Friday, August 24, 2018

Reflexiones en torno a la continuidad





¿Por qué siguen en la Legión los que siguen? ¿Tiene sentido seguir?

Son preguntas intrigantes.

Dejando de lado a los que ya no tienen mayores horizontes en la vida y dejando de lado a los que se han enquistado en el sistema, los que siguen, ¿por qué siguen?

Muchos deseaban que lo de Maciel fuera un mal temporal, algo que “apareció” casi de la nada, como una nube de tormenta que descargó sus aguas y acabó… y que “la vida siguiera igual” (con la ilusión buena con la que se habían hecho legionarios)… Sin embargo, después de lo de Maciel se conocieron las mentiras de Corcuera, y después de él más cosas… escándalos, abusos, clasificación de personas, evasión de impuestos, falsificación de documentos, etc., etc. El “temporal” sigue allí, como instalado; ya dura como un diluvio.

Muchos legionarios recuerdan que Dios puso un arcoíris en el cielo; y prometió no más diluvios. ¿Acabará algún día la “renovación”? ¿Volverá la vida a ser igual? ¿Podré “trabajar” en mi apostolado en paz?

Llevan años en reuniones, revisión de las Constituciones, revisión de los Estatutos, elección de participantes, Asambleas, reunión de la Ratio, ambientes seguros, análisis de las apostólicas, revisión del proceso de formación inicial, asambleas, asambleas territoriales, asambleas locales, asambleas por rama, asambleas generales, etc., etc., etc., etc.

¿Por qué bregar tanto por organizarse? ¿Por qué?

El carisma de la reunión, las votaciones y las asambleas


Hay una frase de Eduardo Robles-Gil en la Introducción al último boletín semestral[1] de los legionarios que revela bastante. Dice:

«Y me pregunto a veces con resistencia y cansancio: ¿Cuánto más me estirará Dios? ¿Cuánto más nos estirará Dios?»

Analicemos: Los legionarios desde los primeros años han hablado de la acción de Dios de una forma casi “providencialista”[2]. De hecho, en el Comunicado del Primer Capítulo General Ordinario, atribuyen a la Legión[3] los textos del Deuteronomio que se refieren al Pueblo Elegido. ¿Son estas expresiones de Robles-Gil un reflejo de mentalidad providencialista? ¿o simplemente es la oración de un alma cansada que no termina de ver el camino?

Por eso vale la pena preguntar… ¿es Dios el que estira? ¿No será como el diabético que sigue consumiendo azúcares y reclama a Dios “por haberle mandado esa enfermedad”?

Para muchos legionarios, la referencia providencialista a la acción de Dios es consecuencia de la ausencia de carisma fundante o fontal. Sin embargo, al parecer no es el caso de esta frase de Eduardo Robles-Gil, cuya expresión se presenta llena de sinceridad y autenticidad; pero hay otras afirmaciones que parecen ir en un sentido providencialista.

Muchos legionarios necesitan referirse a la acción de Dios de un modo casi directo porque no tienen su acción divina mediada a través de la entrega de un carisma con un fundador carismático. Les “quitaron” al fundador y andan buscando “modelos”; referirse a la acción directa de Dios que “dona” un carisma es parte de una necesidad “fideísta”.

Por ejemplo, en el otro párrafo, el segundo de la Introducción (al Boletín Semestral que estamos citando), Robles-Gil afirma: «Qué grande es el carisma que Dios nuestro Señor nos ha regalado, en el que caben tantas posibilidades de entrega.». Los legionarios carecen de una experiencia fundante, carecen de un fundador carismático, carecen de una concreción del carisma, ¿dónde está el regalo que afirman haber recibido? Es verdad que hay fervor y entusiasmo, hay buenas intenciones y hay santidad entre algunos miembros del grupo; es evidente que todos han sido congregados en torno a Jesús y tratan de caminar con la Iglesia. Pero eso no significa que hayan sido congregados directamente por Dios ni que Dios haya querido directamente un grupo fundado por un Falso Profeta, o que Dios les haya regalado directamente algo, etc., etc. Sin embargo,  estas cuestiones no son de consideración cuando hay una mentalidad “providencialista”, cuando Dios es el que actúa directamente y cuando lo que interesa es afirmar que sí tienen carisma.

Volviendo a la interrogante de Robles-Gil. Es tremenda porque se presenta muy auténtica. Manifiesta el cansancio de un alma que no ve y no puede ver un horizonte.

“¿Cuánto más me estirará Dios? ¿Cuánto más nos estirará Dios?”

