Friday, January 23, 2026

La ocasión de la acción de Dios

Inició el Capítulo General 2026; es la cuarta edición a partir de las nuevas Constituciones (2014, 2018, 2020 y ahora 2026). También Consagradas y Consagrados se han alineado a la fecha queriendo indicar un caminar común; muestran, sin embargo, el estrecho vínculo y dependencia de la Congregación.

 

De frente a cualquier acontecimiento de legionarios, las posturas siguen polarizadas; en un extremo quienes ven la maldad de Maciel en todo, en el otro, quienes ven la acción de Dios incluso en el daño; posturas irreconciliables.

 



 

Acercarse con objetividad al fenómeno Maciel y a su obra sigue resultando difícil. Lamentablemente el Capítulo de 2014 llenó de palabrería y renuncias la figura de Maciel pero 12 años después se constata que no hubo realmente un cambio de actitudes, ni de cultura en la obra. El Capítulo de 2018 buscó la manera de rescatar jurídicamente al “Movimiento”. Por último, el Capítulo de 2020 dedicó un espacio a las víctimas, se publicaron documentos y se prometió acercarse a los heridos…

 

Al igual que el Capítulo de 2014, el de 2020 derivó en una forma de autoengaño; es decir, los legionarios de a pie creen que con la publicación de los documentos la institución ya cumplió, los Superiores perciben como ataques y como avaricia y cualquier voz proveniente de las víctimas o de personas dañadas. Esto lleva a una imagen pública cada vez más negativa.

 

Pese a todo lo anterior, muchas de las Consagradas, algunos Consagrados y muchos sacerdotes legionarios realizan una buena labor pastoral que es necesario valorar. Dicho de otro modo, no todo en la obra de Maciel es negativo y la acción de Dios es palpable… ¿acaso son la flor del pantano?

 

Un paradigma

 

Recientemente la Federación RC comenzó a promover la labor de evangelización en Veracruz; lo llaman el camino de Guadalupe. Lo que allí sucede es un paradigma, casi toda una imagen de la obra de Maciel (la Congregación y la Federación con todas sus ramas). Vale la pena observar con atención.

 

Una casa de retiros llamada «Centro Misionero Rafael Guízar y Valencia», una organización humanitaria llamada «Misión MasAlto» y una serie de trayectos para senderismo religioso «Camino de Guadalupe» promueven el desarrollo humano y comunitario de la zona y son agentes de evangelización auténtica.

 

Fue por allá en 1994 cuando Evaristo Sada con auténtica ilusión buscó el “trayecto” que Marcial Maciel habría seguido en sus años de seminarista durante su estancia en Veracruz. Según la narración de Maciel (hoy completamente desacreditada) él tuvo que llevar la Eucaristía en el año 1936 a varios pueblos, montando a caballo y burlando retenes de soldados anticlericales. Su narración incluía detalles como una canción que canturreaba y silbaba ante los soldados.

 

Sada Derby convenció a los moradores de aquellas tierras para que le vendieran; así pudo construir un “resort misionero” en la parte alta de la montaña. Después organizó recorridos haciendo senderismo y llevando la Eucaristía como parte del camino para replicar la experiencia espiritual del “santo” fundador. Nunca estuvo claro si contaba con permiso del Obispo para realizar dicha actividad porque incluso, durante el trayecto, se permitía llevar la Eucaristía a jóvenes, sin una necesidad pastoral.

 

El resort misionero después sirvió como refugio para Evaristo. No sabemos en qué fecha él se enteró de la “otra” vida de Maciel (con Norma y su hija); pero para 2004 era algo que ya había asimilado conviviendo frecuentemente con la última “esposa” de Maciel y con su hija. Pero la muerte de Maciel y su modo de morir lo afectó en su estabilidad emocional hasta una depresión profunda. Duró varios meses aislado en el resort misionero, con mínimo aseo personal, poca comida y mucho silencio.

 

Superó la crisis.

 

Evaristo Sada siempre fue un hombre fervoroso y sincero en su entrega. Su vida en la Congregación la dedicó al gobierno y al servicio de Maciel y sus caprichos. Después de su gran crisis se separó un poco del “carisma” legionario para dedicarse al ministerio sacerdotal entre la gente pobre de Veracruz. El nuevo Evaristo dejó de ser el gran promotor de la mística legionaria y de la figura de “Nuestro Padre”; y aunque toda su visión del mundo y de la Iglesia eran completamente legionarias, se dedicó a desarrollar la pastoral en esa zona de Veracruz con la ayuda de sus muchos contactos. Ha hecho el bien, ha evangelizado, ha anunciado a Jesucristo, ha fomentado la devoción a la Santísima Virgen y ha procurado la promoción humana de aquellas comunidades. Son hechos verificables y no narraciones como las “rifas” con las que supuestamente Maciel dotó de imágenes religiosas aquellas poblaciones.

 

Las comunidades que han crecido humana y espiritualmente son La Perla, Macuilacatl, San Martín, Metlac, Cruz Grande, La Ciénega, Chilapa, Las Trincheras, Rancho Nuevo, El Minero, Potrero Nuevo, La Mata, Tuzantla, Xometla, Rancho Viejo, Zacatlapa y La Concordia.

 

¿Acaso se puede negar la acción de Dios en todas estas personas?

 

La propaganda de la Federación RC ya asumió el apostolado como algo surgido del carisma y así lo promueven.

 

Propaganda Federación RC


 

Por eso el camino de Guadalupe (en Veracruz) es el paradigma perfecto de la Congregación fundada por Maciel y de la Federación Regnum Christi con las Consagradas y los Consagrados y todos sus adheridos. El actuar de Dios es evidente: hay evangelización, hay acción sacramental, hay promoción humana y se ha involucrado a muchas otras personas… Pero de ninguna manera se puede afirmar que “Dios quiso” específicamente el “Camino de Guadalupe” en Veracruz. Esta obra no surge de una “moción interior” del Espíritu Santo que le pidió a su fundador iniciar un senderismo religioso en las faladas del Pico de Orizaba.

