El presente artículo divulgativo es la tercera y
última entrega con las reflexiones acerca de los fundamentos y la autenticidad
del Fundador, su obra y su carisma. Debido a la cantidad de información algunas
reflexiones se añaden como acotaciones en las notas finales. Invitamos a
valorar también esos elementos.
Marcial Maciel, Cardenal Romano
Muy pocos se han
preguntado qué hubiera pasado si Maciel tuviera el título eclesiástico de
cardenal. ¿Hubiera habido diferencia si habláramos del Marcial Cardenal Maciel?
¿Habría habido un informe público como el de McCarrick?
Marcial Maciel fue
cabildeado para cardenal antes del consistorio
de 2003; la propuesta se manejó en la curia entre sus “amigos”. Al parecer
nunca prosperó y el mismo Maciel atajó cualquier promoción pues sabía que ello
implicaba una investigación sobre su persona. Posiblemente los rumores llegaron
a oídos del secretario del Papa el obispo Stanisław Dziwisz.
En el consistorio
de octubre de ese año, el Papa Juan Pablo II se reservó un Cardenal in pectore
cuyo nombre nunca fue revelado. Algunos llegaron a pensar que Maciel era el
cardenal in pectore. Recordemos que
Juan Pablo II llegó a crear cardenales a 13 presbíteros por distintos méritos.
A ninguno de esos sacerdotes mencionó en ninguna ocasión en el tradicional
saludo del Ángelus desde la Plaza San Pedro o en la solemnísima ocasión de la
Bendición Urbi et Orbi. A Marcial Maciel sí lo mencionó en reiteradas
ocasiones.
La negativa de
Maciel con falsa humildad ante cualquier título eclesiástico y lo que la Legión
llamaba ataques contra la Iglesia justificaron las sospechas de que el cardenal
in pectore podía ser Marcial Maciel,
“amigo” del Papa Juan Pablo II.
El Papa Francisco
no ha ordenado una investigación sobre Maciel como la de McCarrick. Parecería innecesaria
puesto que la afectación al papado es indirecta; sin embargo la afectación y el
involucramiento de Juan Pablo II es directo y grave. Por lo demás, una
investigación heurística como la de McCarrick sólo hubiera revelado lo que ya
destacó el libro
coeditado por Alberto Athié, José Barba y Fernando M. González: La Voluntad de
NO Saber.
El tiempo no está
pronto y la comunidad eclesial aún no está preparada para conocer quién, por
qué y cómo fue que se instaló “la voluntad de NO saber”.
Para
el Papa Francisco, Maciel fue una persona enferma. Sin dar mayor
valor a sus palabras que las de una entrevista (porque luego él mismo se queja
de que sacan de contexto sus expresiones) entendemos que por el contexto se
refiere a una persona psíquicamente enferma por su desenfreno sexual. Por su
parte, Luis Garza Medina en una de sus conferencias, siendo Vicario
General, habló de una psicopatía de Maciel que producía distintas
personalidades y fuerte compulsión en algunos ámbitos como el sexual, así como
una reducción casi total del sentido moral de sus actos.
Fuera
de eso, nunca se ha analizado con profesionalidad la patología de Maciel. Si
Marcialito salió de su casa huyendo del abuso físico y sexual, ¿adquirió en el
abuso a otros el síndrome de hybris? ¿Fue el divorcio entre vida religiosa y un
actuar desenfrenado lo que, además de lo anterior, rompió su psicología? ¿su
inmoralidad era en realidad a-moralidad? ¿Puede una persona con la psicología
rota y por ello sin sentido moral, ser el intérprete de la Voluntad de Dios
para otros?
No
puede hacerse la verdad sobre la Legión ni sobre la Federación ni sobre los
Consagrados y Consagradas si no se hace la verdad sobre Maciel.
