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Saturday, March 21, 2026

Análisis del Comunicado Capitular 2026: El colapso de la narrativa

El Comunicado Capitular 2026 funciona como una tomografía de la Congregación y, como tal, ha generado reacciones encontradas. Más allá de opiniones viscerales, conviene analizar algunos puntos con serenidad.

 

Florencio Sánchez, el histriónico, hablando en el Capítulo

El Capítulo se extendió por más de cinco semanas para un resultado que muchos perciben como tibio y repetitivo. No incluye disposiciones concretas ni aborda temas críticos como las víctimas o las promesas pendientes de capítulos anteriores. Ante esto, los Capitulares argumentan en el mismo texto que de un Capítulo General no deben esperarse solo normas, sino un "discernimiento espiritual"[1].

 

Narrativa institucional

Dicho discernimiento es difícil de extraer debido a la excesiva reflexión espiritual que rodea el texto. Esta estructura manifiesta una tensión en el aula: aunque hubo unidad en las diferencias, persiste una falta de madurez para hablar de la verdad sin tapujos

 

En el discernimiento espiritual de los Capitulares se nota la influencia de la fenomenología antropológica de Paul Ricoeur (filósofo francés que busca entender la realidad a través del significado narrativo que el lenguaje da a los sucesos de la historia) y de MacIntyre (filósofo británico que busca responder al deber hacer a través del reconocimiento de la historia). Dice el texto del Comunicado que partiendo con gratitud de Dios buscan «una lectura común, honesta y verificable, de la historia reciente, que permita asumir la verdad de lo vivido y situarnos con mayor realismo en el momento actual» (Num.34).

 

Tal propósito es demasiado ambicioso; de hecho, ni el Comunicado ni el Capítulo son los espacios adecuados para una lectura de la realidad y de la historia; lo ideal habría sido una comisión interdisciplinar con expertos externos.

 

La sección «Esbozo de una lectura bíblica de nuestra historia» carece de rigor histórico. Es un conjunto de reflexiones que intentan encajar citas bíblicas en un pasado tortuoso que, aunque de conocimiento común, no se menciona explícitamente.

 

Pese a lo anterior, el Num.36 del Comunicado sí tiene un juicio de la historia que es quizás el punto más logrado del Capítulo General. Lo dicen del siguiente modo: «(…) se vio afectado fue también el relato interior que durante décadas dio cohesión, dirección y sentido compartido a la vida legionaria: un relato que unificaba misión, identidad y futuro, que ofreció dinamismo apostólico y generó frutos reales, pero que necesitaba una purificación profunda». Más adelante aclaran que la afectación no fue un “rasponazo” superficial sino «el colapso de un relato institucional con consecuencias espirituales, comunitarias y apostólicas» (Num.37).

 

Al final del párrafo intentan mitigar parte de lo que acaban de decir. Se nota el “forcejeo” de las comisiones al redactar este texto: «Esta realidad marcó de manera decisiva el proceso vivido, sin agotar ni definir por sí solo toda la historia de la Legión» (Num.36) y al final del siguiente párrafo «asumir esta verdad no significa reducir la historia de la Legión a una herida» (Num.37). Aceptan la verdad, pero inmediatamente tratan de acotar su alcance para más adelante endulzarla con reflexiones y con espiritualidad.

 

Vamos por partes… Lo primero, el relato.

 

Relato es una narración estructurada en la que los sucesos se representan mediante el lenguaje. El relato no necesariamente es un texto escrito, sino que puede ser toda una serie de documentos, narraciones, historias… acta legionis y demás.

 

Históricamente, el Fundador cuidó meticulosamente esta narrativa desde 1941, alimentándola con diarios, textos legislativos y una doctrina centrada exclusivamente en su figura. A diferencia de otros fundadores cuyo carisma se centraba en una acción social (pobres, enfermos), redención de cautivos, enseñanza, el carisma aquí era "que él fundara".

 

Para 1980 el relato estaba bastante estructurado de tal modo que los Capitulares redactaron en el primer Comunicado Capitular lo siguiente: «Al Fundador toca, no por méritos propios (…) ser el instrumento auténtico para manifestar el carisma (…) A los Cofundadores corresponde conocer, asimilar y transmitir las Constituciones, la doctrina, el espíritu, la metodología, las genuinas tradiciones, la disciplina y el estilo de vida de la Legión tal y como ha sido manifestado por el Fundador» (CCG1980 Num.4 que a su vez cita una CNP de 1980). Es decir, este relato establecía que el Fundador era el instrumento auténtico del carisma y los cofundadores meros transmisores de su voluntad.

 

Se ve con claridad cómo las ideas de fondo del relato unifican, dan sentido y cohesión. Nadie estaba siguiendo a Maciel, se sigue a Cristo Jesús. «El Señor de la mies y de la viña nos ha escogido como colaboradores, conforme a la gracia dada a cada uno (1Cor.3,9). Esta elección se nos presenta totalmente gratuita, imprevista, misteriosa, desproporcionada a nuestras posibilidades» (CCG1980 Num.5).