 

La obra de “El Camino de Guadalupe” surge a partir de la narración embustera de Marcial Maciel y del empeño de Evaristo Sada en repetir una experiencia espiritual del Fundador, que resultó falsa.

 

Es decir, al origen de esta obra hay un fraude sobre el que un engaño apoya la buena intención. Por tanto, se puede afirmar que esta obra no fue suscitada directamente por Dios (en el sentido estricto); al mismo tiempo se debe afirmar que Dios actuó mediante el fervor y la generosidad de tantas almas que han promovido “El Camino de Guadalupe” en Veracruz.

 

Esa narración embustera de Marcial Maciel ha sido la ocasión del actuar de Dios a través del fervor y la entrega de Evaristo Sada y tantos otros.

 

Así ha sucedido también con la Congregación y después con los grupos de laicos que se habían consagrado a Dios. Podemos recorrer hacia atrás algunos engaños: por ejemplo que el Movimiento no existía canónicamente y las promesas de consagración no eran reconocidas por la Iglesia (salvo privadamente), que se engañó a los miembros mostrando como aprobados por la Iglesia Estatutos que eran normas internas, que las Constituciones aprobadas por el Papa no correspondían a las que entregaron a los miembros (edición 1983), que el Superior o Director General estaba excomulgado desde los años 40s según el Código de 1917 por diversas causas incluidos varios delitos contra la libertad y las buenas costumbres (Código de 1917, título XIV) y por delitos contra la verdad (título XV)… además de los engaños habría que añadir otro tipo de irregularidades y hasta delitos.

 

La obra “El Camino de Guadalupe” en Veracruz inicia a partir de un engaño, pero no un engaño total, pues hay aspectos verdaderos. Por encima de eso, el deseo sincero y la devoción de muchos han sido el instrumento de la acción de Dios.

 

Folleto Capítulo General 2026


 

Del mismo modo se puede establecer el paralelismo con la Federación Regnum Christi (la Congregación y sus Asociaciones). Una moción del Espíritu o una inspiración divina en la calle Javier Mina de Cotija, su pueblo natal, en mayo de 1934; ¿de verdad? ¿Fue realmente una inspiración divina?

 

Según la narración de Maciel, la idea fue corroborada con quien dijo era su director espiritual, el Pbro. Raúl Manzo. A esa idea inicial sigue un periodo de discernimiento que a partir de Trento se llama “seminario”. Durante ese periodo de discernimiento Marcial Maciel fue considerado no apto para la vida sacerdotal al menos en tres ocasiones por tres autoridades eclesiásticas distintas no relacionadas entre sí…

 

¿Sacerdote no, fundador sí?

 

Es necesario estudiar estos hechos; pero al ver que se cerraba el camino al sacerdocio, Maciel emprendió la idea de una fundación propia: 19 de junio de 1936, en la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús durante una visita a la Eucaristía cuando Maciel Le conversaba: «Él de una manera misteriosa comunicó a mi alma la idea de formar un grupo de sacerdotes». Años después, los religiosos de la Congregación llamarían a esto: “una moción directa del Espíritu Santo, clara, total y definitiva que con la gracia de Dios transformaba de por vida la existencia de Maciel”.

 

Mayo de 1934 y junio de 1936: La Congregación partió del engaño (varios acontecimientos no completamente falsos pero tampoco completamente auténticos), después vino el fervor y la sinceridad en la entrega de tantos.

 

El Camino de Guadalupe en Veracruz no es una obra inspirada y querida directamente por Dios (stricte dicte). De igual modo, ni la Congregación ni la Federación son una obra inspirada o querida por Dios directamente. En el paralelismo de ambas obras se puede ver cómo el quehacer humano ha sido la ocasión de la acción de Dios.

 

¿Y el carisma que continuamente proclaman haber recibido?

 

A grandes rasgos, fue a partir de unas “quaestions” informales (especie de charla con el Fundador) en la casa de verano en Termini en torno al año 2000, al sur de Italia cuando comenzó a insistirse con fuerza en el carisma recibido de Dios. En aquella ocasión, Maciel dijo que el carisma era la caridad, es decir el modo de vivir el amor a Jesucristo; después vino el Capítulo General y hablaron de “conocer, vivir y transmitir el misterio de la Encarnación”, con la revisión de las Constituciones el concepto se modificó a “hacer apóstoles”. Desde entonces han reiterado esa idea subrayando que se trata de un regalo recibido de Dios tácitamente refiriéndose al evento inspiracional de 1936.

 

¿Por qué es esto importante?

 

Mucha de la insistencia vocacional con la que los legionarios reclutan, se fundamenta en el llamado divino (la auténtica vocación siempre es divina). Que al origen de la institución haya una acción divina es parte esencial de la convicción para estar en un lugar al que se dice “Dios te ha llamado”. Si la obra parte de un engaño, Dios no te llama a eso pues ¿cómo justificar que Dios llame a un lugar de fraude?... Es mucho más complicado hacer una auténtica teología que reconozca la obra de Maciel como la ocasión del actuar de Dios… y que Dios respetará la libertad y la convicción con la cual alguien cree responderle, máxime si la iglesia institucional ha aprobado dicha obra.

 

El Capítulo General de 2026 dedicará un espacio amplio al tema vocacional y a la identidad, también dedicarán algunos párrafos a las víctimas; pero no profundizarán auténtica y teológicamente en la razón de existir de la obra iniciada por Maciel. La necesidad de “perseverar” les mueve hacia adelante y por ello seguirán sin afrontar con determinación los compromisos de justicia hacia los exmiembros y las personas dañadas que ya sea por la cultura, ya sea por la mentira, la institución ha dañado.


