Saturday, March 21, 2026

Análisis del Comunicado Capitular 2026: El colapso de la narrativa

El Comunicado Capitular 2026 funciona como una tomografía de la Congregación y, como tal, ha generado reacciones encontradas. Más allá de opiniones viscerales, conviene analizar algunos puntos con serenidad.

 

Florencio Sánchez, el histriónico, hablando en el Capítulo

El Capítulo se extendió por más de cinco semanas para un resultado que muchos perciben como tibio y repetitivo. No incluye disposiciones concretas ni aborda temas críticos como las víctimas o las promesas pendientes de capítulos anteriores. Ante esto, los Capitulares argumentan en el mismo texto que de un Capítulo General no deben esperarse solo normas, sino un "discernimiento espiritual"[1].

 

Narrativa institucional

Dicho discernimiento es difícil de extraer debido a la excesiva reflexión espiritual que rodea el texto. Esta estructura manifiesta una tensión en el aula: aunque hubo unidad en las diferencias, persiste una falta de madurez para hablar de la verdad sin tapujos

 

En el discernimiento espiritual de los Capitulares se nota la influencia de la fenomenología antropológica de Paul Ricoeur (filósofo francés que busca entender la realidad a través del significado narrativo que el lenguaje da a los sucesos de la historia) y de MacIntyre (filósofo británico que busca responder al deber hacer a través del reconocimiento de la historia). Dice el texto del Comunicado que partiendo con gratitud de Dios buscan «una lectura común, honesta y verificable, de la historia reciente, que permita asumir la verdad de lo vivido y situarnos con mayor realismo en el momento actual» (Num.34).

 

Tal propósito es demasiado ambicioso; de hecho, ni el Comunicado ni el Capítulo son los espacios adecuados para una lectura de la realidad y de la historia; lo ideal habría sido una comisión interdisciplinar con expertos externos.

 

La sección «Esbozo de una lectura bíblica de nuestra historia» carece de rigor histórico. Es un conjunto de reflexiones que intentan encajar citas bíblicas en un pasado tortuoso que, aunque de conocimiento común, no se menciona explícitamente.

 

Pese a lo anterior, el Num.36 del Comunicado sí tiene un juicio de la historia que es quizás el punto más logrado del Capítulo General. Lo dicen del siguiente modo: «(…) se vio afectado fue también el relato interior que durante décadas dio cohesión, dirección y sentido compartido a la vida legionaria: un relato que unificaba misión, identidad y futuro, que ofreció dinamismo apostólico y generó frutos reales, pero que necesitaba una purificación profunda». Más adelante aclaran que la afectación no fue un “rasponazo” superficial sino «el colapso de un relato institucional con consecuencias espirituales, comunitarias y apostólicas» (Num.37).

 

Al final del párrafo intentan mitigar parte de lo que acaban de decir. Se nota el “forcejeo” de las comisiones al redactar este texto: «Esta realidad marcó de manera decisiva el proceso vivido, sin agotar ni definir por sí solo toda la historia de la Legión» (Num.36) y al final del siguiente párrafo «asumir esta verdad no significa reducir la historia de la Legión a una herida» (Num.37). Aceptan la verdad, pero inmediatamente tratan de acotar su alcance para más adelante endulzarla con reflexiones y con espiritualidad.

 

Vamos por partes… Lo primero, el relato.

 

Relato es una narración estructurada en la que los sucesos se representan mediante el lenguaje. El relato no necesariamente es un texto escrito, sino que puede ser toda una serie de documentos, narraciones, historias… acta legionis y demás.

 

Históricamente, el Fundador cuidó meticulosamente esta narrativa desde 1941, alimentándola con diarios, textos legislativos y una doctrina centrada exclusivamente en su figura. A diferencia de otros fundadores cuyo carisma se centraba en una acción social (pobres, enfermos), redención de cautivos, enseñanza, el carisma aquí era "que él fundara".

 

Para 1980 el relato estaba bastante estructurado de tal modo que los Capitulares redactaron en el primer Comunicado Capitular lo siguiente: «Al Fundador toca, no por méritos propios (…) ser el instrumento auténtico para manifestar el carisma (…) A los Cofundadores corresponde conocer, asimilar y transmitir las Constituciones, la doctrina, el espíritu, la metodología, las genuinas tradiciones, la disciplina y el estilo de vida de la Legión tal y como ha sido manifestado por el Fundador» (CCG1980 Num.4 que a su vez cita una CNP de 1980). Es decir, este relato establecía que el Fundador era el instrumento auténtico del carisma y los cofundadores meros transmisores de su voluntad.

 

Se ve con claridad cómo las ideas de fondo del relato unifican, dan sentido y cohesión. Nadie estaba siguiendo a Maciel, se sigue a Cristo Jesús. «El Señor de la mies y de la viña nos ha escogido como colaboradores, conforme a la gracia dada a cada uno (1Cor.3,9). Esta elección se nos presenta totalmente gratuita, imprevista, misteriosa, desproporcionada a nuestras posibilidades» (CCG1980 Num.5).

 

El relato institucional incluía esos dos componentes especiales: Elección divina y ser cofundador. De este modo, traicionar a la Congregación era traicionar un especial llamado divino –cohesión, identidad y sentido– a una obra querida especialmente por Dios –misión, dirección y futuro–.