Pensemos en la oración del diabético: ¿Acaso Dios eligió a Marcial Maciel para el sacerdocio? ¿Acaso Dios le pidió que fundara una Congregación con las tendencias y heridas que él tenía? ¿No fue expulsado del seminario por los Superiores y Formadores legítimos? ¿Fue Dios el que mandó “encapsular” a quienes manifestaban inquietudes? ¿Dios pidió que intentaran extorsionar? ¿fue Dios el que provocó la “equivocación” en la imprenta para las Constituciones (1983) y los Estatutos (1994)? ¿Dios indicó que movieran a los abusadores a otros centros de menores? ¿acaso Dios mandó establecer sociedades off-shore?... por consiguiente ¿es Dios quien “estira”?

“¿Cuánto más me estirará Dios? ¿Cuánto más nos estirará Dios?”

En muchos sigue la esperanza de renovación, de transformación. Pero pueda ser que se trate de una ilusión alimentada de espejismos; por ejemplo, jamás podrán borrar el hecho de que fueron fundados por un farsante y criminal. El mismo Robles-Gil titubea con esa consideración pues en otra comunicación, menciona que quizás les llevará varias generaciones borrar la “mancha” de pedófilos[4]. Como si pudieran cambiar no sólo sus orígenes, sino 75 años de abusos y fraudes.

Eduardo Robles-Gil


Veamos la reflexión sobre “Vino nuevo y Odres nuevos” (Mt.9,17) que Eduardo Robles-Gil presenta en la introducción al Boletín Semestral.

La analogía parecería muy acertada. El vino nuevo es la renovación y requiere odres nuevos. Es decir, hay que renovarse personalmente y renovar la Institución, renovar las formas actuales de organizarse, etc. para recibir la Renovación (valgan las redundancias). Sin embargo, por más lograda que esté la analogía, hay un sesgo cognitivo importante (en inglés cognitive biases).

Dice el texto de Robles-Gil: «Pienso que hoy tenemos que dejar entrar en nuestra vida el vino nuevo que la Providencia nos da y que es mejor que el antiguo. Así fue en las bodas de Caná.». La frase en sí misma es correcta, válida, ortodoxa, aconsejable, etc. Pero en el contexto usado puede implicar una forma de autoengaño; lo que se conoce como “sesgo cognitivo motivacional” (motivational cognitive bias or hot cognitive bias).

El sesgo cognitivo es una patrón de juicio constante y verificable que se desvía de la norma racional y puede llegar a distorsionar la percepción de la realidad. La expresión en inglés tiene más fuerza semántica que su traducción en castellano wishful thinking; se traduciría por “ilusiones”. Pero el wishful thinking es más que una ilusión, porque dicha ilusión condiciona el razonamiento.

La presencia de este sesgo cognitivo es completamente entendible en el caso de la mayoría de los legionarios. La misma trayectoria de Eduardo Robles-Gil nos da una pauta. Actualmente tiene 66 años de edad; se incorporó al 3GM cuando tenía 23. Es decir, ha pasado el 80% de su vida consciente bajo la influencia del grupo fundado por Maciel. Tantos ejercicios espirituales, tantos retiros escuchados, tantas pláticas recibidas, tantos triduos de renovación… la influencia no ha sido algo marginal. Si pensamos que al menos hasta 2006 la legión se autoconsideraba la esperanza de la Iglesia, es normal que después del colapso exista un hueco emocional importante, el cual se rellena con aspiraciones y deseos.  Cuando el golpe emocional es tan fuerte al grado de cimbrar las propias convicciones suele atravesarse una fase en la que no se tiene espíritu crítico y los juicios personales vienen determinados más por las aspiraciones.

La frase de Robles-Gil dice bastante. En el Evangelio el vino nuevo se refiere a la gracia de la Nueva Alianza y es un don gratuito de Dios en su Hijo. Robles-Gil usa el signo evangélico y lo transforma en una metáfora que aplica a la renovación. Hasta aquí, “todo va bien”; incluso la referencia metafórica a los odres nuevos en la nueva forma de organizarse es aceptable y correcta. El problema es cuando dice que la renovación es obra de Dios; o mejor dicho, de la Providencia… sesgo cognitivo. Tanto se había insistido en que la Legión era obra de Dios y la esperanza de la Iglesia, que ahora la renovación es obra de la Providencia.

Para quienes puedan argumentar que la frase está sacada de contexto… sigamos leyendo. Robles-Gil dice «el camino por donde la Iglesia nos ha llevado ha hecho que nuestra realidad carismática se purifique y crezca»… demasiados elementos que muestran un tremendo sesgo cognitivo.