Miembros del Capítulo de espaldas... ¿a las víctimas?

¿Misma historia?


Tuesday, September 16, 2025

Connor y el Lobo de Dios de HBO

Comentario a la carta que el Superior General de los Legionarios dirige a los religiosos con ocasión de la docuserie el Lobo de Dios sobre su Fundador. 15 de septiembre de 2025, Nuestra Señora de los Dolores.

 

Un momento providencial

La carta de Connor sobre la serie de HBO tiene elementos reveladores respecto al estado anímico al interno de la obra. Después de los saludos y la introducción se refiere a la serie del Lobo de Dios como un momento catártico (del griego “catarsis” = purificación, que hoy se entendería más como liberación emocional). Sin embargo, esta “experiencia catártica” contradice lo que la gran mayoría ha dicho: «ya lo sabíamos».

Si ya lo sabían, ¿por qué hasta ahora es catártico? ¿por qué en el curso de historia oficial no tuvieron esa experiencia catártica? ¿será que el curso lleva una carga editorial (ideológica) que justifica todo, impidiendo enfrentarse con la realidad histórica tal cual se conoce? ¿Acaso era información fragmentada?

Dice Connor: «al escuchar los testimonios de las víctimas y ver las dramatizaciones, pudieron unir fragmentos de información que habían escuchado (…)» (párrafo 4).

Los legionarios y consagrados de la Federación que dijeron “ya lo sabíamos” tenían acceso a fragmentos de información. Muchos recordarán como Rafael Arumí narraba los sucesos del 56-59 como una “gran bendición” pero mantenía a todos sin conocimiento real de los hechos porque toda la información que presentaba era fragmentada de modo que los pequeños retazos verdaderos sostenían una narrativa general falsa que podía llamarse “gran bendición”.

La técnica de Arumí en los años 56-59 fue también la actuación de Corcuera en 2006-2009, fragmentación de hechos.

Tuvo que venir un externo (HBO) a unir los fragmentos en una narración testimonial para que legionarios y consagradas pudieran «enfrentar la magnitud del mal que nuestro fundador había perpetrado.» (párrafo 4).

Pero John Connor insiste que no fue la docuserie de HBO. Él dice que tuvo su catarsis con el curso de historia preparado institucionalmente. Non sequitur… ¿Por qué los demás tienen su catarsis con la docuserie y no la tuvieron con el curso? ¿Connor tuvo un curso con información privilegiada? ¿hay un curso de historia para la “Cúpula” y otro para los de “a pie” tal como había comunicado capitular para superiores y otro para los de “a pie”?

Lo que la carta dice quiere decir entre líneas es que la docuserie ha suscitado gran inquietud entre los miembros, no sólo religiosos en formación, sino incluso entre los sacerdotes de muy diversas edades. Por ello, más adelante en la carta señala, entre otras medidas, que será publicado el texto de las respuestas de Andreas Schöggl y que además se están abriendo nuevos canales de escucha en la Dirección General «y queremos atender a las inquietudes legítimas» (párrafo 15)…

En esta línea va la exhortación a la tranquilidad, Connor dice «Me llegó una paz enorme al conocer la verdad de nuestra historia.» (párrafo 5), porque, según él, pudo constatar cómo el bien legionario crecía junto al mal del fundador: «el mal y el bien crecían juntos» (párrafo 5).

Quiere dar a entender que junto con Maciel hubo otras personas que eran buenas y virtuosas, sugiere algo como la parábola, pero no afronta el tema del trigo y la cizaña. Lo evade mencionando tres categorías de personas en torno a Maciel: los virtuosos, los que sospechaban y las víctimas.

Si aplicamos esta clasificación a la parábola tendríamos un campo sembrado con espigas de trigo que llevan granos, con espigas de trigo que no se sabe, con espigas de trigo dañadas y con una única espiga de cizaña llamada Marcial Maciel. Es decir, un sembradío de trigo y una sola espiga de cizaña. Pero la parábola de Jesús en Mt.13,24-30 no es así, sino que crecen trigo y cizaña de modo que no se pueden distinguir con facilidad (hecho que ocurre realmente en un campo de trigo). Este párrafo de Connor tácitamente asume la línea editorial del lobo solitario; del fundador malo, obra buena; Maciel malo, religiosos buenos, etc.

 

Vivir en la verdad para caminar en la luz

La carta pasa a mencionar acciones que se están emprendiendo y que deberían proporcionar serenidad a quienes se encuentran turbados. Aquí vemos un paso de apertura muy importante (al menos lo que está anunciado). El acceso a las fuentes históricas permitirá un estudio des-apasionado, des-ideologizado, des-mitificado de la historia tanto de la congregación como de lo que ahora constituye la Federación RC, como la figura misma del Fundador.

Entre más estudios haya, mejor se logrará conocer la verdad de los hechos y decantar la acción de Dios separándola de las obras humanas.

El segundo punto es una promesa vaga y engañosa. Nuevamente acciones en lo “oscurito”: «hemos encargado a un psiquiatra de prestigio internacional» (párrafo 9). Si de verdad tiene “prestigio” internacional, ¿por qué no dar su nombre?

Por otro lado, si aún no hay fecha para la apertura del Archivo Histórico, ¿qué va a estudiar el prestigioso psiquiatra? Se entiende que para realizar un estudio serio, es necesario acceder a las fuentes… pero si no hay fechas para la apertura de las mismas, ¿cómo podrá el prestigioso psiquiatra estudiarlas?