 

Por ello, es incorrecta la afirmación del Comunicado 2026 cuando dice que «los hechos ligados al Fundador (…) marcó de manera decisiva el proceso vivido, sin agotar ni definir por sí solo toda la historia de la Legión». Es incorrecta porque es equívoca pues la Congregación sigue su historia más allá de la vida de Maciel; sin embargo, la vida del Fundador definía completamente la vida de la Congregación: Más de sesenta años «(…) de historia prodigiosa, intensamente concentrada en la persona de Nuestro Padre Fundador, pero también participada por cada uno de los cofundadores en la medida de su madurez espiritual y de su generosidad, deben abrirnos los ojos a la gran realidad y verdad fundamental de nuestra vida: la Legión y el Movimiento son obra de Dios» (CCG1980 Num.7).

 

Cuando el Capítulo General 2026 declara que el relato institucional colapsó está reconociendo algo más allá de la renuncia institucional a Maciel como en el Capítulo de 2014 o de las declaraciones sobre el llamado “fundador histórico” del Capítulo de 2020. Está reconociendo una disociación insostenible entre el discurso oficial y la realidad de la organización. Está reconociendo el “derrumbe de la narrativa” porque muchos hechos contradicen de forma sistemática la imagen que la institución ha proyectado.

 

En distintos grupos de opinión (de entre los más recientes: Legioleaks, Todo Maciel, Life after RC, El Trastévere, Regain Network, etc.) se ha hecho mención continuamente de “relatos alternativos” que han sido grietas en el relato institucional. La fuerza de esta “narrativa exterior” ha crecido conforme se verifican como verdaderos los acontecimientos ocultos al interior y expuestos en los “relatos alternativos”.

 

Tres cofundadores sucesores de Maciel ante The Head of Christ


Relato y Carisma

La idea del “carisma” está profundamente asociada en el relato institucional, no desde el origen, sino como idea paulatinamente asociada en el tiempo como parte del “don” de Dios. Y esta mezcla es compleja, porque no es posible negar el aspecto divino de la vocación, pero a su vez es necesario discernir su autenticidad. Gracia, bondad y elección de Dios había subrayado el CCG1980. El bien realizado y las obras existentes están allí y no se han derrumbado. ¿Cuál es entonces el colapso del relato?

 

La obra no se ha derrumbado y la Iglesia decidió no disolverla. Cuando los Capitulares hablan el colapso del relato interior, están reconociendo que la Congregación avanzaba apoyada en la idea de la santidad y la inspiración divina de Marcial Maciel como fundador.

 

Es evidente que sí hay un carisma del Espíritu; no sólo lo ha declarado el Sucesor de Pedro, sino que los buenos frutos están a la vista. Pero el carisma no es institucional, no es algo transmitido por Maciel… es la acción del Viento que sopla donde quiere (Jn.3,8) «porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (Mt.18,20). Es la fecundidad que Jesús otorga a todo el que cree en Él (Mt.16,16) y actúa en su nombre. La obra de Maciel (la Congregación, las asociaciones de consagrados y consagradas) ha sido la ocasión del actuar de Dios, como destacamos en una reflexión[2] anterior.

 

Aunque la narrativa institucional vincula el carisma al relato interno, al reconocer su colapso queda en evidencia que no existe tal vínculo, pues el carisma del Espíritu con el que Dios actúa a través y en los miembros de su Iglesia vinculados a la obra de Maciel no ha colapsado. Por ello en el aula capitular se ha buscado (consciente o inconscientemente) una alternativa.

 

Es decir, si la fundación como relato institucional, está rota porque tenía pies de barro (Dan.2,33), no es posible mirar al origen ni al momento de la inspiración fundacional para “rehacer” el relato. Ni en la calle de Cotija para el sacerdocio, ni en la capilla de Veracruz para la fundación, porque ambas historias no pueden dar cohesión, no pueden inspirar, no dan esperanza ni transmiten espiritualidad… porque son un cuento embustero que no puede verificarse al tener como testigo único a un mitómano.

 

Por tanto, ahora es necesario buscar la cohesión y la inspiración en aquellos que acompañaron a Maciel. Este giro está dicho muy “quedito”, casi en voz baja, con sutileza. Pero implica un cambio profundo. Lo mencionan una única vez en las recomendaciones al nuevo director general, dicen: «Impulsar el estudio histórico sobre los cofundadores y su papel fundamental en el desarrollo del carisma, espiritualidad y misión». (Comunicado, Lectura Bíblica, Num.21 inciso b). Es la única ocasión que hablan de ello.

 

En el Capítulo de 1980 se había dicho expresamente que los cofundadores no eran cimiento, sólo colaboradores del Fundador. Ahora se busca el papel “fundamental” de los Cofundadores.

 

Todo lo demás que dice el comunicado sobre la pobreza, el ejercicio de la autoridad, las relaciones con la Federación, la misión y hasta el cristocentrismo, todo… pende de este hilo fundamental. No lo dice el Equipo de Liberabit Veritas, lo reconocen los mismos Capitulares: el relato era cohesión, dirección y sentido, unificaba misión, identidad y futuro.

 

No es de extrañarse por tanto que no haya habido ninguna palabra hacia las víctimas o las personas heridas por la Congregación. Simplemente, en este momento, no tienen la capacidad.

 

La tibieza del Comunicado Capitular y los temas tratados manifiestan una debilidad institucional. Condición que no se había manifestado en los Capítulos anteriores (ni 2020, ni 2014), aunque ya estaba presente.

 

Cuando alguien manotea, ahogándose, difícilmente presta atención a quien está a su lado, aunque reclame sufrimiento causado. Para el Capítulo 2026 las víctimas fueron transparentes, más por incapacidad que por opción.

 

La debilidad institucional afecta y permea toda la institución. El impacto más severo será en los ingresos de los próximos años.

 

Urge recuperar una narrativa interior que dé identidad y cohesión; para ello recurren a los cofundadores… «Recoger de forma sistemática su testimonio de vida y la información histórica conservada en su memoria» (Comunicado, Lectura Bíblica, Num.21 inciso b). Y esto, también duele.

