Monday, July 27, 2020

Accountability y Neomacielismo



Rendición de cuentas

El pasado 21 de diciembre con grandilocuencia y espectaculares, los legionarios de la Congregación de Maciel anunciaron el inicio de una nueva etapa.

Ese día publicaron el informe de los abusos registrados entre 1941-2019. Con ello abrían las ventanas a una nueva etapa de transparencia.

Crearon un sitio web al que llamaron 0abusos donde irían publicando elementos para «hacer luz sobre los abusos por parte de algunos miembros a lo largo de nuestra historia. Queremos contribuir a la sanación de las víctimas».



La nueva etapa se llama “Accountability” que podríamos traducir por “Rendición de cuentas”.

¿Hay rendición de cuentas? ¿Hay mayor luz (por parte de la Congregación) sobre los abusos a lo largo de la historia? ¿Han contribuido a la sanación de las víctimas?

La respuesta ya la había dado aquella comparación que se hacía de la Congregación de Maciel con el partido socialista soviético. Cuando publican una cosa, están indicando que no piensan hacer nada o incluso que piensan hacer lo contrario. Los hechos son el mejor argumento.


Comunicaciones

Desde la fecha de publicación del informe hasta el día de hoy (25 de julio de 2020), 0abusos no ha tenido ninguna actualización, ni se han dado conocer ningunos avances, ni se ha hecho nueva luz sobre los abusos.

La Congregación ha divido por regiones los comunicados de sus abusadores. Antes se publicaban en el sitio web de la oficina de prensa, ahora se publican en las oficinas regionales.

La Congregación ya no ha emitido nuevos comunicados. En el caso de nuevos eventos como los resultados del juicio civil de Vladimir Reséndiz (exLegionario) sólo incluyeron una actualización en el comunicado antiguo sin editar la fecha, de modo que el comunicado no aparece con nueva información si no se busca específicamente.

La oficina de comunicación ha mezclado noticias con comunicados, o mejor dicho ha transformado algunas noticias e incluso anuncios en comunicados para poder “diluir” la presencia de los demás comunicados sobre sus pedófilos.

Recientemente se hicieron nuevos señalamientos no incluidos en el informe de 1941-2019 y tampoco se actualizó la información ni se emitió comunicado alguno.

Neomacielismo

En el período más férreo del dominio de Marcial Maciel no había ningún comunicado y evidentemente no existía la oficina de comunicación. Sin embargo había entrevistadores y preguntas. Para ello, los apostólicos solían ensayar y recitar de memoria las respuestas que deberían de dar ante determinadas preguntas.

Actualmente la Congregación cuenta con “oficinas de comunicación”, pero no hay comunicación, sólo guiones muy ensayados como los de los apostólicos.

Se trata de la “discreción legionaria”, es decir nos encontramos ante el viejo control macielista de las comunicaciones pero con “sangre nueva”.


Reclamo histórico

La falta de transparencia ha sido algo característico de la Congregación de Maciel y los grupos vinculados a ella, la ahora llamada Federación RC y las Asociaciones Religiosas de Consagrados y Consagradas.

Recordemos que desde el inicio hubo mentiras; los primeros trece niños que fueron reclutados para la fundación (y los niños de las fundaciones anteriores) fueron reclutados con engaños. Donde hay mentira, hay falta de transparencia, «Porque todo el que hace lo malo odia la luz, y no viene a la luz para que sus acciones no sean expuestas» San Juan 3,20.

Antes del Capítulo General se presentó una encuesta a los exlegionarios que quisieran aportar ideas o expresar recomendaciones. Muchos de ellos expresaron su inquietud precisamente por la “discreción legionaria”.

Algunos recordaron como se promovía la “benedicencia” y la discreción; pero jamás se promovió el amor a la verdad o la búsqueda sincera de la verdad.

El tema de los depredadores sexuales y las víctimas es sólo una de las grandes inquietudes por falta de transparencia.

¿Cuál es la verdad sobre la muerte de Maciel?

¿Cuál es la verdadera historia de la congregación?

¿Por qué no hay claridad sobre el manejo de la economía? ¿Por qué sólo se presentan “grandes” resúmenes y nada concreto?

¿Cuánto dinero de la congregación entregó Maciel a sus amantes?

¿Cuántos fondos salen de México periódicamente hacia las casas de Roma?

¿Por qué no hay apertura sobre el manejo de los destinos y la conformación de las comunidades? (Entiéndase que claridad no es la publicación de las listas)

¿Qué es lo que los Superiores de  comunidad informan sobre cada miembro? ¿Por qué no hay trasparencia? ¿Por qué no es posible que cada religioso vea con su superior el “informe”?

¿Por qué no se comunica la situación legal de algunas propiedades que los originales bienhechores reclaman?