El tercer punto merece nuestro respeto… esperando que no sea propaganda hueca (false advertising) como cuando dijo “mi prioridad son las víctimas”. Transcribir todo el audio del Archivo Histórico es una tarea grande… Audios valiosos son las narraciones de la historia de la Legión, esos que realizó Maciel en audio-cassettes en torno a la fecha de la infección hepática, las grabaciones de conversaciones en reuniones de gobierno, etc. Tienen mucho menos interés las grabaciones de auto-hagiografía, las “questions”, o la colección “la voz del fundador”.

 

Conocer nuestra historia

Con la exhortación a conocer la historia, la carta vuelve al tono proteccionista y propagandístico. «Yo tengo planeado repasarlo de nuevo (el curso institucional de historia, párrafo 12)». Pero añade una frase -casi como pegada posteriormente-  que traiciona su misma narrativa y sinceridad: «Lo más valioso para mí son los testimonios de las víctimas, que por tantos años no escuchamos» (párrafo 12).

Y decimos que traiciona la narrativa porque en el Capítulo General (cuando eligieron a John) escucharon a víctimas de abuso sexual por parte del clero, pero víctimas ninguna de las víctimas relacionadas con la obra de Maciel; fue un acto institucional. Previamente, en el Capítulo General de 2014, cuando algunas de las mismas víctimas históricas habían dirigido una carta a los participantes… y no fueron escuchadas; es más, ni respuesta recibieron. En su lugar publicaron un comunicado de prensa. También fue un acto institucional.

Parecería que después de la serie de HBO ahora sí escuchan a las víctimas; pero no nos engañemos, en realidad están escuchando la presión mediática que la voz de las víctimas históricas de Maciel ha generado.

 

El tema del escándalo (de las heridas a la misión y mirar con esperanza)

Estos párrafos inician con el pasaje del fariseo y la pecadora; Connor habla de escándalo, pero el texto de San Lucas sólo dice que el fariseo mal pensó de Jesús (Lc.7,39). No se está leyendo la Biblia e iluminando la realidad, sino que se buscan textos acordes a lo que perciben como realidad.

La redacción de esta parte de la carta no está clara; parecería que los revisores cortaron algunas frases o insertaron otras forzando el hilo conductor. Pasa de la experiencia de la pecadora, a la historia de la Congregación violentando las comparaciones para equiparar una institución humana con la vida espiritual de una persona o con la historia misma de la redención.

Esas imágenes están tomadas sin el contexto bíblico adecuado para forzar al texto a decir lo que la línea editorial ha marcado. De esta manera hasta idealiza la magnitud del mal perpetrado por el fundador. Escribe: «La herida no es un paréntesis ni una mancha que deba ser borrada, sino una realidad teológica» (párrafo 18). Se oye muy bonito, pero no dice nada y engaña mucho.

Al origen de la Congregación no existe la “marca de una herida”, sino un Fundador malvado y enfermo cuyas verdaderas intenciones para iniciar la obra no han sido clarificadas. Hablar del inmenso daño causado por Maciel como “la marca de una herida” es sólo una idealización bucólica de los hechos.

Marcial Maciel Degollado fue una persona atribulada desde su niñez. Su personalidad desarrolló trastornos importantes y patologías peligrosas. Mentía con astucia y engañaba con alevosía. Esas fueron las realidades humanas con las cuales manejó la Congregación desde el inicio. Introducir la doctrina paulina de pecado y redención (párrafos 17 a 20) es una forma religiosa de huir del problema… espiritualizándolo.

Estos párrafos que tratan de ser más “teológicos” son en realidad una forma de huida. Se usa el apostolado como fuga in avanti, se usa la teología como fuga religiosa, se usa la espiritualidad como fuga mística. «Nuestra historia, asumida e integrada, no es un obstáculo para la evangelización» (párrafo 21) y luego mezcla con lo personal: «somos pecadores perdonados que anuncian la misericordia que hemos experimentado (…)»; después en el siguiente párrafo: «Tenemos una historia que contar» (párrafo 22), llevándolo al plano personal espiritual: «una historia de heridas y sanación, de pecado y arrepentimiento, de perdón y misericordia»…

Por eso Connor mezcla Connor las ideas del Obispo Franc Rodé según las cuales Maciel “ahorró” a los legionarios de la tentación de la vanidad por un fundador santo como San Juan Bosco. Añade el tema de la purificación de la memoria, el examen de conciencia, el arrepentimiento, la fragilidad y la Virgen de los Dolores… fuga religiosa.

Y aunque lo que dice el texto es muy correcto, loable y deseable: mirar a Dios y no a uno mismo, ser humilde, llevar la cruz… ¡pero hay un monstruo en la habitación! No está enfrentando el problema, sino que huye de él. Es como cuando una de las actualmente llamadas Consagradas (antes 3GFs) daba dirección espiritual a una señora que padecía graves problemas de abuso doméstico y la Consagrada le decía en “orientación moral”: “hacen falta más rodillas”. ¡Momento! ¡Time-out! Sí hay que rezar, meditar y suplicar a Dios. Pero la oración no es una fuga ni una solución mágica, hay acciones legales que tomar, hay que eliminar el abuso al menos con separación física…

Los legionarios tienen un monstruo en la habitación. La docuserie de HBO ha abierto los ojos de muchos y por primera vez están haciendo un alto para detenerse a pensar en el tremendo monstruo que está en la habitación.

A la luz de esta reflexión, todo indica que se ha acuñado un nuevo concepto teológico: el carisma por negación. Es decir, el carisma de la Legión brota de ser fundados por un delincuente sin escrúpulos ni auténtico sentido religioso.

«Es el momento de contar nuestra historia a la luz del Evangelio» (párrafo 23).