 

Duele porque los principales depositarios de la memoria histórica son exmiembros. Y recordemos que la Congregación rechazó dialogar con algunos Cofundadores históricos en el Capítulo General Extraordinario de 2018.

 

Duele porque algunos Cofundadores han sido señalados de complicidad, silencio o incluso de abusos (no necesariamente sexuales).

 

La historia de la obra de Maciel, de la Congregación y de las asociaciones vinculadas a la Federación, no puede agotarse en la herida que causa el Fundador… pero sí la determina completamente. Los miembros seguirán presentándose de punta en blanco; pero sólo aquellos que se han alejado de la narrativa institucional seguirán redactando la verdad de los hechos y dando testimonio de la verdad de los acontecimientos. Al final, más que lecturas bíblicas, lo que prevalecerá será el testimonio de los hechos… porque la Verdad nos hará libres (Jn.8,32).

 

Epílogo

Después de todo, la Congregación hará lo que le venga en gana. Seguirá mermando pensando medrar. Seguirán atribuyéndose méritos que son de Dios… porque ya lo cantó Julio Iglesias: “La vida sigue igual”.



[1] «De un Capítulo General no han de esperarse únicamente disposiciones, sino un discernimiento espiritual que nos lleve a reconocer qué historia estamos encarnando hoy como Legión de Cristo (…)» (Num.33)

[2] En este artículo se traza un paralelismo entre la Legión y la labor evangelizadora en Veracruz

Tuesday, March 3, 2026

Perspectiva Capitular

El paso del tiempo nos permite hacer juicios más ponderados, corregir palabras y cambiar apreciaciones. Los juicios más serenos permiten reafirmar convicciones al contar con nueva evidencia.

 

como el perro, a periodicazos”, así se ha dicho acerca de la Congregación de los legionarios.

 

El caso de los abusos de Fernando Martínez Suárez (FMS) -qepd-, en el Cumbres de Cancún es un ejemplo de los “periodicazos”. Analu Salazar fue la primera en exponer en Legioleaks su caso. El vocero legionario y después el encargado de comunicación respondieron con el cliché de siempre: “contacta los canales oficiales” y “nosotros ya tenemos protocolos de respuesta”. Fue hasta cuando su caso alcanzó miles de reenvíos y decenas de miles de vistas y fue retomado por otros medios, fue hasta entonces fue cuando la Congregación reaccionó.

Las víctimas me cansan, pero no el pastel...

 

Los hechos del caso manifestaron que además del abuso sexual había habido encubrimiento activo por parte de las autoridades legionarias. La presión se arrastró hasta el Capítulo General de 2020.

 

“Mi familia puede pagar abogados”, fue la actitud de Luis Garza Medina cuando se le instaba a que dejara el Capítulo General; en cambio, Eloy Bedia Díez tuvo que ceder a la presión y abandonarlo. Pero siguió la presión mediática y con los muchos “periodicazos” al inicio del Capítulo publicaron un comunicado donde se comprometían a establecer una comisión mixta en México, para acoger a las víctimas de FMS.

 

Fue esa misma presión mediática y los muchos “periodicazos” los que introdujeron la temática de las víctimas en el Capítulo. Debido a tal presión mediática y a los muchos “periodicazos” llegaron a publicar dos documentos que hasta expusieron solemnemente con decreto y todo. “Conversión y Reparación” y “Proteger y Sanar”.

 

Pero fue sólo presión mediática y fueron muchos los “periodicazos”; los psicólogos de perros advierten hoy en día que el condicionamiento conductual funciona mejor sin gritos y sin golpes. Es decir, no hubo realmente “conversión” y por tanto no hubo “reparación”.

 

Al término del Capítulo General (2020), a su llegada a México, el nuevo director territorial, el salvadoreño Alberto Simán Dada declaró que “a mí no me toca, de mí no depende”. Y durante los 6 años antes del siguiente Capítulo General reiteradamente se negó a acatar el compromiso del Capítulo de 2020. Simán sabía que no era un documento oficial, no era un mandato del Capítulo, era sólo un comunicado de prensa producto de la presión mediática y de los muchos “periodicazos”.

 

El director general electo en 2020 hizo varias declaraciones y hasta concedió entrevistas destacando su compromiso y su prioridad acerca del tema de los abusos y las víctimas. Los hechos durante 6 años de gobierno dan contundente testimonio de que no hubo voluntad de conversión y por tanto la reparación fue siempre un acto de propaganda. Es curioso escuchar algunas de las predicaciones de quienes participaron en ambas reuniones (Capítulo 2020 y Capítulo 2026) hablando de la conversión y diciendo que se trata de una meta-noia; es decir, un cambio de mentalidad.

 

Un caso emblemático

Los legionarios publicaron en el informe del año 2021 sobre víctimas, abusos y depredadores (que pomposamente llaman “verdad, justicia y sanación”) el compromiso de: “Examinar con expertos externos eventuales indicios de encubrimiento o negligencia grave en relación con casos de abuso del pasado”. La investigación había iniciado el año anterior (supuestamente) y se refería a un caso conocido que serviría como pauta para las demás investigaciones. Seis años después, de prisa y corriendo, en un acto que ultrajaba nuevamente a las víctimas, John Connor publicaba, al tiempo que una persona contratada para poner su nombre, comunicaba a las víctimas que la investigación “independiente” no había encontrado delitos.

 

¡Seis años de investigación! ¿es esto conversión? ¿puede haber reparación con una voluntad así? ¿así se protege a las víctimas? ¿ayuda a sanar las heridas?