Saturday, June 13, 2020

100 días: Proteger y Sanar

Is He happy with 100 days?




El día de hoy, 5 de junio de 2020, se cumplen 100 días de la publicación del documento Proteger y Sanar, de los legionarios reunidos en Capítulo General. El nuevo gobierno de la Congregación fundada por Marcial Maciel inició su gestión en días marcados por la pandemia.

La situación de confinamiento generada por la pandemia, lejos de constituir un obstáculo, permite al nuevo gobierno atender lo que el superior general, John Connor, declaró como su prioridad: atender a las víctimas. Víctimas de abusos sexuales, abusos psicológicos, abusos de conciencia, maltrato psicológico tipificado, etc.

¿Qué ha habido en 100 días?

Un legionario reportó en legioleaks que John Connor había establecido contacto con 8 víctimas.

¿Algo más?

Fue publicada una actualización sobre el caso Michael Sullivan (la cual fue removida recientemente de la página general de comunicados).

También fue publicada una ambigua carta (sólo en el ambiente norteamericano) sobre William Brock. En dicha carta “para ser claros”, Shawn Aaron, el nuevo Superior Provincial de Norteamérica, dice que Brock no está acusado de abuso sexual; omite decir que se le acusa de abuso de conciencia y de violar el fuero interno no sacramental.

En estos 100 días se publicaron otros abusos, uno de ellos sexuales. Pero los legionarios no han actualizado sus “estadísticas” y han optado por un silencio cómplice.

¿Qué ha habido en 100 días de Proteger y Sanar?

Thursday, March 5, 2020

Regarding a Boundary Violation... and John Connor


 This is a semi-automatic translation of the original spanish article

 
In Legioleaks a question was published about what could or could not constitute sexual abuse. It was the specific case of a victim named "Ashley" at the age of 12 or 13 and the chaplain of The Highlands School in Texas. The comments in general made clear that, according to the narrative, it was sexual abuse.

Days later the legionaries published the document "Protect and Heal" (P&H) that includes a glossary of terms. The first entry in the glossary coincides with the comments made in Legioleaks: «Sexual abuse of a minor: contact or interaction between a minor and an adult in which the minor is used for the sexual stimulation of the adult» (see P&H p.17).

Ashley's story is clear. “I remember confessing to him, afterward while  embracing me he pressed his body up against me. I could feel his erection touching me through his cassock. ”

"Ashley" tells how she could not understand what was happening, she didn't even have the vocabulary or expressions to narrate what happened.

Among the events narrated by "Ashley" there are two facts that corroborate the intention of the predator: If an adult asked her (referring to the mother of "Ashley") what she was doing, she should say "I was in spiritual direction". And on the other hand, Pollock behavior towars Ashley was so different when there were more people present.



Years later, as an adult, "Ashley" was able to conceptualize what happened thanks to information about "safe environments" provided in her children's preschool. Thinking of his children and seeking to protect other children, "Ashley" contacted the diocese of Dallas. The diocese notified the legionary Superiors.

What did the Legionnaire Superiors do?

They called a risk control agency to assess the situation and submit a report.

According to the legionnaires' press office “the victim was credible in her allegations against Martin Pollock but they could not substantiate the claim of sexual abuse”.

The report of the risk control agency is reserved so it is not possible to know if the conclusion is from the agency or only from the legionary Superiors who read the report.

Something is wrong with legionary press report. A woman accuses the legionary chaplain of abusing her; the legionaries declare that the accusation is credible but a claim cannot be substantiated... non sequitur.

The allegations are credible or not credible, period.

The legionary press office says allegations are credible but ... cannot substantiate a claim of sexual abuse? Because of the fact that they were both dressed? Because of the fact that he only rubbed her against his erect member? Because of the fact that the touching was towards him and not towards her?

All sexual abuse implies a violation of personal, physical, emotional and psychological boundaries. But not every boundary violation constitutes sexual abuse.

From that set of statements: "Yes allegations are credible, but cannot substantiate an accusation" John Connor diluted the abuse until calling it "a sad violation of boundaries." The press office further diluted the expression and spoke of "a bad experience."

In legioleaks after P&H was published, it was noted that John Connor, as territorial director, had been guilty "of failing to report, hindering the investigation or preventing the proper handling of a case of sexual abuse" (P&H no.55). Even more serious is the fact that it was John Connor himself who promulgated the P&H document by decree.



In response to Legioleaks, the legionary press office published a chronology of the events where it shows that after “Ashley” contacted the diocese and the corresponding police report was filled, the child protection agency was notified, etc., the legionaries entrusted the investigation to Praesidium, Inc. With the result of the report the legionaries sent a letter to the victim. The letter was delivered through two legionaries Peter Hopkins and Daniel Ray. For them, it all ended there.