La historia la han contado tres de las víctimas históricas de Maciel, tres de los 8 Magníficos que lucharon en sus vidas contra la sombra de Maciel para contar la verdad… y terminaron luchando contra una institución que los vejó, los calumnió y consiguió dañarles en el patrimonio que habían rehecho. Esos 3 Magníficos, ayudados por periodistas y por una plataforma de streaming cuentan la historia y hacen la historia.

¿No conmueve la expresión del Honorable Alejandro Espinosa cuando dice que perdonaría cristianamente al monstruo abusador? Él no habla con citas bíblicas ni espiritualiza idílicamente una situación dramática de su vida. Cuenta la verdadera historia que los legionarios se han negado a conocer, la cuenta a la luz del Evangelio vivido, no exhortado embusteramente como quien promete y no cumple.

«Que cada comunidad dedique tiempo para orar y dialogar sobre estos temas»… ¿y de qué van a hablar? ¿del curso institucional de historia? ¿de las respuestas cliché en la página oficial acerca de Maciel?

Mientras historiadores y cronistas y estudiosos no puedan acceder al material documental y se conozca la verdadera historia de la Congregación, hablarán de lo mismo y seguirá la fuga in avanti.

 

 


Saturday, August 23, 2025

Peter Mullan, LC habla sobre el Lobo de Dios

Comienzan a aparecer las opiniones y respuestas de los legionarios, consagradas (antes 3GF) y consagrados (antes 3GM) de la actualmente llamada Federación RC[1]. La tónica general de las respuestas legionarias o de gente vinculada a ellos es: «Ya lo sabíamos», «No teníamos todo el detalle, pero lo general ya lo conocíamos». Incluso más de alguno ha comentado que «todo eso se expone en el curso introductorio de historia a los novicios porque ahora hay transparencia».

Peter Mullan, miembro de la Congregación de Maciel redactó un artículo en respuesta a “tantos” comentarios acerca de la serie de HBO “El Lobo de Dios” (El artículo se puede leer más abajo).

Después de una breve introducción, Peter Mullan usa la imagen de la familia y se llama así mismo y a los miembros de la Federación RC, hijos legítimos y espirituales de Marcial Maciel.

El grado de condicionamiento mental raya en el absurdo. Peter Mullan es doctor en filosofía. El problema no es la “inteligencia más que mediana”. Él mismo narra el origen de su condicionamiento: conoce la Congregación de Maciel desde los 6 ó 7 años, a los 10 se adhirió al llamado ECYD y a los 15 ingresó al seminario menor.


Peter Mullan, miembro de la Congregación de Maciel

 

Es el mismo caso de Gabriel Sotres y de otros miembros de la Congregación con inteligencia aguda pero que siempre han tenido límites a su pensamiento debido a que su  belief sostiene su identidad. Colocan su “creencia” por encima de la evidencia de la razón.

Una muestra de que la creencia está por encima de la razón se puede ver por la cantidad de afirmaciones gratuitas incluso con falso. Es decir, afirmaciones que se perciben como verdaderas en el contexto en el que se presentan, pero que de suyo son falsas.

Por ejemplo: Menciona la Visita Apostólica[2] ordenada por el Papa Benedicto XVI y dice Peter Mullan, textual: «Después de haber estudiado a fondo la Legión, la Iglesia reconoció en ella un don, una contribución a la vida católica, como parte de nuestro carisma para el bien de la Iglesia».

Se trata de BIAS[3] en toda la extensión del concepto. Vamos por partes:

-         La visita apostólica entrevistó a la mayoría de los Legionarios y a algunas otras personas muy vinculadas a la Congregación. La mayoría de las preguntas de los Visitadores[4] tenía qué ver principalmente con la relación hacia el Fundador y después con la normativa y la vivencia de los votos. Por tanto, es FALSO afirmar que la visita apostólica tuvo como objeto “estudiar a fondo” a la Congregación.

-         Es FALSO afirmar que la visita apostólica reconoció un don. De nuevo nos encontramos ante una afirmación BIAS; es decir que aparenta ser verdadera pero no tiene fundamento. La visita sólo reconoció la necesidad de redefinir el carisma preservando su núcleo “militia Christi”.

-         Es FALSO afirmar que el “carisma legionario” es una contribución a la vida católica; de hecho el comunicado lo expresa al revés pues la “militia Christi” es la que “caracteriza la actividad apostólica y misionera de la Iglesia”. Es decir, lo que sería el núcleo del carisma de la Congregación es una característica de la actividad de la Iglesia; de ninguna manera se afirma que el “carisma legionario” es una aportación a la vida de la Iglesia.

 

Por otro lado, Peter Mullan hace una afirmación tremenda al decir que de toda la curia romana, al único que Maciel no pudo comprar fue a Ratzinger/Benedicto. Aquí mismo en Liberabit Veritas ya hemos dado testimonio del programa de cultivo de eclesiásticos, de las listas de regalos, del seguimiento cercano y de los encargados con los que se “acompañaba” a cada obispo o persona de relevancia. Esta afirmación de Mullan es importante, porque el nombramiento del Delegado Pontificio también estuvo condicionado por el cultivo legionario y de algún modo las valoraciones que de él emanaron estaban condicionadas por su adhesión al Cardenal secretario de Estado Angelo[5] Sodano (RIP).

Después Mullan dedica varios párrafos a hablar de su experiencia “carismática” en torno a “militia Christi”… nuevamente BIAS porque desde el Capitulo General de 2014 a la fecha nunca se ha hecho mención al carisma de “militia Christi”; de hecho, las intervenciones de Robles-Gil (segundo sucesor de Maciel) y de Connor (tercer sucesor de Maciel) hace referencia a la metodología de “formar formadores” como el núcleo del carisma sin hacer mención de lo que indicó el comunicado vaticano en tiempos de Benedicto.