 

En el informe de 2021 habían declarado que la investigación se trataba de un caso emblemático. Y realmente lo ha sido. Los hechos muestran una voluntad de autoengaño, falta de empatía hacia las personas dañadas y las víctimas y sobre todo, la ausencia de “periodicazos”… y es que sin la presión mediática, la Congregación no actúa.

 

El Capítulo de 2020 dedicó una parte importante del tiempo a las víctimas y al daño causado; llegó a declararse que la prioridad era la sanación de las personas heridas.

 

Seis años después, parecería que no hay continuidad puesto que no se ha tenido ni una sola expresión de acercamiento hacia las personas dañadas o una palabra sobre los compromisos no cumplidos.

 

Pero la continuidad está. El Capítulo 2026 nos coloca en la verdadera perspectiva, ya sin la presión mediática ni los “periodicazos” que condicionaron las acciones anteriores.

 

Actuar por “periodicazos” es (en palabras de Marcial Maciel) “miedo al qué dirán”. El Comunicado Capitular de 2026 incluirá mucha palabrería, muchas citas bíblicas y referencias a documentos eclesiásticos. No olvidemos que el diablo también sabe citar la Escritura, como ocurre en el desierto después de que Jesús fuera bautizado. Sin un auténtico compromiso como el de Zaqueo, para reparar a quienes han dañado, el Comunicado nos revelará la verdadera perspectiva y con ello la verdadera naturaleza del grupo fundado por Marcial Maciel. Que cada quien lea y juzgue por sí mismo. No son las palabras ni los comunicados los que dan testimonio, sino los hechos.

 

“A mí no me toca, de mí no depende”, “mi familia puede pagar abogados”, “estoy enfermo y cansado” o sea lo que digan, el hecho es que el número de exmiembros lastimados y despojados cuando su camino fue la Legión o los llamados 3GM y 3GF supera con mucho al número de miembros actuales.

 

“Por sus frutos los conoceréis…”

Friday, February 6, 2026

Macielismo: Cárdenas y Sotres en el CG2026

Un día antes de la elección de Carlos Gutiérrez, 4to sucesor de Maciel, los Capitulares dieron una muestra concreta y específica de por qué NO CAMBIAN y por qué con Carlos NO van a cambiar.

José Cárdenas y Gabriel Sotres, macielistas que garantizan continuidad



José Gerardo Cárdenas Jiménez es el ecónomo (administrador general) desde 2014; tiene una larga trayectoria en el poder y la cúpula. Además tiene varias víctimas directas e indirectas (de abuso de poder) en su gestión en Sudamérica. Hay acusaciones contra él de privación ilegal de la libertad, acusaciones que la Congregación nunca ha querido aclarar. Hay múltiples señalamientos de su negligencia en el caso de los Abusos contra una menor por parte de John O’Reilly; pese a lo anterior, la Congregación no sólo no investigó (como prometió en Proteger y Sanar ó Conversión y Reparación) sino que lo mantuvo en el cargo y ahora los Capitulares nuevamente ratifican su puesto.

 

José Cárdenas tiene acusaciones graves, pero desde su paso por el noviciado recibió un trato especial y así vive hasta ahora (con un poco más de discreción).

 

Pero Cárdenas no está solo. En la foto después de la exposición del informe, a su lado, se muestra a Gabriel Sotres Sáinz.

 

Sotres no fue convocado al Capítulo General; pero no necesita un nombramiento para participar, como de hecho ha ocurrido en anteriores Capítulos.

 

Sotres no es “colaborador” de Cárdenas, sino que ambas figuras garantizan la continuidad del Status Quo. Ambas figuras son indolentes respecto a las víctimas y ambas figuras han hecho comentarios de indiferencia respecto a las víctimas o personas heridas por la Congregación.

 

Las redes sociales de la obra de Maciel publican las fotos de Nancy, de Félix y de Carlos, los directores generales para el siguiente periodo. En lugar de ellos tres podrían compartirse las fotos de Juanita, Jaimito y Jorgito… mientras no haya rendición de cuentas y los macielistas de núcleo duro continúen “orientando”, el nombre de los nuevos directores generales es irrelevante. No habrá reparación, ni acercamiento, ni justicia. La renovación seguirá siendo propaganda.

Sigue la fuga in avanti...

Friday, January 23, 2026

La ocasión de la acción de Dios

Inició el Capítulo General 2026; es la cuarta edición a partir de las nuevas Constituciones (2014, 2018, 2020 y ahora 2026). También Consagradas y Consagrados se han alineado a la fecha queriendo indicar un caminar común; muestran, sin embargo, el estrecho vínculo y dependencia de la Congregación.

 

De frente a cualquier acontecimiento de legionarios, las posturas siguen polarizadas; en un extremo quienes ven la maldad de Maciel en todo, en el otro, quienes ven la acción de Dios incluso en el daño; posturas irreconciliables.

 



 

Acercarse con objetividad al fenómeno Maciel y a su obra sigue resultando difícil. Lamentablemente el Capítulo de 2014 llenó de palabrería y renuncias la figura de Maciel pero 12 años después se constata que no hubo realmente un cambio de actitudes, ni de cultura en la obra. El Capítulo de 2018 buscó la manera de rescatar jurídicamente al “Movimiento”. Por último, el Capítulo de 2020 dedicó un espacio a las víctimas, se publicaron documentos y se prometió acercarse a los heridos…

 

Al igual que el Capítulo de 2014, el de 2020 derivó en una forma de autoengaño; es decir, los legionarios de a pie creen que con la publicación de los documentos la institución ya cumplió, los Superiores perciben como ataques y como avaricia y cualquier voz proveniente de las víctimas o de personas dañadas. Esto lleva a una imagen pública cada vez más negativa.