 

El relato institucional incluía esos dos componentes especiales: Elección divina y ser cofundador. De este modo, traicionar a la Congregación era traicionar un especial llamado divino –cohesión, identidad y sentido– a una obra querida especialmente por Dios –misión, dirección y futuro–.

 

Por ello, es incorrecta la afirmación del Comunicado 2026 cuando dice que «los hechos ligados al Fundador (…) marcó de manera decisiva el proceso vivido, sin agotar ni definir por sí solo toda la historia de la Legión». Es incorrecta porque es equívoca pues la Congregación sigue su historia más allá de la vida de Maciel; sin embargo, la vida del Fundador definía completamente la vida de la Congregación: Más de sesenta años «(…) de historia prodigiosa, intensamente concentrada en la persona de Nuestro Padre Fundador, pero también participada por cada uno de los cofundadores en la medida de su madurez espiritual y de su generosidad, deben abrirnos los ojos a la gran realidad y verdad fundamental de nuestra vida: la Legión y el Movimiento son obra de Dios» (CCG1980 Num.7).

 

Cuando el Capítulo General 2026 declara que el relato institucional colapsó está reconociendo algo más allá de la renuncia institucional a Maciel como en el Capítulo de 2014 o de las declaraciones sobre el llamado “fundador histórico” del Capítulo de 2020. Está reconociendo una disociación insostenible entre el discurso oficial y la realidad de la organización. Está reconociendo el “derrumbe de la narrativa” porque muchos hechos contradicen de forma sistemática la imagen que la institución ha proyectado.

 

En distintos grupos de opinión (de entre los más recientes: Legioleaks, Todo Maciel, Life after RC, El Trastévere, Regain Network, etc.) se ha hecho mención continuamente de “relatos alternativos” que han sido grietas en el relato institucional. La fuerza de esta “narrativa exterior” ha crecido conforme se verifican como verdaderos los acontecimientos ocultos al interior y expuestos en los “relatos alternativos”.

 

Tres cofundadores sucesores de Maciel ante The Head of Christ


Relato y Carisma

La idea del “carisma” está profundamente asociada en el relato institucional, no desde el origen, sino como idea paulatinamente asociada en el tiempo como parte del “don” de Dios. Y esta mezcla es compleja, porque no es posible negar el aspecto divino de la vocación, pero a su vez es necesario discernir su autenticidad. Gracia, bondad y elección de Dios había subrayado el CCG1980. El bien realizado y las obras existentes están allí y no se han derrumbado. ¿Cuál es entonces el colapso del relato?

 

La obra no se ha derrumbado y la Iglesia decidió no disolverla. Cuando los Capitulares hablan el colapso del relato interior, están reconociendo que la Congregación avanzaba apoyada en la idea de la santidad y la inspiración divina de Marcial Maciel como fundador.

 

Es evidente que sí hay un carisma del Espíritu; no sólo lo ha declarado el Sucesor de Pedro, sino que los buenos frutos están a la vista. Pero el carisma no es institucional, no es algo transmitido por Maciel… es la acción del Viento que sopla donde quiere (Jn.3,8) «porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (Mt.18,20). Es la fecundidad que Jesús otorga a todo el que cree en Él (Mt.16,16) y actúa en su nombre. La obra de Maciel (la Congregación, las asociaciones de consagrados y consagradas) ha sido la ocasión del actuar de Dios, como destacamos en una reflexión[2] anterior.

 

Aunque la narrativa institucional vincula el carisma al relato interno, al reconocer su colapso queda en evidencia que no existe tal vínculo, pues el carisma del Espíritu con el que Dios actúa a través y en los miembros de su Iglesia vinculados a la obra de Maciel no ha colapsado. Por ello en el aula capitular se ha buscado (consciente o inconscientemente) una alternativa.

 

Es decir, si la fundación como relato institucional, está rota porque tenía pies de barro (Dan.2,33), no es posible mirar al origen ni al momento de la inspiración fundacional para “rehacer” el relato. Ni en la calle de Cotija para el sacerdocio, ni en la capilla de Veracruz para la fundación, porque ambas historias no pueden dar cohesión, no pueden inspirar, no dan esperanza ni transmiten espiritualidad… porque son un cuento embustero que no puede verificarse al tener como testigo único a un mitómano.

 

Por tanto, ahora es necesario buscar la cohesión y la inspiración en aquellos que acompañaron a Maciel. Este giro está dicho muy “quedito”, casi en voz baja, con sutileza. Pero implica un cambio profundo. Lo mencionan una única vez en las recomendaciones al nuevo director general, dicen: «Impulsar el estudio histórico sobre los cofundadores y su papel fundamental en el desarrollo del carisma, espiritualidad y misión». (Comunicado, Lectura Bíblica, Num.21 inciso b). Es la única ocasión que hablan de ello.

 

En el Capítulo de 1980 se había dicho expresamente que los cofundadores no eran cimiento, sólo colaboradores del Fundador. Ahora se busca el papel “fundamental” de los Cofundadores.

 

Todo lo demás que dice el comunicado sobre la pobreza, el ejercicio de la autoridad, las relaciones con la Federación, la misión y hasta el cristocentrismo, todo… pende de este hilo fundamental. No lo dice el Equipo de Liberabit Veritas, lo reconocen los mismos Capitulares: el relato era cohesión, dirección y sentido, unificaba misión, identidad y futuro.