Después Mullan afirma que los legionarios ya se han separado más de la figura fundadora mirando más a Cristo y que en esa medida son “sus” legionarios (es decir Legionarios de Cristo”). Pero no se pregunta por qué se llaman “Legionarios”, tampoco indaga el motivo del abandono del nombre anterior (Misioneros del Sagrado Corazón), no menciona que fue Marcial Maciel y sólo él, quien dijo que era “Voluntad de Dios” el nombre.

 

El colmo del BIAS (el belief por encima de la evidencia razonable) es su afirmación acerca de Maciel, cita: «Nunca sabremos (…) si tuvo momentos de inspiración directa de Dios».

 

NO SABEMOS si tuvo inspiración divina… y preferimos no saberlo y quedarnos con la creencia; es más, a mí me dio muy buenos consejos, consejos que considero estaban inspirados…

Por un lado afirma que el carisma recibido de Dios fue ratificado por la Iglesia y después dice que no se sabe si ese carisma fue inspirado por Dios. Una persona en un ambiente sano y normal lo primero que hace es buscar la autenticidad de lo que se afirma como venido de Dios.

Peter Mullan lleva muchos años en la obra de Maciel, su hermano ya es exlegionario al igual que su hermana exconsagrada. Para muchos, la situación de Peter resulta dolorosa; porque ven en él su autenticidad, sus buenas intenciones a la vez que constatan con sufrimiento que no sólo defiende a la institución, sino que llega a ser irracional en muchas de sus afirmaciones.

Así, en su apología de Maciel, Peter Mullan afirma que «Maciel proporcionó a los Legionarios y a la Iglesia una asombrosa red de escuelas, universidades y seminarios en todo el mundo».

¿Acaso el fin justifica los medios? ¿Mullan habrá estudiado teología moral en el Ateneo de los legionarios o en la Anáhuac?

Peter Mullan, como legionario se convierte en discípulo de Maciel al sostener una ética proporcionalista. Reconoce que Maciel fue criminal y no es modelo a seguir, pero sus buenas obras son mayores en proporción… y concluye diciendo: «que mi trabajo y mi vida consagrada puedan limpiar el nombre de los Legionarios».


Artículo de Peter Mullan













[1] El “Movimiento” nunca existió canónicamente es otro de los tantos fraudes de Marcial Maciel.

[2] La visita apostólica fue comunicada el 10 de marzo de 2009 al Superior General, Álvaro Corcuera por parte del Secretario de Estado Vaticano, Card. Tarcisio Bertone. La fecha de la carta posiblemente fue fijada para coincidir con el natalicio de Marcial Maciel.

[3] En castellano significaría prejuicio. Se trata de una inclinación o juicio inconsciente.

[4] Testimonio de varios legionarios y exlegionarios referente a la visita apostólica.

[5] Fervoroso defensor de Maciel, vinculado a Maciel por su familia en negocios de mucho dinero y otras cosas. Recibió reglaos, vacaciones y toda una serie de actividades en su honor…

Wednesday, August 13, 2025

¿Quién traicionó a quién?

Con la serie “El Lobo de Dios” de HBO acerca del fundador de los Legionarios y de la Federación RC resurgen algunas viejas interrogantes ahora mejor planteadas con el encuadre del tiempo.

Oficialmente se reconoce la fundación en 1941 en la arquidiócesis de la Ciudad de México como una extensión del seminario de Cuernavaca con un grupo de adolescentes en su mayoría procedentes de Michoacán. En la narrativa oficial, estos hechos se presentaban como parte del querer de la Providencia y la lucha de un fundador sacrificado. Nada más lejos de la realidad.


Marcial Maciel, el lobo rapaz


Todos esos hechos son de dominio público. Marcial Maciel huyó de su pueblo natal; su camino de salida fue el sacerdocio[1]. Después, al ser rechazado del seminario (por sus tendencias contra natura) decide él fundar su propio seminario[2], que más adelante se transformaría en la idea de una fundación y de un instituto misionero. Comenzó a reclutar jóvenes para el seminario y para ello se apoyaba en la autoridad del obispo de Cuernavaca presentando cartas de recomendación de otros obispos



Este dato es importante. Las cartas que presentaba Maciel no le respaldaban a él, sino al obispo de Cuernavaca, Francisco María González Arias, que a su vez se encontraba en estrecha relación con el obispo de México Luis María Martínez en cuya diócesis había iniciado la obra.

¿Qué responsabilidad tienen los obispos que entregaron cartas de respaldo? ¿No deberían haber investigado antes de prestar su aval? El texto (19 de julio de 1945) del obispo de Yucatán es muy indicativo: «Como dicha obra cuenta con la aprobación del Excm. Sr. Arzobispo de México, además de la del Excm. Sr. Obispo de Cuernavaca, bajo cuya inmediata vigilancia se encuentra (…)»[3]. Es decir, las recomendaciones estaban apoyadas en la autoridad y santidad[4] del arzobispo de México y en la autoridad del obispo de Cuernavaca que fue quien solicitó las cartas de recomendación desde inicios de 1945.

Marcial Maciel usó las respuestas de los obispos como tarjeta de presentación para recaudar fondos y para respaldar su búsqueda de jovencitos. Se trataba de una obra magnífica para proveer sacerdotes para las diócesis y que realizaran misiones populares, eso fue lo que dijeron a los obispos. Y padres y madres de familia entregaron sus hijos a Maciel, no porque confiaran en el Fundador, sino porque presentaba cartas de obispos que lo respaldaban.

 

¿Tenía obligación el obispo Luis María Martínez o sólo el obispo Francisco González?

 

Ambos tenían responsabilidad sobre la obra y sobre el sacerdote fundador. Sin embargo, canónicamente Maciel estaba incardinado en la diócesis de Cuernavaca y por tanto dependía de González Arias que lamentablemente murió un año después (1946) de iniciada la campaña de cartas. Su sucesor, el obispo Alfonso Espino Silva vino de Puebla y dio continuidad a la obra de Maciel sin mayor investigación.