 

Pese a todo lo anterior, muchas de las Consagradas, algunos Consagrados y muchos sacerdotes legionarios realizan una buena labor pastoral que es necesario valorar. Dicho de otro modo, no todo en la obra de Maciel es negativo y la acción de Dios es palpable… ¿acaso son la flor del pantano?

 

Un paradigma

 

Recientemente la Federación RC comenzó a promover la labor de evangelización en Veracruz; lo llaman el camino de Guadalupe. Lo que allí sucede es un paradigma, casi toda una imagen de la obra de Maciel (la Congregación y la Federación con todas sus ramas). Vale la pena observar con atención.

 

Una casa de retiros llamada «Centro Misionero Rafael Guízar y Valencia», una organización humanitaria llamada «Misión MasAlto» y una serie de trayectos para senderismo religioso «Camino de Guadalupe» promueven el desarrollo humano y comunitario de la zona y son agentes de evangelización auténtica.

 

Fue por allá en 1994 cuando Evaristo Sada con auténtica ilusión buscó el “trayecto” que Marcial Maciel habría seguido en sus años de seminarista durante su estancia en Veracruz. Según la narración de Maciel (hoy completamente desacreditada) él tuvo que llevar la Eucaristía en el año 1936 a varios pueblos, montando a caballo y burlando retenes de soldados anticlericales. Su narración incluía detalles como una canción que canturreaba y silbaba ante los soldados.

 

Sada Derby convenció a los moradores de aquellas tierras para que le vendieran; así pudo construir un “resort misionero” en la parte alta de la montaña. Después organizó recorridos haciendo senderismo y llevando la Eucaristía como parte del camino para replicar la experiencia espiritual del “santo” fundador. Nunca estuvo claro si contaba con permiso del Obispo para realizar dicha actividad porque incluso, durante el trayecto, se permitía llevar la Eucaristía a jóvenes, sin una necesidad pastoral.

 

El resort misionero después sirvió como refugio para Evaristo. No sabemos en qué fecha él se enteró de la “otra” vida de Maciel (con Norma y su hija); pero para 2004 era algo que ya había asimilado conviviendo frecuentemente con la última “esposa” de Maciel y con su hija. Pero la muerte de Maciel y su modo de morir lo afectó en su estabilidad emocional hasta una depresión profunda. Duró varios meses aislado en el resort misionero, con mínimo aseo personal, poca comida y mucho silencio.

 

Superó la crisis.

 

Evaristo Sada siempre fue un hombre fervoroso y sincero en su entrega. Su vida en la Congregación la dedicó al gobierno y al servicio de Maciel y sus caprichos. Después de su gran crisis se separó un poco del “carisma” legionario para dedicarse al ministerio sacerdotal entre la gente pobre de Veracruz. El nuevo Evaristo dejó de ser el gran promotor de la mística legionaria y de la figura de “Nuestro Padre”; y aunque toda su visión del mundo y de la Iglesia eran completamente legionarias, se dedicó a desarrollar la pastoral en esa zona de Veracruz con la ayuda de sus muchos contactos. Ha hecho el bien, ha evangelizado, ha anunciado a Jesucristo, ha fomentado la devoción a la Santísima Virgen y ha procurado la promoción humana de aquellas comunidades. Son hechos verificables y no narraciones como las “rifas” con las que supuestamente Maciel dotó de imágenes religiosas aquellas poblaciones.

 

Las comunidades que han crecido humana y espiritualmente son La Perla, Macuilacatl, San Martín, Metlac, Cruz Grande, La Ciénega, Chilapa, Las Trincheras, Rancho Nuevo, El Minero, Potrero Nuevo, La Mata, Tuzantla, Xometla, Rancho Viejo, Zacatlapa y La Concordia.

 

¿Acaso se puede negar la acción de Dios en todas estas personas?

 

La propaganda de la Federación RC ya asumió el apostolado como algo surgido del carisma y así lo promueven.

 

Propaganda Federación RC


 

Por eso el camino de Guadalupe (en Veracruz) es el paradigma perfecto de la Congregación fundada por Maciel y de la Federación Regnum Christi con las Consagradas y los Consagrados y todos sus adheridos. El actuar de Dios es evidente: hay evangelización, hay acción sacramental, hay promoción humana y se ha involucrado a muchas otras personas… Pero de ninguna manera se puede afirmar que “Dios quiso” específicamente el “Camino de Guadalupe” en Veracruz. Esta obra no surge de una “moción interior” del Espíritu Santo que le pidió a su fundador iniciar un senderismo religioso en las faladas del Pico de Orizaba.

 

La obra de “El Camino de Guadalupe” surge a partir de la narración embustera de Marcial Maciel y del empeño de Evaristo Sada en repetir una experiencia espiritual del Fundador, que resultó falsa.

 

Es decir, al origen de esta obra hay un fraude sobre el que un engaño apoya la buena intención. Por tanto, se puede afirmar que esta obra no fue suscitada directamente por Dios (en el sentido estricto); al mismo tiempo se debe afirmar que Dios actuó mediante el fervor y la generosidad de tantas almas que han promovido “El Camino de Guadalupe” en Veracruz.

 

Esa narración embustera de Marcial Maciel ha sido la ocasión del actuar de Dios a través del fervor y la entrega de Evaristo Sada y tantos otros.