 

No es de extrañarse por tanto que no haya habido ninguna palabra hacia las víctimas o las personas heridas por la Congregación. Simplemente, en este momento, no tienen la capacidad.

 

La tibieza del Comunicado Capitular y los temas tratados manifiestan una debilidad institucional. Condición que no se había manifestado en los Capítulos anteriores (ni 2020, ni 2014), aunque ya estaba presente.

 

Cuando alguien manotea, ahogándose, difícilmente presta atención a quien está a su lado, aunque reclame sufrimiento causado. Para el Capítulo 2026 las víctimas fueron transparentes, más por incapacidad que por opción.

 

La debilidad institucional afecta y permea toda la institución. El impacto más severo será en los ingresos de los próximos años.

 

Urge recuperar una narrativa interior que dé identidad y cohesión; para ello recurren a los cofundadores… «Recoger de forma sistemática su testimonio de vida y la información histórica conservada en su memoria» (Comunicado, Lectura Bíblica, Num.21 inciso b). Y esto, también duele.

 

Duele porque los principales depositarios de la memoria histórica son exmiembros. Y recordemos que la Congregación rechazó dialogar con algunos Cofundadores históricos en el Capítulo General Extraordinario de 2018.

 

Duele porque algunos Cofundadores han sido señalados de complicidad, silencio o incluso de abusos (no necesariamente sexuales).

 

La historia de la obra de Maciel, de la Congregación y de las asociaciones vinculadas a la Federación, no puede agotarse en la herida que causa el Fundador… pero sí la determina completamente. Los miembros seguirán presentándose de punta en blanco; pero sólo aquellos que se han alejado de la narrativa institucional seguirán redactando la verdad de los hechos y dando testimonio de la verdad de los acontecimientos. Al final, más que lecturas bíblicas, lo que prevalecerá será el testimonio de los hechos… porque la Verdad nos hará libres (Jn.8,32).

 

Epílogo

Después de todo, la Congregación hará lo que le venga en gana. Seguirá mermando pensando medrar. Seguirán atribuyéndose méritos que son de Dios… porque ya lo cantó Julio Iglesias: “La vida sigue igual”.



[1] «De un Capítulo General no han de esperarse únicamente disposiciones, sino un discernimiento espiritual que nos lleve a reconocer qué historia estamos encarnando hoy como Legión de Cristo (…)» (Num.33)

[2] En este artículo se traza un paralelismo entre la Legión y la labor evangelizadora en Veracruz

Friday, February 6, 2026

Macielismo: Cárdenas y Sotres en el CG2026

Un día antes de la elección de Carlos Gutiérrez, 4to sucesor de Maciel, los Capitulares dieron una muestra concreta y específica de por qué NO CAMBIAN y por qué con Carlos NO van a cambiar.

José Cárdenas y Gabriel Sotres, macielistas que garantizan continuidad



José Gerardo Cárdenas Jiménez es el ecónomo (administrador general) desde 2014; tiene una larga trayectoria en el poder y la cúpula. Además tiene varias víctimas directas e indirectas (de abuso de poder) en su gestión en Sudamérica. Hay acusaciones contra él de privación ilegal de la libertad, acusaciones que la Congregación nunca ha querido aclarar. Hay múltiples señalamientos de su negligencia en el caso de los Abusos contra una menor por parte de John O’Reilly; pese a lo anterior, la Congregación no sólo no investigó (como prometió en Proteger y Sanar ó Conversión y Reparación) sino que lo mantuvo en el cargo y ahora los Capitulares nuevamente ratifican su puesto.

 

José Cárdenas tiene acusaciones graves, pero desde su paso por el noviciado recibió un trato especial y así vive hasta ahora (con un poco más de discreción).

 

Pero Cárdenas no está solo. En la foto después de la exposición del informe, a su lado, se muestra a Gabriel Sotres Sáinz.

 

Sotres no fue convocado al Capítulo General; pero no necesita un nombramiento para participar, como de hecho ha ocurrido en anteriores Capítulos.

 

Sotres no es “colaborador” de Cárdenas, sino que ambas figuras garantizan la continuidad del Status Quo. Ambas figuras son indolentes respecto a las víctimas y ambas figuras han hecho comentarios de indiferencia respecto a las víctimas o personas heridas por la Congregación.

 

Las redes sociales de la obra de Maciel publican las fotos de Nancy, de Félix y de Carlos, los directores generales para el siguiente periodo. En lugar de ellos tres podrían compartirse las fotos de Juanita, Jaimito y Jorgito… mientras no haya rendición de cuentas y los macielistas de núcleo duro continúen “orientando”, el nombre de los nuevos directores generales es irrelevante. No habrá reparación, ni acercamiento, ni justicia. La renovación seguirá siendo propaganda.

Sigue la fuga in avanti...