Para 1948, estando aún bajo la autoridad del obispo de Cuernavaca (Alfonso Espino), ya había sólidas acusaciones de violación del sigilo sacramental, de no respetar la voluntad del donante, de fraudes y de falsificación de documentos. ¿Se puede hablar de un carisma del Espíritu con estos antecedentes en los inicios de la fundación? ¿Por qué no investigó nada el obispo de Cuernavaca?

Las deficiencias y las limitaciones humanas de los obispos Luis María Martínez, Francisco González y Alfonso Espino permitieron que Maciel tejiera una red de engaños. No se puede hablar propiamente de negligencia personal pero si hay una objetiva irresponsabilidad. Se trata de más de un obispo; por tanto difícilmente podemos hablar de incapacidad, deficiencia, complicidad… ¿Fue la influencia del obispo de México, Luis María Martínez la que determinó el juicio de los demás? Nunca lo sabremos; pero es un hecho hoy reconocido que tres pastores pusieron a un lobo rapaz junto al rebaño.


Respuesta de los legionarios en 2002


La obra de Maciel continúa, cada año más apocada, cada año con menos adeptos, pero siguen reclutando. La primer característica de la acción de Maciel fue la búsqueda de seguidores. El mes pasado, la llamada Federación Regnum Christi publicó un “ensayo” sobre la cultura vocacional (entiéndase búsqueda de seguidores) conviene reflexionar sobre de ello porque un lobo rapaz no está para reunir ovejas…

Sabemos que ante el documental de HBO los legionarios y la Federación RC publicarán sus comunicados de prensa en las páginas oficiales. Presentarán su versión de la figura del Depredador como la verdad “humilde” y contextualizada buscando estar de lado de quienes han sufrido. Recordamos aquellas “humildes” publicaciones llamadas “Legionary Facts”. Cero investigación, nula búsqueda de los hechos… sólo frases estériles y eslóganes de la línea editorial.

La respuesta oficial de la obra de Maciel indicará que no han cambiado. Admiten lo mínimo, pero siguen defendiendo a su Fundador: un lobo rapaz.



[1] Cada vez resulta más sólida la idea de que Maciel huyó de Cotija por tema de abusos (no sólo sexuales) y que su madre, la Sra. Maura Degollado, influyó en la idea del sacerdocio al enviar al atribulado adolescente con uno de sus tíos que era obispo.

[2] El mismo Maciel hizo narración de la historia de la fundación en varias ocasiones; una de las versiones (grabaciones en audio cassettes) describe ésta idea.

[3] 19 de julio de 1945, facsímil en “La Voluntad de no Saber”, documento num.7, carta del obispo de Yucatán.

[4] El obispo Luis María Martínez contaba con fama de santidad, su causa de beatificación está en proceso.

Monday, June 2, 2025

Marcelino de Andrés una narración de la Legión

La historia de Marcelino es inquietante. Su vida es una poderosa narración de la Legión. Para muchos la acción de Dios en su Iglesia y en sus ministros se ha puesto en entredicho a causa de la Congregación fundada por Maciel… Marcelino traza con su vida ese itinerario.

 

Ingresaron a la Congregación de Maciel desde menores


Una vida como narración de la Congregación

 

A Marcelino de Andrés Núñez sus compañeros lo describen como una persona alegre de mirada triste que siempre arrastraba consigo un deje de melancolía; muchas veces callado y taciturno aunque dispuesto a participar con entusiasmo en todas las actividades.

De su familia, eran 7 hermanos, fueron 3 los que ingresaron. Primero él a la apostólica, después su hermano menor, Juan Ramón, y por último en 1994 ingresó María Elena, la mayor de ellos tres cuando ella tenía 27 años.

Marcelino y Juan Ramón ingresaron desde pequeños al Centro Vocacional (seminario menor). Marcelino de Andrés inició el noviciado en 1982, pero él nació en noviembre de 1967; es decir ¡¡¡fue admitido al noviciado sin haber cumplido los 15 años de edad!!! Al terminar el segundo año de noviciado, emitió la primera profesión religiosa ¡¡¡sin haber cumplido los 17 años de edad!!! (Paréntesis: la reforma del código de derecho canónico es de 1983, Marcelino profesó en 1984 cuando comenzaban a aplicarse los cambios que requerían mayoría de edad para validez canónica).

Su instructor de novicios fue Fergus O’Carroll quien no detectó ni reportó ningún comportamiento extraordinario ni mencionó ninguna tendencia anormal en el novicio aún adolescente. Después continuó con su formación legionaria: 2 años de juniorado teniendo como superior a Juan Manuel Dueñas. Filosofía teniendo a Corcuera como superior. A la edad de 20 años inició sus “prácticas apostólicas” en el Cumbres de México como prefecto de disciplina; fue su primer contacto asiduo con seglares desde sus 13 años de edad. Duró un año en el Cumbres y pasó a la apostólica (seminario menor) de León, como prefecto de menores, otro año. Y regresó a Roma a continuar la filosofía, nuevamente teniendo a Corcuera como Superior. Mientras estudiaba salió nuevamente a “prácticas apostólicas”, esta vez a Madrid, al Everest cuando Santiago Oriol era el director. Fueron dos suplencias cortas al tiempo que iniciaba sus estudios de teología.

En 1996 recibió la ordenación sacerdotal (con 14 años de formación) casi a los 30 de edad; pero en lugar de “salir” a ejercer el ministerio sacerdotal, permaneció en Roma como “gerente” de la sección A (con Álvaro Corcuera). En el año 2000 pasó a la sede de la dirección general primero como redactor de cartas y después como miembro de la secretaría personal del Fundador, Marcial Maciel.

