el carisma y la misión es formar formadores resulta más bien un eslogan. Para respaldar lo anterior, están los hechos.

El mismo video del grupo de señores muestra varios apostolados que han surgido del grupo de señores. Incluyen el logo de “Comer y crecer”, “Confraternidad Carcelaria México”, “Fundación Cristo Sacerdote”, “Holifly”, “Famflix”, “His way at work” y otros… Aunque varias de las iniciativas no han surgido del grupo de señores sí han encontrado apoyo en ellos.

Ninguna de las actividades presentadas tiene como objetivo específico “formar apóstoles”. De hecho, de toda la actividad apostólica de la Congregación, sólo hay un par de obras destinadas propiamente a la formación de apóstoles: La Escuela de la Fe y los Evangelizadores a Tiempo Completo.

Sin embargo, la “Escuela de la Fe” se limita a ser una obra de formación donde el 90% de los participantes son señoras mayores sin la responsabilidad de hijos pequeños y que reciben la formación para crecimiento personal. Es decir, debido al segmento socioeconómico que buscan los legionarios este apostolado no se dirige a los agentes de pastoral, catequistas o colaboradores parroquiales. No forma apóstoles, sino forma personas en su fe… es evidente que toda persona formada en la fe, a su vez es un apóstol en su familia y en su entorno.

Por su parte, los Evangelizadores son agentes de pastoral al servicio de algún párroco, reciben formación de parte de los legionarios y un sueldo para dedicarse a la labor pastoral. Como apostolado no es gran cosa, pues en realidad se trata de una especie de agencia de recursos humanos para la pastoral: Ubica candidatos, los examina, los capacita y les paga un sueldo. El “apostolado” está limitado por el alcance de su presupuesto.

 

Conclusión

En definitiva “formar apóstoles” es más el eslogan de una metodología que un carisma. Tampoco se puede decir que esa es la misión; en realidad el concepto surgió como una reflexión al interno del grupo y no como algo inspirado divinamente.

Es importante considerar que toda acción apostólica proviene del Espíritu (1Cor.12,3) y que los legionarios, los consagrados y las consagradas han sido convocados por Dios que puede sacar bienes de grandes males. Es Dios el que envía a todos los bautizados a hacer discípulos. Las personas adheridas a la Federación no tienen una vocación “especial” por el hecho de pertenecer a ella.

La actividad del grupo surgido de Marcial Maciel se inscribe dentro del mandamiento de Jesús al discipulado. No hay ningún indicio de que Dios haya inspirado un carisma especial para formar apóstoles.

A sus discípulos Jesús les dijo «id, y haced discípulos a todas las naciones» (Mt.28,16-20) y «Id al mundo entero y predicad el Evangelio» (Mc.16,14). Jesús no envió a formar a otros para que esos otros sean los enviados.

La actual Federación del Regnum Christi que agrupa a los legionarios, a las consagradas y consagrados junto con algunos seglares adscritos es sólo un grupo de personas que después del engaño del Fundador continúan unidas con el ideal de extender el Reino de Jesús. A diferencia de fundaciones como la de los Salesianos, los Franciscanos o incluso las Misioneras de la Caridad donde hay muestras de inspiración sobrenatural, en el grupo del Regnum Christi sólo hay un esfuerzo de síntesis cristiana para permanecer unidos en torno a una metodología de acción arraigada en las ideas de Mons. Charles Gibier.


[2] Expresión mexicana para referirse a la sintonía con el ambiente.

[3] Minuto 4, segundo 46

[6] La Acción Católica es un movimiento eclesial de apostolado en la que los laicos se asocian para el anuncio del Evangelio a todas las personas y ambientes, de acuerdo con las necesidades de la Iglesia católica en cada tiempo y lugar. Fundada de acuerdo con las directrices del papa Pío XI.

[7] Publicación en la página oficial, noviembre de 1999.

[8] Sesión de preguntas con algún superior mayor.

[9] Comunicado del Capítulo General 2005, num.10. Citan el texto de Jesús Colina Mi Vida es Cristo con la supuesta entrevista a Maciel.

[10] “Mi Vida es Cristo”, entrevista a Marcial Maciel por Jesús Colina, Editorial Planeta. ISBN 8408048112

[11] Informe anual aprobado por la asamblea plenaria de la Comisión Central para la revisión de las

Constituciones del 30 de abril de 2012.

[12] Informe de la comisión para revisión de las CLC 30/04/12 Punto 4, tema 1

[13] Ibidem

[14] El número completo dice así: «La misión de ser apóstoles y formar apóstoles. Nuestro carisma es contemplativo y evangelizador (CLC 13). Lo que buscamos en nuestro apostolado es que las personas se encuentren con Cristo y que él las haga apóstoles. Si evangelizamos y formamos a las personas en profundidad, ayudamos a que también ellas evangelicen en su entorno y la sociedad, poniendo su liderazgo al servicio de la Iglesia. Este modo de hacer presente el Reino de Cristo configura nuestro ministerio sacerdotal y nuestras obras de apostolado (CLC 4, 118 y 119)

[15] Comunicado Capitular 2014, Num.11

[16] «Hoy nos toca recorrer tranquilamente los fecundos años de Nazaret; mañana ahondaremos el problema, formaremos santos y sabios sacerdotes, líderes para obreros católicos, dirigentes de acción católica y universitarios, profesionistas, sin desatender por esto las misiones populares y las organizaciones de prensa y caridad cristiana». CNP 2 de julio de 1946, la “famosa” carta 22 que muchos aprendimos de memoria.

[17] 8 de marzo de 1948; CNP 62

[19] «El hacer hacer es alma y secreto de nuestra metodología apostólica». CNP 15 de agosto de 1977