Tuesday, September 16, 2025

Connor y el Lobo de Dios de HBO

Comentario a la carta que el Superior General de los Legionarios dirige a los religiosos con ocasión de la docuserie el Lobo de Dios sobre su Fundador. 15 de septiembre de 2025, Nuestra Señora de los Dolores.

 

Un momento providencial

La carta de Connor sobre la serie de HBO tiene elementos reveladores respecto al estado anímico al interno de la obra. Después de los saludos y la introducción se refiere a la serie del Lobo de Dios como un momento catártico (del griego “catarsis” = purificación, que hoy se entendería más como liberación emocional). Sin embargo, esta “experiencia catártica” contradice lo que la gran mayoría ha dicho: «ya lo sabíamos».

Si ya lo sabían, ¿por qué hasta ahora es catártico? ¿por qué en el curso de historia oficial no tuvieron esa experiencia catártica? ¿será que el curso lleva una carga editorial (ideológica) que justifica todo, impidiendo enfrentarse con la realidad histórica tal cual se conoce? ¿Acaso era información fragmentada?

Dice Connor: «al escuchar los testimonios de las víctimas y ver las dramatizaciones, pudieron unir fragmentos de información que habían escuchado (…)» (párrafo 4).

Los legionarios y consagrados de la Federación que dijeron “ya lo sabíamos” tenían acceso a fragmentos de información. Muchos recordarán como Rafael Arumí narraba los sucesos del 56-59 como una “gran bendición” pero mantenía a todos sin conocimiento real de los hechos porque toda la información que presentaba era fragmentada de modo que los pequeños retazos verdaderos sostenían una narrativa general falsa que podía llamarse “gran bendición”.

La técnica de Arumí en los años 56-59 fue también la actuación de Corcuera en 2006-2009, fragmentación de hechos.

Tuvo que venir un externo (HBO) a unir los fragmentos en una narración testimonial para que legionarios y consagradas pudieran «enfrentar la magnitud del mal que nuestro fundador había perpetrado.» (párrafo 4).

Pero John Connor insiste que no fue la docuserie de HBO. Él dice que tuvo su catarsis con el curso de historia preparado institucionalmente. Non sequitur… ¿Por qué los demás tienen su catarsis con la docuserie y no la tuvieron con el curso? ¿Connor tuvo un curso con información privilegiada? ¿hay un curso de historia para la “Cúpula” y otro para los de “a pie” tal como había comunicado capitular para superiores y otro para los de “a pie”?

Lo que la carta dice quiere decir entre líneas es que la docuserie ha suscitado gran inquietud entre los miembros, no sólo religiosos en formación, sino incluso entre los sacerdotes de muy diversas edades. Por ello, más adelante en la carta señala, entre otras medidas, que será publicado el texto de las respuestas de Andreas Schöggl y que además se están abriendo nuevos canales de escucha en la Dirección General «y queremos atender a las inquietudes legítimas» (párrafo 15)…

En esta línea va la exhortación a la tranquilidad, Connor dice «Me llegó una paz enorme al conocer la verdad de nuestra historia.» (párrafo 5), porque, según él, pudo constatar cómo el bien legionario crecía junto al mal del fundador: «el mal y el bien crecían juntos» (párrafo 5).

Quiere dar a entender que junto con Maciel hubo otras personas que eran buenas y virtuosas, sugiere algo como la parábola, pero no afronta el tema del trigo y la cizaña. Lo evade mencionando tres categorías de personas en torno a Maciel: los virtuosos, los que sospechaban y las víctimas.

Si aplicamos esta clasificación a la parábola tendríamos un campo sembrado con espigas de trigo que llevan granos, con espigas de trigo que no se sabe, con espigas de trigo dañadas y con una única espiga de cizaña llamada Marcial Maciel. Es decir, un sembradío de trigo y una sola espiga de cizaña. Pero la parábola de Jesús en Mt.13,24-30 no es así, sino que crecen trigo y cizaña de modo que no se pueden distinguir con facilidad (hecho que ocurre realmente en un campo de trigo). Este párrafo de Connor tácitamente asume la línea editorial del lobo solitario; del fundador malo, obra buena; Maciel malo, religiosos buenos, etc.

 

Vivir en la verdad para caminar en la luz

La carta pasa a mencionar acciones que se están emprendiendo y que deberían proporcionar serenidad a quienes se encuentran turbados. Aquí vemos un paso de apertura muy importante (al menos lo que está anunciado). El acceso a las fuentes históricas permitirá un estudio des-apasionado, des-ideologizado, des-mitificado de la historia tanto de la congregación como de lo que ahora constituye la Federación RC, como la figura misma del Fundador.

Entre más estudios haya, mejor se logrará conocer la verdad de los hechos y decantar la acción de Dios separándola de las obras humanas.

El segundo punto es una promesa vaga y engañosa. Nuevamente acciones en lo “oscurito”: «hemos encargado a un psiquiatra de prestigio internacional» (párrafo 9). Si de verdad tiene “prestigio” internacional, ¿por qué no dar su nombre?

Por otro lado, si aún no hay fecha para la apertura del Archivo Histórico, ¿qué va a estudiar el prestigioso psiquiatra? Se entiende que para realizar un estudio serio, es necesario acceder a las fuentes… pero si no hay fechas para la apertura de las mismas, ¿cómo podrá el prestigioso psiquiatra estudiarlas?