Al morir Maciel, Marcelino fue ubicado en Madrid primero como auxiliar de Jesús María Delgado en distintos cargos internos: coordinador de apostolado, asistente para el apostolado, gerente de comunidad; después inició propiamente su ministerio sacerdotal como capellán en Madrid en 2010 de donde fue removido por quejas de los padres de familia debido a su afinidad con el Fundador.

 

Y es que toda su visión de la vida es completamente legionaria.

Para hacerse una idea de lo profundo de este aspecto basta considerar las grandes fechas de su vida, a partir de 1980 (tenía 13 años) tuvo salida en los veranos con su familia y desde 1982 (tenía 15 años) sólo tres llamadas telefónicas sin salidas hasta 1988 (a la edad de 21 años) en que viajó a México y tuvo contacto asiduo con seglares en un colegio por un año. Desde 1989 hasta 2006 vuelve al centro de formación con dos salidas por unos meses en 1992 y 1994. Después de 30 años de vida oculta al interno de la Congregación, su primer ministerio es como capellán de un colegio.

Recordemos que antes del año 2010 toda comunicación proveniente del “exterior” era filtrada. Los religiosos no tenían permiso de usar redes sociales ni siquiera de tener email (a no ser con permiso escrito del superior general por motivos apostólicos). Además, el periodo de Marcelino de su vida en casas de formación en la Legión (1980-2004) coincide con el mayor crecimiento al culto de la persona de Marcial Maciel. Él mismo desde apostólico memorizó sus fechas, cartas y datos… Llegar a ser miembro del equipo secretarial del fundador era todo un privilegio que ni siquiera los Superiores tenían. Marcelino accedió a uno de los puestos más influyentes en la Congregación… y le tocó vivir junto a Maciel el descubrimiento de su vida fraudulenta.

En síntesis, Marcelino ingresó a los 13 años y desde 1980 hasta 2006 vivió en un régimen donde la comunicación con el mundo exterior estaba filtrada por los Superiores. Toda su visión de la vida es netamente legionaria.

 

Por eso la historia de Marcelino es también la historia de la Legión. Desde los 13 años se le dijo que ellos eran el último esfuerzo del Sagrado Corazón para salvar a la humanidad, que el Fundador era un santo y que el Papa los había llamado “la esperanza de la Iglesia”.

El caso de Marcelino no es el único. Vladimir Reséndiz (prófugo condenado por abuso sexual) ingresó a los 15 años, Óscar Turrión (señalado por supuesto abuso) ingresó antes de los 15 años. En otro orden de cosas, Alfredo Cabral (expulsado por desobediencia) ingresó también antes de los 15 años de edad.

Todos ellos: Óscar Turrión, Alfredo Cabral, Vladimir Reséndiz, Marcelino de Andrés eran considerados buenos religiosos. Incluso Alfredo y Marcelino llegaron a ser considerado modelos de observancia, obediencia y fidelidad religiosa.

  

Con un carisma humano, es fácil intoxicar en vez de santificar

¿Qué es lo que falla en esa Congregación además del Fundador y del supuesto carisma?

No se trata de casos aislados, ni del mínimo estadístico, ni como decía el obispo Velasio de Paolis, el llamado Fracasado Pontificio, “dada la gravedad de la situación con el Fundado, era de esperarse”. Estamos hablando de vidas humanas que ingresaron a la organización con mentes inocentes.

Si el argumento sigue siendo: Maciel malo, Legión buena; el caso de Marcelino implica que TODOS los que han tenido contacto con Maciel pueden ser posibles depredadores y ninguno debería trabajar en colegios no estar en contacto con menores o personas vulnerables…

 

Marcelino y macielistas con Maciel


Es necesario que la Congregación dé una explicación a la Iglesia y a la sociedad: ¿por qué un menor de 13 años en ambiente de fervor se transforma en un depredador?

Centenas de adolescentes han pasado por los centros vocacionales y fueron sometidos a la presión de la “generosidad”. ¿Cuántos de ellos cargan con una psicología dañada?

Los legionarios reclutan y reciben púberes y adolescentes que 40 años después se manifiestan como depredadores, desobedientes, rebeldes… Non sequitur… porque a menos que procedan de familias disfuncionales o hayan sufrido violencia sexual en el núcleo familiar (lo cual no es el caso), a los 13 ó 14 años de edad no hay esa malicia. Es por esto que la Congregación debe una explicación a la Iglesia y a la sociedad.

El informe de abusos de este año además de los esquemas, gráficos, estadísticas y las promesas de siempre… incluye un cuadrito más con el sacerdote 09 en España. Pero la Iglesia y la sociedad necesitan una explicación y no un simple cuadrito…

¿Cómo puede un puberto en el proceso formativo legionario llegar a transformarse en un depredador 40 años después? ¿Qué dice la Ratio Institutionis al respecto? Tantos casos de abuso sexual, psicológico, de conciencia, de autoridad habiendo recibido muchachos sanos desde tan jóvenes, ¿no es de llamar la atención? ¿De qué sirven los informes y las campañas de 0abusos si el problema es interno?

Este año en el grupo de jóvenes que reciben la ordenación hay varios que ingresaron antes de los 15 años… ¿Alguna autoridad de la Iglesia ha verificado que se respetara el proceso de maduración psicoafectiva de estos adolescentes? ¿Será que a la pregunta “sabéis si son dignos” los legionarios entregan un informe con gráficos, cuadritos y estadísticas que muestra que todo está bien?

 

Claramente las cosas no están bien cuando los casos siguen dañando a la Iglesia y a la sociedad. Claramente los informes no están bien cuando casa caso nuevo desmiente la narrativa de los informes.

 

La Congregación debe una explicación a la Iglesia y a la sociedad.