Camino a la Convención General del 2024
Después del
Capítulo General de 2020, casi todos pasaron a otro tema asumiendo como
“superado” el tema Maciel. En realidad se convirtió en un tabú, pues había que
seguir adelante. Así, el 12 de septiembre de 2022 la directiva
de la Federación publicó el protocolo DG-FRC 138-2022 en el que convocaban una
asamblea general con el objetivo de «iluminar
nuestras vidas cristianas y como apóstoles, así como concluir con decisiones
concretas sobre la vida y misión del Regnum Christi.».
Se
trata de una especie de Capítulo General pero de la Federación. Este evento
permite hacer fluir la comunicación hacia un objetivo concreto de modo que
otros temas pasen a segundo plano. Orientar las comunicaciones, los esfuerzos,
las campañas, etc. de evento en evento es una técnica millerista.
Primero fue la revisión de las Constituciones, después el Capítulo General para
las Constituciones, después para los Estatutos y la Federación, después el
Capítulo Ordinario, después las Asambleas de los Consagrados y así… Para muchos
este es el caminar normal de una organización que busca renovarse sinceramente
de cara a Dios.
Pero
la metodología millerista impide afrontar las interrogantes de fondo; todo es
una fuga in avanti, todo se encamina
al siguiente gran evento, en este caso sigue la Asamblea General. En la
metodología millerista cada evento tiene su propia temática; lo demás gira en
torno al evento. Este detalle es importante porque nunca se afronta en
profundidad, con honestidad o sin fanatismo las cuestiones de fondo.
Ejemplo:
En los textos preparatorios para la Asamblea, la respuesta que dan en la
Federación a la pregunta sobre Maciel es el argumento de autoridad; cita: «La respuesta debe afrontarse desde la
constatación del hecho de que la autoridad de la Iglesia nos ha confirmado en
que la Legión de Cristo y el Movimiento Regnum Christi son portadores de un
carisma auténtico.»
y para fundamentar tal afirmación presentan las aprobaciones de la Legión,
de los Consagrados y Consagradas y de los mismos Estatutos del RC.
En
otro párrafo presentan el rechazo de la Iglesia al comportamiento de Maciel
(cosa que es obvia según comentamos anteriormente) pero afirmando la
“aprobación” de su obra. Vale la pena citar todo el párrafo: «Como puede verse en el comunicado de la
Santa Sede sobre el comportamiento del P. Maciel (19 de mayo de 2006), en la
carta del Secretario de Estado al Director General de la Legión de Cristo
anunciando la Visita Apostólica (10 de marzo de 2009), en el comunicado de la
Santa Sede a conclusión de la Visita Apostólica (1 de mayo de 2010), en la
carta de nombramiento del Delegado Pontificio (16 de junio de 2010) y en el
libro-entrevista Luz del Mundo: El Papa, la Iglesia y los signos de los tiempos
(Herder 2010), el Papa Benedicto XVI condena el comportamiento del P. Maciel y
al mismo tiempo mantiene la aprobación de la Legión de Cristo y del Regnum
Christi.»
Entre
los documentos de preparación para la Asamblea, en el texto “Identidad
carismática de la Legión de Cristo”
citan el Comunicado Capitular de 2014. Textualmente dicen «Por tanto, al hablar de nuestro carisma fundacional no debemos mirar
sólo el impulso inicial de Dios o cómo el fundador ha acogido esta gracia en su
vida, sino reconocemos que estamos delante de un carisma ya configurado e
institucionalizado en la Iglesia».
Este
párrafo muestra una grande deshonestidad institucional. ¡Los mismos directivos
legionarios y de la Federación (siguiendo al Capítulo de 2014) invitan a “no
mirar sólo el impulso inicial de Dios”!
¿Es
en serio?
Sí,
lo dijeron seriamente, está por escrito y forma parte también del Comunicado
Capitular.
Como
no pueden afirmar que hubo un impulso inicial de Dios, tratan de orientar las
miradas hacia lo tangible del presente y por ello hablar de un carisma ya
configurado e institucionalizado. ¿Y cómo es que fue configurado? ¿Quién lo
configuró? ¿Cómo fue la mediación de Dios (si es que la hubo) para dicha
configuración? ¿De qué manera y cuál fue el camino de institucionalización?
