Los
legionarios volvieron a aparecer en las llamadas “listas de la vergüenza”, en
los “Pandora Papers”. A diferencia de otros escándalos previos, hay un cambio
importante en la política de imagen de la Congregación fundada por Maciel. A
continuación la reflexión en perspectiva y luego el análisis de los sofismas.
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Algunos oficiales de las off-shore legionarias
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Triple política de comunicación
Desde
la fundación de la Congregación en 1947 se manejó una imagen exterior diferente
a la comunicación interior. Por ejemplo en la intervención vaticana de los años
50s se comunicaba algo a los religiosos y externamente se manejaba otra
versión. La comunicación exterior consistía principalmente en correspondencia
epistolar. Internamente se “ha usado” la Adoración al Santísimo para engañar a
los religiosos.
Cuando
el 23 de febrero de 1997 a las 3:00 am (hora local) Jason Berry y Gerald Renner
publicaron la historia de los 8 Magníficos, la Congregación manejó doble comunicación.
El mismo día los legionarios enviaron una carta al editor, negando las
acusaciones. El mismo día el secretario general envió una nota a los Superiores
Provinciales (directores territoriales) y a los rectores de centros de
formación alertando sobre algunas calumnias que circulaban en la prensa; la
intención era tener mayor cuidado en la censura que desde siempre se había
practicado en la prensa que se permitía acceder a los religiosos y revisar con
mayor cuidado la correspondencia epistolar (la mayoría de los legionarios
tenían prohibido el uso del correo electrónico).
Días
después se siguió otro de los capítulos tristes en la Congregación. Como en los
años 50s y 60s y en alguna ocasión en los 80s se usó la Adoración al Santísimo
Sacramento para engañar a los religiosos. Los Superiores ordenaron y
dispusieron en todas las casas de la Congregación (incluso en las de
apostolado) que se tuvieran 3 días de
adoración extraordinaria en “reparación por las calumnias” y para “orar por los
que nos persiguen y critican”.
Como
a la publicación de Renner y Berry siguió una oleada de artículos, algo de
“ruido” llegó al interno de la Congregación y más de algún religioso se atrevió
a preguntar. La respuesta siempre era la misma; pero para hacer calar en los
miembros de la “inocencia del fundador y de la institución”; se suspendieron
varios festejos y fechas de esparcimiento por espíritu de “reparación”.
La
comunicación interior manejaba la “inocencia” de la “víctima” que como
Jesucristo, guardaba silencio. Así se expresó en los avisos comunitarios en
cada casa de la congregación.
Externamente
igualmente se manejó un doble estándar. Es decir, oficialmente la Congregación
declaraba la inocencia y prefería “soportar las calumnias” en silencio, al
tiempo que trataba de sofocar artículos, respuestas y demás esfuerzos sinceros
por replicar. Por otro lado mantenía una activa comunicación “selecta” hacia
obispos y bienhechores (sólo AAA y AAA+). Se visitaba a obispos o se les
escribía mostrando o enviando copia de dos cartas de Mons Polidoro Van
Vlierberghe OFM (rip) y acusando a los denunciantes de orquestar venganza
porque no habían podido obtener puestos y beneficios económicos cuando formaban
parte de la Congregación.
La
política pues, era triple:
- Internamente
negación total con engaño flagrante.
- Externamente
rechazar las acusaciones y minimizar el impacto con “silencio”.
- A
personas selectas (VIPs) sí se les respondía mostrando testimonios (que después
se mostraron inconsistentes).
VerdadesLC y Legionary Facts
La
exposición mediática de los Magníficos y su posterior carta al Papa (que fue
publicada debido a que o no llegó al Papa o si le llegó no la tomó en serio) doblegaron la política de
silencio gracias al interés de algunas cadenas televisivas internacionales.
Los
legionarios contrataron un despacho para asesorarse en el manejo de la “crisis
de imagen” y la respuesta institucional fue crear una página de internet para
responder institucionalmente a los reportajes principalmente en inglés porque
en México aún se podía controlar la prensa con el cultivo que John Walsh, John
Devlin, Peter Coates y otros no irlandeses habían hecho de personalidades que podían
censurar la prensa. Por ello existió primero “legionaryfacts.org” y meses después la versión
en español “veradeslc.org” con su réplica en inglés “lcfacts.com”.