¿Qué entiende Eduardo Robles-Gil cuando dice “el camino por donde (…) nos ha llevado”? ¿Las asambleas? ¿la actuación de Velasio? ¿o lo que el Papa Francisco llama semi-intervención?

¿Qué entiende por “se purifique y crezca”? ¿no citar al Fundador explícitamente? ¿federarse? ¿cambiar de nombre a las otras ramas y varias cosas?

Y lo más importante, ¿qué entiende Eduardo Robles-Gil por realidad carismática?


Himno: Legionario, Cordero, León...


Sigue el texto de Robles-Gil: «Hay una continuidad que nos permite ser nosotros, profundiza en la identidad, pero hay una evolución y un cambio que nos ofrece un nuevo paradigma.»

La sentencia está muy densa pero básicamente describe la continuidad a pesar de los cambios.

Dice el texto “ser nosotros”: a este punto podemos preguntar ¿quiénes son (realmente) los legionarios?

Continuará…


[1] http://www.regnumchristi.org/sites/dg/wp-content/uploads/sites/13/dlm_uploads/2018/08/Boletin-LC2018-A-V-Vol-1-web.pdf
[2] Providencialismo es una deformación casi herética de la Providencia Divina. En el providencialismo, Dios es el sujeto de la historia; mientras que el hombre y  el mundo son sólo un objeto que Dios maneja. En cambio, la doctrina católica afirma que Dios gobierna al mundo a través del concurso de las causas segundas (Catecismo nn.306-308)
[3] CCG I Introducción, Conciencia de cofundadores, Num.6
[4] Carta a los Directores Territoriales sobre ambientes seguros Prot.DG.3002-2018: «Es muy probable que tardemos años, tal vez
generaciones, en recuperar el buen nombre y la confianza perdida»

Saturday, June 30, 2018

Caso Reséndiz - Gallizia



Cuando Aaron Smith encuadró su participación en el Foro Abierto de Legioleaks, dijo que se limitaría a comentarios institucionales debido a su participación oficial. De este modo, Mr. Smith no ha emitido ninguna opinión personal. La postura es clara, lo que dice lo dice en cuanto Voz Oficial de los legionarios.

De hecho así es la participación de los legionarios en muchas actividades a las que acuden no a título personal, sino como legionarios.

Hoy sabemos por los tribunales y por la prensa, que en el caso de Reséndiz Gutiérrez intervinieron otros legionarios igualmente no a título personal.

Gallizia (izq) - Reséndiz (der)


Los Superiores legionarios a través de otro legionario con estudios en Derecho por la Universidad de Milán (2001-2011) intentaron extorsionar a una de las familias cuyo hijo había sido víctima de abuso sexual por parte de Resédiz (otro legionario) en el seminario menor de los legionarios. Por el momento, la indagatoria no ha mostrado si también hubo intento de extorsión o soborno en el caso de los otros dos abusados.

La demanda señala a los siguientes participantes:
Luca Gallizia, legionario desde 1995 (hace 23 años)
Víctor de Luna, legionario desde 1991 (hace 27 años)
Óscar Náder, legionario desde 1976 (hace 42 años)
Manuel Cordero, hermano lego ó 3GM desde 1981 (hace 37 años)

Cualquiera que conoce la gestión de los legionarios, sabe que todo esto viene desde “arriba”. Es decir, no fue Reséndiz quien pidió ayuda a Gallizia; sino que el Consejo General recibió el caso, lo analizó y optó por la propuesta de extorsión, mientras trasladaba a Reséndiz a otro seminario menor, pero en Venezuela.

No podemos decir que la participación “oficial” es mucho más grave por el intento de extorsión “corporativa” que el acto singular de un individuo que abusa sexualmente; pero, sí podemos decir que Reséndiz, además, cuenta con antecedentes pero no por abuso, sino por Víctima cuando era seminarista menor, donde era apodado “apostólico”[1].

En el informe (1995) de Antonio León, maestro de novicios, Reséndiz aparece como un joven que no puede dominar sus impulsos sexuales, ¿por qué siguió en la Congregación? ¿fue ayudado? ¿fue un caso aislado? ¿”desapareció” su test psicológico? Interrogantes que a distancia del tiempo parecen preguntas esenciales.

El caso Reséndiz tiene dos vertientes importantes en la vida actual de la Congregación. En primer lugar la falta de ética por parte de los Superiores que son capaces de cometer delitos “por el bien de la Congregación”; en segundo lugar  el nicho donde se gestó el Reséndiz-Abusador.