The letter was signed by John Connor, apologizing; because scrubbing an adult's erect penis against a child, it was just "boundary violation." A letter of apology was enough.




Acerca del traspaso de los límites... y John Connor


En Legioleaks se publicó una pregunta sobre lo que podía constituir o no un abuso sexual. Se trataba del caso concreto de la víctima denominada “Ashley” a la edad de 12 ó 13 años y el capellán de The Highlands School en Texas. El juicio general de los legioleakers que participaron en los comentarios dejó claro que, según la narración, se trataba de un abuso sexual.

Días más tarde los legionarios publicaron el documento “Proteger y Sanar” (PyS) que incluye un glosario de términos. La primer entrada del glosario coincide con los comentarios realizados en Legioleaks: «abuso sexual es el contacto o interacción entre un menor y un adulto en el que el menor es usado para la estimulación sexual del adulto» (ver PyS pag.17).

La narración de “Ashley” es clara. “Recuerdo haberme confesado con él, después, mientras me abrazaba presionó su cuerpo contra mí. Pude sentir su erección tocándome a través de la sotana”.

“Ashley” narra cómo no alcanzó a entender lo que sucedía, ni siquiera contaba con el vocabulario o las expresiones para narrar lo ocurrido.

Entre los sucesos narrados por “Ashley” hay dos hechos que corroboran la intención del depredador: Indicar a “Ashley” que si un adulto le preguntaba qué estaba haciendo (refiriéndose a la madre de “Ashley”) dijera que estaba “en dirección espiritual”. Y por otro lado, el trato tan distinto que Ashley recibía de parte de Martin Pollock cuando había más personas presentes.

Imagen del reporte del oficial Derrick

Tiempo después, ya como persona adulta, “Ashley” pudo conceptualizar lo ocurrido gracias a información sobre “ambientes seguros” proporcionada en el preescolar de sus hijos. Pensando en sus hijos y buscando proteger a otros niños, “Ashley” contactó a la diócesis de Dallas. La diócesis notificó a los Superiores legionarios.

¿Qué hicieron los Superiores legionarios?

Llamaron a una agencia de control de riesgos para que evaluara la situación y presentara un informe.

Según lo que reporta la oficina de prensa de los legionarios en Norteamérica, de acuerdo con el informe de la agencia de riesgos las acusaciones son creíbles, pero no pueden justificar una demanda de abuso sexual (“the victim was credible in her allegations against Martin Pollock but they could not substantiate the claim of sexual abuse.”).

El informe de la agencia de control de riesgos es reservado por lo que no es posible saber si la conclusión es de la agencia o sólo de los Superiores legionarios que leyeron el informe.

Hay algo que no se sigue de lo expuesto por la oficina de prensa legionaria. Una mujer acusa a un legionario de haber abusado de ella; los legionarios declaran que la acusación es creíble pero que no se puede justificar una demanda… non sequitur.

Las acusaciones son creíbles o no son creíbles. Punto.

Dice la oficina de prensa legionaria que son creíbles pero… ¿no se puede justificar una demanda? ¿Por el hecho de que ambos estaban vestidos? ¿Por el hecho de que sólo la restregó contra su miembro erecto? ¿Por el hecho de que los tocamientos fueron hacia sí y no hacia ella?

Todo abuso sexual implica una violación de los límites personales, físicos, emocionales y psicológicos. Pero no toda transgresión de los límites constituye un abuso sexual.

A partir de ese juego de declaraciones: “Sí son creíbles, pero no justifican una acusación” John Connor diluyó el abuso hasta llamarlo “una triste violación de límites”. La oficina de prensa diluyó aún más la expresión y habló de “una mala experiencia”.

En legioleaks inmediatamente después de publicado PyS se destacó que John Connor, como director territorial, había sido culpable “de no reportar, entorpecer la investigación o impedir el correcto manejo de un caso de abuso sexual” (PyS no.55). Más grave aún es el hecho de que fue el mismo John Connor quien promulgó mediante decreto el documento PyS.

Carta de disculpas de John Connor


Como respuesta a Legioleaks la oficina de prensa legionaria publicó una cronología de los hechos donde muestra que después de que “Ashley” contactara a la diócesis y de que se levantara el correspondiente reporte de la policía, se notificara a la agencia de protección de menores, etc., los legionarios encomendaron la investigación a Praesidium, Inc. Con el resultado del informe el los legionarios enviaron una carta a la víctima. La carta se entregó por medio de dos legionarios Peter Hopkins y Daniel Ray. Para los legionarios allí concluyó.

La carta iba firmada por John Connor, pidiendo disculpas; porque restregar el pene erecto de un adulto contra una menor, era sólo “boundary violation”. Una carta de disculpas era suficiente.

Testimonio de Ashley