 

Así ha sucedido también con la Congregación y después con los grupos de laicos que se habían consagrado a Dios. Podemos recorrer hacia atrás algunos engaños: por ejemplo que el Movimiento no existía canónicamente y las promesas de consagración no eran reconocidas por la Iglesia (salvo privadamente), que se engañó a los miembros mostrando como aprobados por la Iglesia Estatutos que eran normas internas, que las Constituciones aprobadas por el Papa no correspondían a las que entregaron a los miembros (edición 1983), que el Superior o Director General estaba excomulgado desde los años 40s según el Código de 1917 por diversas causas incluidos varios delitos contra la libertad y las buenas costumbres (Código de 1917, título XIV) y por delitos contra la verdad (título XV)… además de los engaños habría que añadir otro tipo de irregularidades y hasta delitos.

 

La obra “El Camino de Guadalupe” en Veracruz inicia a partir de un engaño, pero no un engaño total, pues hay aspectos verdaderos. Por encima de eso, el deseo sincero y la devoción de muchos han sido el instrumento de la acción de Dios.

 

Folleto Capítulo General 2026


 

Del mismo modo se puede establecer el paralelismo con la Federación Regnum Christi (la Congregación y sus Asociaciones). Una moción del Espíritu o una inspiración divina en la calle Javier Mina de Cotija, su pueblo natal, en mayo de 1934; ¿de verdad? ¿Fue realmente una inspiración divina?

 

Según la narración de Maciel, la idea fue corroborada con quien dijo era su director espiritual, el Pbro. Raúl Manzo. A esa idea inicial sigue un periodo de discernimiento que a partir de Trento se llama “seminario”. Durante ese periodo de discernimiento Marcial Maciel fue considerado no apto para la vida sacerdotal al menos en tres ocasiones por tres autoridades eclesiásticas distintas no relacionadas entre sí…

 

¿Sacerdote no, fundador sí?

 

Es necesario estudiar estos hechos; pero al ver que se cerraba el camino al sacerdocio, Maciel emprendió la idea de una fundación propia: 19 de junio de 1936, en la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús durante una visita a la Eucaristía cuando Maciel Le conversaba: «Él de una manera misteriosa comunicó a mi alma la idea de formar un grupo de sacerdotes». Años después, los religiosos de la Congregación llamarían a esto: “una moción directa del Espíritu Santo, clara, total y definitiva que con la gracia de Dios transformaba de por vida la existencia de Maciel”.

 

Mayo de 1934 y junio de 1936: La Congregación partió del engaño (varios acontecimientos no completamente falsos pero tampoco completamente auténticos), después vino el fervor y la sinceridad en la entrega de tantos.

 

El Camino de Guadalupe en Veracruz no es una obra inspirada y querida directamente por Dios (stricte dicte). De igual modo, ni la Congregación ni la Federación son una obra inspirada o querida por Dios directamente. En el paralelismo de ambas obras se puede ver cómo el quehacer humano ha sido la ocasión de la acción de Dios.

 

¿Y el carisma que continuamente proclaman haber recibido?

 

A grandes rasgos, fue a partir de unas “quaestions” informales (especie de charla con el Fundador) en la casa de verano en Termini en torno al año 2000, al sur de Italia cuando comenzó a insistirse con fuerza en el carisma recibido de Dios. En aquella ocasión, Maciel dijo que el carisma era la caridad, es decir el modo de vivir el amor a Jesucristo; después vino el Capítulo General y hablaron de “conocer, vivir y transmitir el misterio de la Encarnación”, con la revisión de las Constituciones el concepto se modificó a “hacer apóstoles”. Desde entonces han reiterado esa idea subrayando que se trata de un regalo recibido de Dios tácitamente refiriéndose al evento inspiracional de 1936.

 

¿Por qué es esto importante?

 

Mucha de la insistencia vocacional con la que los legionarios reclutan, se fundamenta en el llamado divino (la auténtica vocación siempre es divina). Que al origen de la institución haya una acción divina es parte esencial de la convicción para estar en un lugar al que se dice “Dios te ha llamado”. Si la obra parte de un engaño, Dios no te llama a eso pues ¿cómo justificar que Dios llame a un lugar de fraude?... Es mucho más complicado hacer una auténtica teología que reconozca la obra de Maciel como la ocasión del actuar de Dios… y que Dios respetará la libertad y la convicción con la cual alguien cree responderle, máxime si la iglesia institucional ha aprobado dicha obra.

 

El Capítulo General de 2026 dedicará un espacio amplio al tema vocacional y a la identidad, también dedicarán algunos párrafos a las víctimas; pero no profundizarán auténtica y teológicamente en la razón de existir de la obra iniciada por Maciel. La necesidad de “perseverar” les mueve hacia adelante y por ello seguirán sin afrontar con determinación los compromisos de justicia hacia los exmiembros y las personas dañadas que ya sea por la cultura, ya sea por la mentira, la institución ha dañado.


Miembros del Capítulo de espaldas... ¿a las víctimas?

¿Misma historia?


Tuesday, September 16, 2025

Connor y el Lobo de Dios de HBO

Comentario a la carta que el Superior General de los Legionarios dirige a los religiosos con ocasión de la docuserie el Lobo de Dios sobre su Fundador. 15 de septiembre de 2025, Nuestra Señora de los Dolores.

 

Un momento providencial

La carta de Connor sobre la serie de HBO tiene elementos reveladores respecto al estado anímico al interno de la obra. Después de los saludos y la introducción se refiere a la serie del Lobo de Dios como un momento catártico (del griego “catarsis” = purificación, que hoy se entendería más como liberación emocional). Sin embargo, esta “experiencia catártica” contradice lo que la gran mayoría ha dicho: «ya lo sabíamos».

Si ya lo sabían, ¿por qué hasta ahora es catártico? ¿por qué en el curso de historia oficial no tuvieron esa experiencia catártica? ¿será que el curso lleva una carga editorial (ideológica) que justifica todo, impidiendo enfrentarse con la realidad histórica tal cual se conoce? ¿Acaso era información fragmentada?