Ninguna
respuesta a estas interrogantes; ningún fundamento a la afirmación del carisma
configurado e institucionalizado. Al igual que Marcial Maciel que con su sola
palabra justificaba la inspiración de Dios, del mismo modo, los actuales directivos
justifican con su sola declaración la existencia de un carisma.
Durante
70 años se dijo que la vida de la Congregación era una amalgama
con la vida de Maciel y que la Congregación no se entiende sin su Fundador. A
partir de 2014 se dice que la vida de la Congregación es independiente del
Fundador y que su origen y sus rasgos no tienen origen en la persona del
Fundador. No justificar ese cambio de afirmaciones es deshonestidad o
fanatismo.
Deshonestidad y
fanatismo
Cuando
una persona es capaz de ver la verdad y decide ignorarla es deshonesta. Es algo
muy distinto de quien por cualquier causa no puede ver la verdad o la percibe
incompletamente cayendo en el error.
En
cambio, el fanatismo es el proceso mental por el que una persona se adhiere a
una creencia o idea de manera irracional percibiendo dicha creencia o idea como
un bien superior. El fanatismo puede ser “fabricado” e inoculado en la
psicología de las personas, la deshonestidad no.
Sin
embargo, en el fondo y dependiendo de la sinceridad de cada persona consigo
misma, todo fanatismo implica una forma de deshonestidad personal pues la
persona ante determinados hechos decide adherir su asentimiento mental a la
creencia por encima de la verdad. Así, deshonestidad intelectual y fanatismo
suelen mezclarse cuando se cuestionan severamente las convicciones personales
más íntimas.
¿Por
qué motivo los miembros del Capítulo General de 2014 decidieron IGNORAR la
verdad acerca de la Fundación, del Fundador y del carisma?
A
partir de 2014 gran número de miembros reafirmaron su decisión de alejarse de
la obra. Pero muchos siguieron… En otra reflexión habíamos preguntado ¿por qué
siguen en la Legión los que siguen? ¿tiene que ver su opción fundamental en
ello?
Todo
religioso al decidir consagrarse a Dios realiza una opción fundamental que
tiene que ver con el estado de vida. Tal como dicen las palabras, esa elección
da fundamento a la vida personal en el estado de vida religioso. De esto habló
ampliamente Gianfranco Ghirlanda S.J a los legionarios en los meses de marzo,
abril y mayo de 2011 en distintas conferencias. Desde su visión como jesuita
subrayó que una vez hecha la opción fundamental, no puede haber dudas.
Pero
el caso de los legionarios o la Federación RC no es como la Compañía de Jesús;
el fundador fue un criminal y un farsante. Ciertamente puede haber opción
fundamental puesto que ésta mira a Cristo y no al fundador; pero hay mucho de
engaño en ello puesto que toda la economía de la salvación es mediada.
Se
derivan más y más temas dignos de reflexión y que se ven comprometidos al no
resolver la cuestión del fundador.
Toda
la acción de Dios en la economía de la salvación es mediada. Jesucristo mismo
en el Mediador entre Dios y los hombres; también todo carisma es un regalo de
Dios que la Iglesia recibe a través de una mediación.
Dios
puede valerse de cualquier mediador para comunicar sus gracias; el Antiguo
Testamento presenta el pasaje donde una burra corrige el camino de Balaam
(Num.22,22). ¿Pudo Dios servirse de una persona afectada psicológicamente?
Ciertamente que sí y es a la Iglesia a quien toca discernirlo.
Los
legionarios y sus propagandistas insisten con vehemencia que la Iglesia ya lo
ha dicho; eso es falso y deshonesto. La erección canónica, el decretum laudis y
la misma aprobación de las Constituciones (1983 y también 1994) fueron actos
viciados donde hubo engaño y dolo.
Aunque
Dios pudiera servirse de una persona afectada psicológicamente para entregar un
carisma a la Iglesia, todo parece indicar que no fue así en el caso de Maciel pues
no se trató sólo de la patología mental de un joven fundador sino de una vida
alejada de Dios.