Internamente
los legionarios ya contaban con filtro de internet y dichos sitios de internet
estaban estrictamente prohibidos para los legionarios. Incluso los pocos
legionarios que tenían permiso de acceder al Internet con un nivel semi-abierto
no podían bajo ninguna circunstancia ver las páginas de “legionaryFacts” o
“VerdadesLC”.
Lo
mismo sucedió con el libro “El legionario” del Magnífico Alejandro Espinosa
(Ed. Grijalbo, 2003) que los legionarios “contrarrestaron” con “Mi vida es
Cristo” de Jesús Colina (Ed. Planeta, 2003).
Primeros intentos de apertura
Cuando
reventaron las mentiras de Corcuera, la credibilidad de los superiores se vino
abajo. Si Corcuera había tenido el descaro de mentir en más de una homilía, ¿en
qué más lo había hecho?
En
2010 la Secretaría General de la Congregación comenzó a publicar unas “Notas
Informativas” que pretendían dar a conocer a los religiosos el estado de la
Congregación, avances y pasos.
Las
notas informativas para muchos fue la gran apertura, pues antes de ello todo el
gobierno de la Congregación era casi secreto y centrado primero en Marcial
Maciel y después en Luis Garza Medina y Evaristo Sada Derby (quienes gobernaron
la Congregación asumiendo espacios de poder cada vez mayores). Sin embargo las
notas informativas, a pesar de ser un gran paso en el camino de la
transparencia, seguían siendo bastante selectivas y en algunos aspectos eran
infantiles.
Todo
lo referente a los destinos y asignación de personal, seguía siendo secreto y
feudo de una casta de superiores, máxime que por esas
fechas había una persecución tácita a todo aquel que tuviera “problemas de
integración” (según el eufemismo de Eloy Bedia).
Todo
lo referente a la economía y administración era secreto al grado que ni
siquiera la casta de superiores tenía conocimiento de la mayoría de las cosas.
Al
día de hoy, aunque ha habido cierta apertura y se siguen procedimientos más
eclesiales en la asignación de puestos y comunidades, la asignación de
comunidad, sigue siendo un misterio para los religiosos “de a pie”.
Por
el contrario, el tema económico administrativo sigue siendo un secreto de un
puñado de miembros. Se esgrime el argumento de la complejidad del tema y por
ello los distintos “informes” y “comunicados” sobre temas económicos son vagos
y sólo refieren generalidades.
Ningún
religioso, aunque lo solicitara, aunque fuera de votos perpetuos, tendría acceso
a la información económica de la Congregación y en este tema, el hermetismo es
completo.
Nuevo paradigma de comunicación
A
partir de la publicación de los Paradise
Papers la Congregación ha estado más preocupada por la comunicación interna
que por la comunicación externa. No han podido superar el modelo de manejar un
doble discurso y tener una comunicación única.
Por
este motivo el pasado mes de septiembre se envió una comunicación de parte de
Félix Gómez Rueda (el Superior General de los Consagrados) alertando de la publicación
de los Pandora Papers.
Según
vimos en la reciente carta de John Connor, existe una división
interna y bastante suspicacia en muchos de los religiosos más jóvenes. Saben
que hay falta de transparencia y que si antes los Superiores mentían, ahora por lo menos ocultan cosas.
En
el “nuevo” paradigma de comunicación, se proporciona más información
internamente que la que se muestra externamente, contrariamente a lo que
sucedía antes.
Los sofismas
Lamentablemente
la comunicación sigue muy lejos de ser oportuna, completa y trasparente.
El
comunicado sobre los “Pandora Papers”
es ejemplo de una comunicación inoportuna, incompleta y torcida. Así como John Connor
ha jugado con la terminología para minimizar casos de abusos sexuales, del
mismo modo Aaron Smith juega con la terminología
para evitar ser tachado de mentiroso en lo referente a las comunicaciones de
las off-shore.
Comunicación torcida
Así como
los legionarios adoptaron la definición común de abuso sexual de un
menor (“el contacto o interacción entre un menor y un adulto en el que el menor
es usado para la estimulación sexual del adulto”) y John Connor lo dulcifica
diciendo que es un triste caso de traspaso de límites (boundary violations).