Dice Connor: «al escuchar los testimonios de las víctimas y ver las dramatizaciones, pudieron unir fragmentos de información que habían escuchado (…)» (párrafo 4).

Los legionarios y consagrados de la Federación que dijeron “ya lo sabíamos” tenían acceso a fragmentos de información. Muchos recordarán como Rafael Arumí narraba los sucesos del 56-59 como una “gran bendición” pero mantenía a todos sin conocimiento real de los hechos porque toda la información que presentaba era fragmentada de modo que los pequeños retazos verdaderos sostenían una narrativa general falsa que podía llamarse “gran bendición”.

La técnica de Arumí en los años 56-59 fue también la actuación de Corcuera en 2006-2009, fragmentación de hechos.

Tuvo que venir un externo (HBO) a unir los fragmentos en una narración testimonial para que legionarios y consagradas pudieran «enfrentar la magnitud del mal que nuestro fundador había perpetrado.» (párrafo 4).

Pero John Connor insiste que no fue la docuserie de HBO. Él dice que tuvo su catarsis con el curso de historia preparado institucionalmente. Non sequitur… ¿Por qué los demás tienen su catarsis con la docuserie y no la tuvieron con el curso? ¿Connor tuvo un curso con información privilegiada? ¿hay un curso de historia para la “Cúpula” y otro para los de “a pie” tal como había comunicado capitular para superiores y otro para los de “a pie”?

Lo que la carta dice quiere decir entre líneas es que la docuserie ha suscitado gran inquietud entre los miembros, no sólo religiosos en formación, sino incluso entre los sacerdotes de muy diversas edades. Por ello, más adelante en la carta señala, entre otras medidas, que será publicado el texto de las respuestas de Andreas Schöggl y que además se están abriendo nuevos canales de escucha en la Dirección General «y queremos atender a las inquietudes legítimas» (párrafo 15)…

En esta línea va la exhortación a la tranquilidad, Connor dice «Me llegó una paz enorme al conocer la verdad de nuestra historia.» (párrafo 5), porque, según él, pudo constatar cómo el bien legionario crecía junto al mal del fundador: «el mal y el bien crecían juntos» (párrafo 5).

Quiere dar a entender que junto con Maciel hubo otras personas que eran buenas y virtuosas, sugiere algo como la parábola, pero no afronta el tema del trigo y la cizaña. Lo evade mencionando tres categorías de personas en torno a Maciel: los virtuosos, los que sospechaban y las víctimas.

Si aplicamos esta clasificación a la parábola tendríamos un campo sembrado con espigas de trigo que llevan granos, con espigas de trigo que no se sabe, con espigas de trigo dañadas y con una única espiga de cizaña llamada Marcial Maciel. Es decir, un sembradío de trigo y una sola espiga de cizaña. Pero la parábola de Jesús en Mt.13,24-30 no es así, sino que crecen trigo y cizaña de modo que no se pueden distinguir con facilidad (hecho que ocurre realmente en un campo de trigo). Este párrafo de Connor tácitamente asume la línea editorial del lobo solitario; del fundador malo, obra buena; Maciel malo, religiosos buenos, etc.

 

Vivir en la verdad para caminar en la luz

La carta pasa a mencionar acciones que se están emprendiendo y que deberían proporcionar serenidad a quienes se encuentran turbados. Aquí vemos un paso de apertura muy importante (al menos lo que está anunciado). El acceso a las fuentes históricas permitirá un estudio des-apasionado, des-ideologizado, des-mitificado de la historia tanto de la congregación como de lo que ahora constituye la Federación RC, como la figura misma del Fundador.

Entre más estudios haya, mejor se logrará conocer la verdad de los hechos y decantar la acción de Dios separándola de las obras humanas.

El segundo punto es una promesa vaga y engañosa. Nuevamente acciones en lo “oscurito”: «hemos encargado a un psiquiatra de prestigio internacional» (párrafo 9). Si de verdad tiene “prestigio” internacional, ¿por qué no dar su nombre?

Por otro lado, si aún no hay fecha para la apertura del Archivo Histórico, ¿qué va a estudiar el prestigioso psiquiatra? Se entiende que para realizar un estudio serio, es necesario acceder a las fuentes… pero si no hay fechas para la apertura de las mismas, ¿cómo podrá el prestigioso psiquiatra estudiarlas?

El tercer punto merece nuestro respeto… esperando que no sea propaganda hueca (false advertising) como cuando dijo “mi prioridad son las víctimas”. Transcribir todo el audio del Archivo Histórico es una tarea grande… Audios valiosos son las narraciones de la historia de la Legión, esos que realizó Maciel en audio-cassettes en torno a la fecha de la infección hepática, las grabaciones de conversaciones en reuniones de gobierno, etc. Tienen mucho menos interés las grabaciones de auto-hagiografía, las “questions”, o la colección “la voz del fundador”.

 

Conocer nuestra historia

Con la exhortación a conocer la historia, la carta vuelve al tono proteccionista y propagandístico. «Yo tengo planeado repasarlo de nuevo (el curso institucional de historia, párrafo 12)». Pero añade una frase -casi como pegada posteriormente-  que traiciona su misma narrativa y sinceridad: «Lo más valioso para mí son los testimonios de las víctimas, que por tantos años no escuchamos» (párrafo 12).

Y decimos que traiciona la narrativa porque en el Capítulo General (cuando eligieron a John) escucharon a víctimas de abuso sexual por parte del clero, pero víctimas ninguna de las víctimas relacionadas con la obra de Maciel; fue un acto institucional. Previamente, en el Capítulo General de 2014, cuando algunas de las mismas víctimas históricas habían dirigido una carta a los participantes… y no fueron escuchadas; es más, ni respuesta recibieron. En su lugar publicaron un comunicado de prensa. También fue un acto institucional.