El tercer punto merece nuestro respeto… esperando que no sea propaganda hueca (false advertising) como cuando dijo “mi prioridad son las víctimas”. Transcribir todo el audio del Archivo Histórico es una tarea grande… Audios valiosos son las narraciones de la historia de la Legión, esos que realizó Maciel en audio-cassettes en torno a la fecha de la infección hepática, las grabaciones de conversaciones en reuniones de gobierno, etc. Tienen mucho menos interés las grabaciones de auto-hagiografía, las “questions”, o la colección “la voz del fundador”.

 

Conocer nuestra historia

Con la exhortación a conocer la historia, la carta vuelve al tono proteccionista y propagandístico. «Yo tengo planeado repasarlo de nuevo (el curso institucional de historia, párrafo 12)». Pero añade una frase -casi como pegada posteriormente-  que traiciona su misma narrativa y sinceridad: «Lo más valioso para mí son los testimonios de las víctimas, que por tantos años no escuchamos» (párrafo 12).

Y decimos que traiciona la narrativa porque en el Capítulo General (cuando eligieron a John) escucharon a víctimas de abuso sexual por parte del clero, pero víctimas ninguna de las víctimas relacionadas con la obra de Maciel; fue un acto institucional. Previamente, en el Capítulo General de 2014, cuando algunas de las mismas víctimas históricas habían dirigido una carta a los participantes… y no fueron escuchadas; es más, ni respuesta recibieron. En su lugar publicaron un comunicado de prensa. También fue un acto institucional.

Parecería que después de la serie de HBO ahora sí escuchan a las víctimas; pero no nos engañemos, en realidad están escuchando la presión mediática que la voz de las víctimas históricas de Maciel ha generado.

 

El tema del escándalo (de las heridas a la misión y mirar con esperanza)

Estos párrafos inician con el pasaje del fariseo y la pecadora; Connor habla de escándalo, pero el texto de San Lucas sólo dice que el fariseo mal pensó de Jesús (Lc.7,39). No se está leyendo la Biblia e iluminando la realidad, sino que se buscan textos acordes a lo que perciben como realidad.

La redacción de esta parte de la carta no está clara; parecería que los revisores cortaron algunas frases o insertaron otras forzando el hilo conductor. Pasa de la experiencia de la pecadora, a la historia de la Congregación violentando las comparaciones para equiparar una institución humana con la vida espiritual de una persona o con la historia misma de la redención.

Esas imágenes están tomadas sin el contexto bíblico adecuado para forzar al texto a decir lo que la línea editorial ha marcado. De esta manera hasta idealiza la magnitud del mal perpetrado por el fundador. Escribe: «La herida no es un paréntesis ni una mancha que deba ser borrada, sino una realidad teológica» (párrafo 18). Se oye muy bonito, pero no dice nada y engaña mucho.

Al origen de la Congregación no existe la “marca de una herida”, sino un Fundador malvado y enfermo cuyas verdaderas intenciones para iniciar la obra no han sido clarificadas. Hablar del inmenso daño causado por Maciel como “la marca de una herida” es sólo una idealización bucólica de los hechos.

Marcial Maciel Degollado fue una persona atribulada desde su niñez. Su personalidad desarrolló trastornos importantes y patologías peligrosas. Mentía con astucia y engañaba con alevosía. Esas fueron las realidades humanas con las cuales manejó la Congregación desde el inicio. Introducir la doctrina paulina de pecado y redención (párrafos 17 a 20) es una forma religiosa de huir del problema… espiritualizándolo.

Estos párrafos que tratan de ser más “teológicos” son en realidad una forma de huida. Se usa el apostolado como fuga in avanti, se usa la teología como fuga religiosa, se usa la espiritualidad como fuga mística. «Nuestra historia, asumida e integrada, no es un obstáculo para la evangelización» (párrafo 21) y luego mezcla con lo personal: «somos pecadores perdonados que anuncian la misericordia que hemos experimentado (…)»; después en el siguiente párrafo: «Tenemos una historia que contar» (párrafo 22), llevándolo al plano personal espiritual: «una historia de heridas y sanación, de pecado y arrepentimiento, de perdón y misericordia»…

Por eso Connor mezcla Connor las ideas del Obispo Franc Rodé según las cuales Maciel “ahorró” a los legionarios de la tentación de la vanidad por un fundador santo como San Juan Bosco. Añade el tema de la purificación de la memoria, el examen de conciencia, el arrepentimiento, la fragilidad y la Virgen de los Dolores… fuga religiosa.

Y aunque lo que dice el texto es muy correcto, loable y deseable: mirar a Dios y no a uno mismo, ser humilde, llevar la cruz… ¡pero hay un monstruo en la habitación! No está enfrentando el problema, sino que huye de él. Es como cuando una de las actualmente llamadas Consagradas (antes 3GFs) daba dirección espiritual a una señora que padecía graves problemas de abuso doméstico y la Consagrada le decía en “orientación moral”: “hacen falta más rodillas”. ¡Momento! ¡Time-out! Sí hay que rezar, meditar y suplicar a Dios. Pero la oración no es una fuga ni una solución mágica, hay acciones legales que tomar, hay que eliminar el abuso al menos con separación física…

Los legionarios tienen un monstruo en la habitación. La docuserie de HBO ha abierto los ojos de muchos y por primera vez están haciendo un alto para detenerse a pensar en el tremendo monstruo que está en la habitación.