Los Delitos

Si recordamos que hace no mucho Sylvester Herrmmann se apuntó a una rueda de prensa para decir que “todos lo hacen” refiriéndose a las sociedades off-shore. Y que poco después en la misma fallida entrevista corrigió indicando que las off-shore legionarias son del tiempo de Marcial Maciel, pero en la Legión “reformada”, dichas sociedades de evasión fiscal, ya habían sido cerradas.

Las sociedades off-shore están en la frontera de lo ético y lo inmoral, pero en la mayoría de los casos son algo legal. Sin embargo, la extorsión[2], el cohecho y el soborno además de ser inmorales, son delito grave.

¿Quiénes fueron los oficiales de la Congregación que autorizaron proceder?

Francisco Mateos Gil (español), Michael Ryan (irlandés), Joseph Burtka (norteamericano) miembros del consejo general. Y el tristemente célebre Luis Garza Medina que en ese momento era el director territorial. Eduardo Vigneaux (chileno) era el administrador general. El delito debió de haber sido autorizado por el difunto Álvaro Corcuera, y autorizado por todos los Superiores anteriormente mencionados.

Recordemos que cada euro que sale de las arcas legionarias debe ser aprobado por un Consejo y las cantidades mayores o para gastos extraordinarios deben ser aprobada por el Consejo. Tan es así que el Superior General de la Congregación ha negado ayuda a varios exlegionarios indicando que después de analizarlo con el Consejo no se otorgó la ayuda.

Por tanto el ofrecimiento de 15.000 € a cambio del silencio no fue un gesto desesperado de un religioso que cometió “un error”. Tampoco fue una ayuda que gestionó Guillermo Meade con sus contactos, ni una de las campañas que publica Daren Weisbrod en Facebook esta vez con el título “Donation for extorsion fee”. Nada de eso. Se trató de una acción premeditada, coordinada, evaluada y autorizada por el órgano de gobierno más alto de la Congregación.

Luca Gallizia es quien carga la parte principal de la culpa, por haber sido él quien materialmente presentó los documentos a la familia. Pero Víctor de Luna y Manuel Cordero, junto con Óscar Náder fueron quienes gestionaron los detalles de la extorsión. Al parecer fue el abogado consultor quien preparó el documento, o al menos lo revisó, según los detalles de la demanda.

Salvo el abogado, que es un externo, todos los demás son miembros de la Congregación. Supuestamente son religiosos, supuestamente viven la caridad y la justicia. Supuestamente eran la esperanza de la Iglesia… (usando la expresión de San Juan Pablo II a los participantes en el último Capítulo General Ordinario). Más allá del resultado en los tribunales, este hecho habla con elocuencia de la verdadera naturaleza de la Congregación de los Legionarios.

Hasta el momento, Gallizia no ha emitido declaraciones. Él es abogado procedente de una familia de tradición notarial y por tanto conoce perfectamente los alcances de un delito del género. Por ello, para algunos sociólogos el fenómeno de los legionarios sigue suscitando interés; cada vez puede compararse más a la Iglesia de la Cienciología, por ejemplo. Un individuo con altos grados académicos, estudios en derecho, procedente de una familia socioeconómicamente acomodada, en un país desarrollado accede a cometer un delito por el bien del grupo al que pertenece.

Aunque Alberto Gallizia (padre de Luca) ya está retirado; él, junto con su esposa Clotilde (madre de Luca) están dispuestos a demandar a la Congregación si a su hijo se le imputa culpablemente el delito de extorsión. Por otro lado y además, Giuseppe Gallizia (hermano de Luca) actualmente ejerce como notario en Milán y podría igualmente proceder legalmente a través de otro despacho asociado contra la Congregación demostrando que Luca actuó no por iniciativa sino “por obediencia”.

El hecho Reséndiz-Gallizia tiene incluso más vigor si se considera que en México la Congregación logró sentencia en contra de José Raúl González Lara con una demanda por intento de extorsión. En aquel caso, los oficiales legionarios se “rasgaron las vestiduras” cuando Raúl, hijo de Marcial Maciel, pidió dinero a cambio de su silencio.


Nicho

Se suele presentar a Reséndiz como un “lobo solitario”, un depredador que se coló, brincó todos los filtros, los exámenes psicológicos, las entrevistas, los escrutinios y todas las evaluaciones y llegó a colocarse para dar pasto a su impulso sexual… según le atribuyen al texto de su informe “impulso incontrolable”.

Reséndiz proviene de una familia humilde de Zamora, Michoacán. Entró desde muy pequeño a la escuela llamada “apostólica” de los legionarios, motivado por un español de nombre Leopoldo Cuchillo, en aquel entonces encargado de reclutar niños para los legionarios. Reséndiz fue abusado sexualmente en dicha escuela apenas siendo un puberto.