Así,
en el comunicado de los legionarios sobre Pandora
Papers y específicamente sobre el
Fondo Retirement and Medical Charitable
Trust los legionarios dicen que no se trata de una corporación off-shore porque Nueva Zelanda no estaba
en el elenco de países considerados un “paraíso fiscal” por el Parlamento
Europeo. Sin embargo, el significado directo de off-shore y su acepción común incluso recogida en la definición de
Wikipedia se refiere a empresas,
servicios, jurisdicciones o países que ofrecen servicios financieros a
no-residentes o servicios financieros cuya escala supera las operaciones
financieras domésticas.
Las
principales operaciones de los legionarios se realizan en México, Estados
Unidos de Norteamérica e Italia. Es más, en la página oficial de la Legión, no
se indica Nueva Zelanda como un país donde se tenga presencia de ningún tipo.
Por tanto las operaciones financieras realizadas en ese país corresponden a la
definición de una off-shore.
En
el comunicado de 2017 donde Aaron Smith declaraba que las empresas off-shore correspondían a tiempos de
Maciel y ya estaban cerradas es una mentira llana pues en 2010 abrieron el
fondo Retirement and Medical Charitable
Trust en un país donde ni siquiera tienen presencia.
Comunicación incompleta
No
es el caso comentar los distintos puntos del comunicado, sólo señalamos que es también
falso que la Congregación no administra ni controla los bienes de los
religiosos (punto 10 del comunicado). Este tema es especialmente delicado
porque en una contribución previa Liberabit Veritas reveló cómo la Congregación depredaba el
patrimonio familiar de los religiosos clasificándolos según nivel económico
para poder obtener algún beneficio. En dicho artículo el Equipo de Veritas
muestra cómo la Congregación favorece a algunas personas según el patrimonio de
su familia.
Además,
las Constituciones anteriores (CLC ed. 1994 No. 274) obligaban por voto de
pobreza a “donar” la mitad de los bienes personales a la Congregación pasados
15 años de permanencia en ella y la totalidad de los bienes después de los 25
años. Las Constituciones establecían que la Congregación no podía disponer de
los bienes, sólo de su usufructo. Las Constituciones actuales ya no tienen esos
párrafos; pero el hecho es que la Legión ha vendido varios inmuebles obtenidos
mediante aquel criterio. Incluso ha habido algún caso en que el religioso salió
después y la Congregación no puede “devolverle” su patrimonio.
La
afirmación del comunicado “La Congregación
no posee, ni interfiere en modo alguno en la propiedad o administración de los bienes
de las familias de origen de los legionarios” es falsa porque la
Congregación ha “sugerido” a algunos religiosos que den “permiso” para disponer
de inmuebles de su familia. Si la Congregación lo niega, Liberabit Veritas puede publicar documentos al respecto.
Comunicación inoportuna
La
comunicación apareció tiempo después de que la prensa y Legioleaks expusiera la
presencia de los legionarios en Pandora
Papers con una off-shore creada
en 2010. Junto con el comunicado se publica una serie de respuestas a temas que
circularon en Legioleaks y en la prensa. Tales respuestas manejan la
información de manera que la Congregación aparece como no involucrada; los dos
fideicomisos fueron creados por un religioso y el fideicomiso creado por la
Congregación no tiene patrimonio, etc., etc.
Según
las Constituciones de la Congregación, ningún religioso puede disponer de sus
bienes sin el permiso escrito dado por el superior general (CLC Ed. 2020 No.26
y Ed. 1994 No. 274 que estaba vigente en 2010). Por tanto la Congregación no
sólo estaba informada sino que activamente autorizó la creación del fideicomiso
off-shore.
Interrogantes
Entonces
viene una pregunta, ¿por qué Nueva Zelanda?
Hay
centenas de congregaciones, órdenes e institutos religiosos, masculinos y femeninos,
¿por qué la única que aparece en las “listas de la vergüenza” es la
Congregación de Maciel?
Siguiente
pregunta: Si ya se había afirmado que no había sociedades off-shore, ¿se informó a los miembros de la Congregación que se
estaba procediendo de esta manera?
Al
final, pese a la renovación, los legionarios se enteran de la gestión
administrativa de su congregación a través de Legioleaks y de la Prensa puesto
que su forma de proceder ni va al paso de la Iglesia, ni corresponde a la
tradición eclesial.