A la luz de esta reflexión, todo indica que se ha acuñado un nuevo concepto teológico: el carisma por negación. Es decir, el carisma de la Legión brota de ser fundados por un delincuente sin escrúpulos ni auténtico sentido religioso.

«Es el momento de contar nuestra historia a la luz del Evangelio» (párrafo 23).

La historia la han contado tres de las víctimas históricas de Maciel, tres de los 8 Magníficos que lucharon en sus vidas contra la sombra de Maciel para contar la verdad… y terminaron luchando contra una institución que los vejó, los calumnió y consiguió dañarles en el patrimonio que habían rehecho. Esos 3 Magníficos, ayudados por periodistas y por una plataforma de streaming cuentan la historia y hacen la historia.

¿No conmueve la expresión del Honorable Alejandro Espinosa cuando dice que perdonaría cristianamente al monstruo abusador? Él no habla con citas bíblicas ni espiritualiza idílicamente una situación dramática de su vida. Cuenta la verdadera historia que los legionarios se han negado a conocer, la cuenta a la luz del Evangelio vivido, no exhortado embusteramente como quien promete y no cumple.

«Que cada comunidad dedique tiempo para orar y dialogar sobre estos temas»… ¿y de qué van a hablar? ¿del curso institucional de historia? ¿de las respuestas cliché en la página oficial acerca de Maciel?

Mientras historiadores y cronistas y estudiosos no puedan acceder al material documental y se conozca la verdadera historia de la Congregación, hablarán de lo mismo y seguirá la fuga in avanti.

 

 


Saturday, August 23, 2025

Peter Mullan, LC habla sobre el Lobo de Dios

Comienzan a aparecer las opiniones y respuestas de los legionarios, consagradas (antes 3GF) y consagrados (antes 3GM) de la actualmente llamada Federación RC[1]. La tónica general de las respuestas legionarias o de gente vinculada a ellos es: «Ya lo sabíamos», «No teníamos todo el detalle, pero lo general ya lo conocíamos». Incluso más de alguno ha comentado que «todo eso se expone en el curso introductorio de historia a los novicios porque ahora hay transparencia».

Peter Mullan, miembro de la Congregación de Maciel redactó un artículo en respuesta a “tantos” comentarios acerca de la serie de HBO “El Lobo de Dios” (El artículo se puede leer más abajo).

Después de una breve introducción, Peter Mullan usa la imagen de la familia y se llama así mismo y a los miembros de la Federación RC, hijos legítimos y espirituales de Marcial Maciel.

El grado de condicionamiento mental raya en el absurdo. Peter Mullan es doctor en filosofía. El problema no es la “inteligencia más que mediana”. Él mismo narra el origen de su condicionamiento: conoce la Congregación de Maciel desde los 6 ó 7 años, a los 10 se adhirió al llamado ECYD y a los 15 ingresó al seminario menor.


Peter Mullan, miembro de la Congregación de Maciel

 

Es el mismo caso de Gabriel Sotres y de otros miembros de la Congregación con inteligencia aguda pero que siempre han tenido límites a su pensamiento debido a que su  belief sostiene su identidad. Colocan su “creencia” por encima de la evidencia de la razón.

Una muestra de que la creencia está por encima de la razón se puede ver por la cantidad de afirmaciones gratuitas incluso con falso. Es decir, afirmaciones que se perciben como verdaderas en el contexto en el que se presentan, pero que de suyo son falsas.

Por ejemplo: Menciona la Visita Apostólica[2] ordenada por el Papa Benedicto XVI y dice Peter Mullan, textual: «Después de haber estudiado a fondo la Legión, la Iglesia reconoció en ella un don, una contribución a la vida católica, como parte de nuestro carisma para el bien de la Iglesia».

Se trata de BIAS[3] en toda la extensión del concepto. Vamos por partes:

-         La visita apostólica entrevistó a la mayoría de los Legionarios y a algunas otras personas muy vinculadas a la Congregación. La mayoría de las preguntas de los Visitadores[4] tenía qué ver principalmente con la relación hacia el Fundador y después con la normativa y la vivencia de los votos. Por tanto, es FALSO afirmar que la visita apostólica tuvo como objeto “estudiar a fondo” a la Congregación.

-         Es FALSO afirmar que la visita apostólica reconoció un don. De nuevo nos encontramos ante una afirmación BIAS; es decir que aparenta ser verdadera pero no tiene fundamento. La visita sólo reconoció la necesidad de redefinir el carisma preservando su núcleo “militia Christi”.