Parecería que después de la serie de HBO ahora sí escuchan a las víctimas; pero no nos engañemos, en realidad están escuchando la presión mediática que la voz de las víctimas históricas de Maciel ha generado.

 

El tema del escándalo (de las heridas a la misión y mirar con esperanza)

Estos párrafos inician con el pasaje del fariseo y la pecadora; Connor habla de escándalo, pero el texto de San Lucas sólo dice que el fariseo mal pensó de Jesús (Lc.7,39). No se está leyendo la Biblia e iluminando la realidad, sino que se buscan textos acordes a lo que perciben como realidad.

La redacción de esta parte de la carta no está clara; parecería que los revisores cortaron algunas frases o insertaron otras forzando el hilo conductor. Pasa de la experiencia de la pecadora, a la historia de la Congregación violentando las comparaciones para equiparar una institución humana con la vida espiritual de una persona o con la historia misma de la redención.

Esas imágenes están tomadas sin el contexto bíblico adecuado para forzar al texto a decir lo que la línea editorial ha marcado. De esta manera hasta idealiza la magnitud del mal perpetrado por el fundador. Escribe: «La herida no es un paréntesis ni una mancha que deba ser borrada, sino una realidad teológica» (párrafo 18). Se oye muy bonito, pero no dice nada y engaña mucho.

Al origen de la Congregación no existe la “marca de una herida”, sino un Fundador malvado y enfermo cuyas verdaderas intenciones para iniciar la obra no han sido clarificadas. Hablar del inmenso daño causado por Maciel como “la marca de una herida” es sólo una idealización bucólica de los hechos.

Marcial Maciel Degollado fue una persona atribulada desde su niñez. Su personalidad desarrolló trastornos importantes y patologías peligrosas. Mentía con astucia y engañaba con alevosía. Esas fueron las realidades humanas con las cuales manejó la Congregación desde el inicio. Introducir la doctrina paulina de pecado y redención (párrafos 17 a 20) es una forma religiosa de huir del problema… espiritualizándolo.

Estos párrafos que tratan de ser más “teológicos” son en realidad una forma de huida. Se usa el apostolado como fuga in avanti, se usa la teología como fuga religiosa, se usa la espiritualidad como fuga mística. «Nuestra historia, asumida e integrada, no es un obstáculo para la evangelización» (párrafo 21) y luego mezcla con lo personal: «somos pecadores perdonados que anuncian la misericordia que hemos experimentado (…)»; después en el siguiente párrafo: «Tenemos una historia que contar» (párrafo 22), llevándolo al plano personal espiritual: «una historia de heridas y sanación, de pecado y arrepentimiento, de perdón y misericordia»…

Por eso Connor mezcla Connor las ideas del Obispo Franc Rodé según las cuales Maciel “ahorró” a los legionarios de la tentación de la vanidad por un fundador santo como San Juan Bosco. Añade el tema de la purificación de la memoria, el examen de conciencia, el arrepentimiento, la fragilidad y la Virgen de los Dolores… fuga religiosa.

Y aunque lo que dice el texto es muy correcto, loable y deseable: mirar a Dios y no a uno mismo, ser humilde, llevar la cruz… ¡pero hay un monstruo en la habitación! No está enfrentando el problema, sino que huye de él. Es como cuando una de las actualmente llamadas Consagradas (antes 3GFs) daba dirección espiritual a una señora que padecía graves problemas de abuso doméstico y la Consagrada le decía en “orientación moral”: “hacen falta más rodillas”. ¡Momento! ¡Time-out! Sí hay que rezar, meditar y suplicar a Dios. Pero la oración no es una fuga ni una solución mágica, hay acciones legales que tomar, hay que eliminar el abuso al menos con separación física…

Los legionarios tienen un monstruo en la habitación. La docuserie de HBO ha abierto los ojos de muchos y por primera vez están haciendo un alto para detenerse a pensar en el tremendo monstruo que está en la habitación.

A la luz de esta reflexión, todo indica que se ha acuñado un nuevo concepto teológico: el carisma por negación. Es decir, el carisma de la Legión brota de ser fundados por un delincuente sin escrúpulos ni auténtico sentido religioso.

«Es el momento de contar nuestra historia a la luz del Evangelio» (párrafo 23).

La historia la han contado tres de las víctimas históricas de Maciel, tres de los 8 Magníficos que lucharon en sus vidas contra la sombra de Maciel para contar la verdad… y terminaron luchando contra una institución que los vejó, los calumnió y consiguió dañarles en el patrimonio que habían rehecho. Esos 3 Magníficos, ayudados por periodistas y por una plataforma de streaming cuentan la historia y hacen la historia.

¿No conmueve la expresión del Honorable Alejandro Espinosa cuando dice que perdonaría cristianamente al monstruo abusador? Él no habla con citas bíblicas ni espiritualiza idílicamente una situación dramática de su vida. Cuenta la verdadera historia que los legionarios se han negado a conocer, la cuenta a la luz del Evangelio vivido, no exhortado embusteramente como quien promete y no cumple.

«Que cada comunidad dedique tiempo para orar y dialogar sobre estos temas»… ¿y de qué van a hablar? ¿del curso institucional de historia? ¿de las respuestas cliché en la página oficial acerca de Maciel?

Mientras historiadores y cronistas y estudiosos no puedan acceder al material documental y se conozca la verdadera historia de la Congregación, hablarán de lo mismo y seguirá la fuga in avanti.