Quizás por aquella herida de Reséndiz, los Superiores lo “dejaron continuar” a pesar de carecer de la idoneidad para una vida sacerdotal. Lastimado en su psicología, en su vida emocional y en su sexualidad, Reséndiz regresó a la apostólica en 1998 pero esta vez como Prefecto de apostólicos (los seminaristas menores). En ese entonces él era un religioso en “prácticas apostólicas”.

Tres años duró Vladimir viviendo entre menores en la Ciudad de México para posteriormente agregar otro año también entre menores pero en Monterrey. Lo mismo, ejerciendo como Prefecto de la disciplina de los menores en la escuela llamada “apostólica”.

Significativamente por estas escuelas han pasado numerosos casos que suscitan suspicacias y que en algún momento se revelan como un peligro para los menores. ¿Hay algo en el proceso formativo de los legionarios? ¿O así es la naturaleza de la institución?

Reséndiz siguió sus estudios y preparación hacia el sacerdocio. Sin embargo Vladimir Reséndiz en lugar de estudiar la teología con los demás seminaristas en Roma, estudió “por su cuenta” mientras acompañaba a los menores en otra escuela también llamada apostólica, pero en Gozzano, cerca de Milán.

Si los impulsos de Reséndiz no se manifestaron en Monterrey o en la Ciudad de México, en parte fue porque había otros religiosos. Pero en Gozzano, Reséndiz podía estar solo. Era como si un grupo de Superiores deseaban que Vladimir repitiera el patrón de abuso que él había padecido. Por ello, los Superiores dejaron a Reséndiz 5 años en Gozzano (el período estipulado son 3 años).

Después del abuso, Reséndiz fue trasladado a Venezuela, donde permaneció ¡otros 3 años a cargo de menores!

Pero habíamos señalado que Vladimir Reséndiz no es un solitario. Entre los formadores de las escuelas apodadas “apostólicas” hay un sinnúmero de casos “especiales”. Mencionemos algunos nombres: Alfonso Corona, que estuvo en Gozzano antes de Reséndiz y también en la misma escuela “apostólica” en la Ciudad de México, también antes de Reséndiz. Corona fue el último “enfermero” de Marcial Maciel… A decir de sus compañeros, tuvo también trato muy especial por parte de los Superiores.

Ángel Amo que estuvo en la escuela “apostólica” de Venezuela después de Reséndiz. Posteriormente a raíz de un comportamiento “sospechoso” y nunca aclarado en otra escuela “apostólica” (en Guadalajara, México) fue trasladado intempestivamente a Santiago de Chile donde a decir de algunos testimonios tuvo fuertes depresiones y arrebatos de locura. Actualmente trabaja en un colegio en España, también con menores. ¿Habrán seguido los protocolos de protección de menores esta vez? Lo de Guadalajara nunca fue aclarado…

Luis Alberto Orozco procedente también de un seminario menor. Como legionario tuvo una larga trayectoria en dichas escuelas incorrectamente denominadas “apostólicas”. Estuvo en el Ajusco (Ciudad de México) como prefecto, fue Rector en Monterrey y por último Rector en “La Joya” (Ciudad de México). Luis Alberto Orozco fue acusado públicamente de molestar a un seminarista menor (abuso sexual). A partir de ese momento dejó de trabajar con menores, pero el caso nunca fue investigado.

La lista es más amplia según se retrocede en el tiempo, mencionamos sólo estos casos recientes para dimensionar cómo el caso Reséndiz-Gallizia no es un fenómeno aislado en la Congregación fundada por Marcial Maciel.

Más adelante referiremos TESTIMONIOS de hechos que han acaecido en los centros de filosofía (y teología) de los Legionarios con jóvenes ya adultos. Aunque Thornwood ya se vendió, los acontecimientos permanecen en el recuerdo y son testimonio del resultado de la formación legionaria: “Por sus frutos los conoceréis”.


[1] Marcial Maciel impuso este mote a los seminarios menores de los legionarios. Esta denominación no tiene nada qué ver con el papado, con la Sede Apostólica ni con ninguna institución eclesial. Se piensa que fue otra de las astucias de Maciel para disfrazar el lugar de donde se proveía de menores para cometer abusos sexuales en los primeros años de la Congregación.
[2] Extorsión, cohecho y soborno son variaciones del mismo tipo de delitos. La gravedad de uno u otro difiere por características en cada legislación; por ejemplo la extorsión en algunas legislaciones requiere coacción, mientras que el soborno sólo el ofrecimiento.