-         Es FALSO afirmar que el “carisma legionario” es una contribución a la vida católica; de hecho el comunicado lo expresa al revés pues la “militia Christi” es la que “caracteriza la actividad apostólica y misionera de la Iglesia”. Es decir, lo que sería el núcleo del carisma de la Congregación es una característica de la actividad de la Iglesia; de ninguna manera se afirma que el “carisma legionario” es una aportación a la vida de la Iglesia.

 

Por otro lado, Peter Mullan hace una afirmación tremenda al decir que de toda la curia romana, al único que Maciel no pudo comprar fue a Ratzinger/Benedicto. Aquí mismo en Liberabit Veritas ya hemos dado testimonio del programa de cultivo de eclesiásticos, de las listas de regalos, del seguimiento cercano y de los encargados con los que se “acompañaba” a cada obispo o persona de relevancia. Esta afirmación de Mullan es importante, porque el nombramiento del Delegado Pontificio también estuvo condicionado por el cultivo legionario y de algún modo las valoraciones que de él emanaron estaban condicionadas por su adhesión al Cardenal secretario de Estado Angelo[5] Sodano (RIP).

Después Mullan dedica varios párrafos a hablar de su experiencia “carismática” en torno a “militia Christi”… nuevamente BIAS porque desde el Capitulo General de 2014 a la fecha nunca se ha hecho mención al carisma de “militia Christi”; de hecho, las intervenciones de Robles-Gil (segundo sucesor de Maciel) y de Connor (tercer sucesor de Maciel) hace referencia a la metodología de “formar formadores” como el núcleo del carisma sin hacer mención de lo que indicó el comunicado vaticano en tiempos de Benedicto.

Después Mullan afirma que los legionarios ya se han separado más de la figura fundadora mirando más a Cristo y que en esa medida son “sus” legionarios (es decir Legionarios de Cristo”). Pero no se pregunta por qué se llaman “Legionarios”, tampoco indaga el motivo del abandono del nombre anterior (Misioneros del Sagrado Corazón), no menciona que fue Marcial Maciel y sólo él, quien dijo que era “Voluntad de Dios” el nombre.

 

El colmo del BIAS (el belief por encima de la evidencia razonable) es su afirmación acerca de Maciel, cita: «Nunca sabremos (…) si tuvo momentos de inspiración directa de Dios».

 

NO SABEMOS si tuvo inspiración divina… y preferimos no saberlo y quedarnos con la creencia; es más, a mí me dio muy buenos consejos, consejos que considero estaban inspirados…

Por un lado afirma que el carisma recibido de Dios fue ratificado por la Iglesia y después dice que no se sabe si ese carisma fue inspirado por Dios. Una persona en un ambiente sano y normal lo primero que hace es buscar la autenticidad de lo que se afirma como venido de Dios.

Peter Mullan lleva muchos años en la obra de Maciel, su hermano ya es exlegionario al igual que su hermana exconsagrada. Para muchos, la situación de Peter resulta dolorosa; porque ven en él su autenticidad, sus buenas intenciones a la vez que constatan con sufrimiento que no sólo defiende a la institución, sino que llega a ser irracional en muchas de sus afirmaciones.

Así, en su apología de Maciel, Peter Mullan afirma que «Maciel proporcionó a los Legionarios y a la Iglesia una asombrosa red de escuelas, universidades y seminarios en todo el mundo».

¿Acaso el fin justifica los medios? ¿Mullan habrá estudiado teología moral en el Ateneo de los legionarios o en la Anáhuac?

Peter Mullan, como legionario se convierte en discípulo de Maciel al sostener una ética proporcionalista. Reconoce que Maciel fue criminal y no es modelo a seguir, pero sus buenas obras son mayores en proporción… y concluye diciendo: «que mi trabajo y mi vida consagrada puedan limpiar el nombre de los Legionarios».


Artículo de Peter Mullan













[1] El “Movimiento” nunca existió canónicamente es otro de los tantos fraudes de Marcial Maciel.

[2] La visita apostólica fue comunicada el 10 de marzo de 2009 al Superior General, Álvaro Corcuera por parte del Secretario de Estado Vaticano, Card. Tarcisio Bertone. La fecha de la carta posiblemente fue fijada para coincidir con el natalicio de Marcial Maciel.

[3] En castellano significaría prejuicio. Se trata de una inclinación o juicio inconsciente.

[4] Testimonio de varios legionarios y exlegionarios referente a la visita apostólica.

[5] Fervoroso defensor de Maciel, vinculado a Maciel por su familia en negocios de mucho dinero y otras cosas. Recibió reglaos, vacaciones y toda una serie de actividades en su honor…

Wednesday, August 13, 2025

¿Quién traicionó a quién?

Con la serie “El Lobo de Dios” de HBO acerca del fundador de los Legionarios y de la Federación RC resurgen algunas viejas interrogantes ahora mejor planteadas con el encuadre del tiempo.

Oficialmente se reconoce la fundación en 1941 en la arquidiócesis de la Ciudad de México como una extensión del seminario de Cuernavaca con un grupo de adolescentes en su mayoría procedentes de Michoacán. En la narrativa oficial, estos hechos se presentaban como parte del querer de la Providencia y la lucha de un fundador sacrificado. Nada más lejos de la realidad.