La
Iglesia se pronunció acerca de la
persona del fundador en mayo de 2010 hablando de su vida «carente de escrúpulos
y de verdadero sentimiento religioso». El mismo comunicado habla del fervor y
el entusiasmo del grupo existente señalando que les era desconocida la
verdadera vida del Fundador.
La
última aprobación de las Constituciones y la decisión de no suprimir la obra de
Maciel corresponde a un dictamen acerca del grupo existente y no de la
Fundación en sí. Es decir, la obra no ha sido suprimida porque se constata el
fervor y el entusiasmo de la mayoría de sus miembros y como dice el comunicado
antes citado hay la «necesidad de preservar el entusiasmo de la fe de los
jóvenes». En ningún momento se afirma que la fundación de Maciel es obra de
Dios o que los legionarios tienen origen o inspiración divina.
Conclusión
La
historia de la Congregación podría dividirse en dos etapas: los 80 años iniciales
que van desde el primer viaje de Marcial Maciel a la Ciudad de México en 1934
hasta el año 2014. La segunda etapa que inicia a partir del Capítulo General de
2014 cuando dogmatizan el divorcio entre Maciel y la Congregación. La primera
etapa es una construcción basada en los dichos de Maciel, la segunda etapa es
una construcción basada sobre la idea de lo que Maciel hubiera dicho, pero sin
Maciel.
Con
un poco de reflexión y crítica histórica queda claro que difícilmente Maciel recibió
una inspiración divina. Su idea de fundación fue una obsesión en su patología
que, rodeado de un ambiente religioso, supo acomodar lo necesario para
conseguir la aceptación de las autoridades eclesiásticas.
La
falta de origen inspirado no necesariamente debe llevar a cancelar la obra pues
ha dado innegables frutos de santidad; sin embargo a la par de las buenas
obras, es innegable el daño que han causado a miles de personas cuyas vidas han
destruido y robado.
La
aseveración del “carisma recibido de Dios” es como un “mantra” que quieren
volver verdadero a fuerza de repetición. Esto impide una auténtica renovación.
Es como quien pone cimientos de arena (Mt.7,26) y construye sobre afirmaciones
gratuitas.
La
afirmación constante sobre “carisma recibido de Dios” permite justificar una
actividad vocacional más agresiva pues no es lo mismo reclutar para un grupo
“formado por hombres en torno a Jesús” que decir que Dios te llama a una obra
que Él ha suscitado en su Iglesia.
Que
Dios no haya suscitado la Congregación o la Federación no implica que sean
falsos o que tengan que suprimirse pues en el fondo nadie puede decir “¡Señor!”
si no es por el Espíritu Santo (1Co.12,3). Resolver el tema “Maciel” colocaría
muchas cosas en su lugar y aliviaría el dolor de muchas personas latimadas…
Pero
el tema de Marcial Maciel es un tabú en la Curia Vaticana y en la obra por él
fundada. Ni la Curia Vaticana ni los miembros de la Congregción/Federación
están preparados para afrontar la verdad sobre Maciel. Por eso reducen todas las
afirmaciones a condenar su conducta.
Velasio
de Paolis y los demás consejeros permitieron que el daño siguiera al conservar
el status quo. Tenían la autoridad y
las herramientas para mostrar el fraude que supuso la vida de Maciel; la tarea
para separar su vida de la congregación sería larga, tediosa y adolorida.
Velasio como curial romano vivió una vida acomodada, prefirió conservar lo que
había.
La
vocación de Maciel fue un engaño, la inspiración fundacional un fraude, él fue
un embustero con una psiquis profundamente dañada… ¿dónde cabe el carisma? Los
miembros actuales deberían ser los más interesados en investigar el origen y la
teología de su institución… prefieren “seguir adelante”.
No
hay mucha esperanza de cambio ni de reparación mientras sigan huyendo de la
verdad, y quienes sigan latiendo en el engaño continuará n hiriendo y dañando… porque sólo la Verdad
nos hará libres.