Marcial Maciel, el lobo rapaz


Todos esos hechos son de dominio público. Marcial Maciel huyó de su pueblo natal; su camino de salida fue el sacerdocio[1]. Después, al ser rechazado del seminario (por sus tendencias contra natura) decide él fundar su propio seminario[2], que más adelante se transformaría en la idea de una fundación y de un instituto misionero. Comenzó a reclutar jóvenes para el seminario y para ello se apoyaba en la autoridad del obispo de Cuernavaca presentando cartas de recomendación de otros obispos



Este dato es importante. Las cartas que presentaba Maciel no le respaldaban a él, sino al obispo de Cuernavaca, Francisco María González Arias, que a su vez se encontraba en estrecha relación con el obispo de México Luis María Martínez en cuya diócesis había iniciado la obra.

¿Qué responsabilidad tienen los obispos que entregaron cartas de respaldo? ¿No deberían haber investigado antes de prestar su aval? El texto (19 de julio de 1945) del obispo de Yucatán es muy indicativo: «Como dicha obra cuenta con la aprobación del Excm. Sr. Arzobispo de México, además de la del Excm. Sr. Obispo de Cuernavaca, bajo cuya inmediata vigilancia se encuentra (…)»[3]. Es decir, las recomendaciones estaban apoyadas en la autoridad y santidad[4] del arzobispo de México y en la autoridad del obispo de Cuernavaca que fue quien solicitó las cartas de recomendación desde inicios de 1945.

Marcial Maciel usó las respuestas de los obispos como tarjeta de presentación para recaudar fondos y para respaldar su búsqueda de jovencitos. Se trataba de una obra magnífica para proveer sacerdotes para las diócesis y que realizaran misiones populares, eso fue lo que dijeron a los obispos. Y padres y madres de familia entregaron sus hijos a Maciel, no porque confiaran en el Fundador, sino porque presentaba cartas de obispos que lo respaldaban.

 

¿Tenía obligación el obispo Luis María Martínez o sólo el obispo Francisco González?

 

Ambos tenían responsabilidad sobre la obra y sobre el sacerdote fundador. Sin embargo, canónicamente Maciel estaba incardinado en la diócesis de Cuernavaca y por tanto dependía de González Arias que lamentablemente murió un año después (1946) de iniciada la campaña de cartas. Su sucesor, el obispo Alfonso Espino Silva vino de Puebla y dio continuidad a la obra de Maciel sin mayor investigación.

Para 1948, estando aún bajo la autoridad del obispo de Cuernavaca (Alfonso Espino), ya había sólidas acusaciones de violación del sigilo sacramental, de no respetar la voluntad del donante, de fraudes y de falsificación de documentos. ¿Se puede hablar de un carisma del Espíritu con estos antecedentes en los inicios de la fundación? ¿Por qué no investigó nada el obispo de Cuernavaca?

Las deficiencias y las limitaciones humanas de los obispos Luis María Martínez, Francisco González y Alfonso Espino permitieron que Maciel tejiera una red de engaños. No se puede hablar propiamente de negligencia personal pero si hay una objetiva irresponsabilidad. Se trata de más de un obispo; por tanto difícilmente podemos hablar de incapacidad, deficiencia, complicidad… ¿Fue la influencia del obispo de México, Luis María Martínez la que determinó el juicio de los demás? Nunca lo sabremos; pero es un hecho hoy reconocido que tres pastores pusieron a un lobo rapaz junto al rebaño.


Respuesta de los legionarios en 2002


La obra de Maciel continúa, cada año más apocada, cada año con menos adeptos, pero siguen reclutando. La primer característica de la acción de Maciel fue la búsqueda de seguidores. El mes pasado, la llamada Federación Regnum Christi publicó un “ensayo” sobre la cultura vocacional (entiéndase búsqueda de seguidores) conviene reflexionar sobre de ello porque un lobo rapaz no está para reunir ovejas…

Sabemos que ante el documental de HBO los legionarios y la Federación RC publicarán sus comunicados de prensa en las páginas oficiales. Presentarán su versión de la figura del Depredador como la verdad “humilde” y contextualizada buscando estar de lado de quienes han sufrido. Recordamos aquellas “humildes” publicaciones llamadas “Legionary Facts”. Cero investigación, nula búsqueda de los hechos… sólo frases estériles y eslóganes de la línea editorial.

La respuesta oficial de la obra de Maciel indicará que no han cambiado. Admiten lo mínimo, pero siguen defendiendo a su Fundador: un lobo rapaz.



[1] Cada vez resulta más sólida la idea de que Maciel huyó de Cotija por tema de abusos (no sólo sexuales) y que su madre, la Sra. Maura Degollado, influyó en la idea del sacerdocio al enviar al atribulado adolescente con uno de sus tíos que era obispo.

[2] El mismo Maciel hizo narración de la historia de la fundación en varias ocasiones; una de las versiones (grabaciones en audio cassettes) describe ésta idea.

[3] 19 de julio de 1945, facsímil en “La Voluntad de no Saber”, documento num.7, carta del obispo de Yucatán.

[4] El obispo Luis María Martínez contaba con fama de santidad, su causa de beatificación está en proceso.