Inició el Capítulo General 2026; es la cuarta edición a partir de las nuevas Constituciones (2014, 2018, 2020 y ahora 2026). También Consagradas y Consagrados se han alineado a la fecha queriendo indicar un caminar común; muestran, sin embargo, el estrecho vínculo y dependencia de la Congregación.
De frente a cualquier acontecimiento de legionarios,
las posturas siguen polarizadas; en un extremo quienes ven la maldad de Maciel
en todo, en el otro, quienes ven la acción de Dios incluso en el daño; posturas
irreconciliables.
Acercarse con objetividad al fenómeno Maciel y a su
obra sigue resultando difícil. Lamentablemente el Capítulo de 2014 llenó de
palabrería y renuncias la figura de Maciel pero 12 años después se constata que
no hubo realmente un cambio de actitudes, ni de cultura en la obra. El Capítulo
de 2018 buscó la manera de rescatar jurídicamente al “Movimiento”. Por último,
el Capítulo de 2020 dedicó un espacio a las víctimas, se publicaron documentos
y se prometió acercarse a los heridos…
Al igual que el Capítulo de 2014, el de 2020 derivó en
una forma de autoengaño; es decir, los legionarios de a pie creen que con la
publicación de los documentos la institución ya cumplió, los Superiores perciben
como ataques y como avaricia y cualquier voz proveniente de las víctimas o de
personas dañadas. Esto lleva a una imagen pública cada vez más negativa.
Pese a todo lo anterior, muchas de las Consagradas,
algunos Consagrados y muchos sacerdotes legionarios realizan una buena labor pastoral
que es necesario valorar. Dicho de otro modo, no todo en la obra de Maciel es
negativo y la acción de Dios es palpable… ¿acaso son la flor del pantano?
Un paradigma
Recientemente la Federación RC comenzó a promover la
labor de evangelización en Veracruz; lo llaman el camino de Guadalupe. Lo que
allí sucede es un paradigma, casi toda una imagen de la obra de Maciel (la
Congregación y la Federación con todas sus ramas). Vale la pena observar con
atención.
Una casa de retiros llamada «Centro Misionero Rafael
Guízar y Valencia», una organización humanitaria llamada «Misión MasAlto» y una
serie de trayectos para senderismo religioso «Camino de Guadalupe» promueven el
desarrollo humano y comunitario de la zona y son agentes de evangelización auténtica.
Fue por allá en 1994 cuando Evaristo Sada con
auténtica ilusión buscó el “trayecto” que Marcial Maciel habría seguido en sus
años de seminarista durante su estancia en Veracruz. Según la narración de
Maciel (hoy completamente desacreditada) él tuvo que llevar la Eucaristía en el
año 1936 a varios pueblos, montando a caballo y burlando retenes de soldados
anticlericales. Su narración incluía detalles como una canción que canturreaba
y silbaba ante los soldados.
Sada Derby convenció a los moradores de aquellas
tierras para que le vendieran; así pudo construir un “resort misionero” en la
parte alta de la montaña. Después organizó recorridos haciendo senderismo y llevando
la Eucaristía como parte del camino para replicar la experiencia espiritual del
“santo” fundador. Nunca estuvo claro si contaba con permiso del Obispo para
realizar dicha actividad porque incluso, durante el trayecto, se permitía
llevar la Eucaristía a jóvenes, sin una necesidad pastoral.
El resort misionero después sirvió como refugio para
Evaristo. No sabemos en qué fecha él se enteró de la “otra” vida de Maciel (con
Norma y su hija); pero para 2004 era algo que ya había asimilado conviviendo
frecuentemente con la última “esposa” de Maciel y con su hija. Pero la muerte
de Maciel y su modo de morir lo afectó en su estabilidad emocional hasta una
depresión profunda. Duró varios meses aislado en el resort misionero, con
mínimo aseo personal, poca comida y mucho silencio.
Superó la crisis.
Evaristo Sada siempre fue un hombre fervoroso y
sincero en su entrega. Su vida en la Congregación la dedicó al gobierno y al
servicio de Maciel y sus caprichos. Después de su gran crisis se separó un poco
del “carisma” legionario para dedicarse al ministerio sacerdotal entre la gente
pobre de Veracruz. El nuevo Evaristo dejó de ser el gran promotor de la mística
legionaria y de la figura de “Nuestro Padre”; y aunque toda su visión del mundo
y de la Iglesia eran completamente legionarias, se dedicó a desarrollar la
pastoral en esa zona de Veracruz con la ayuda de sus muchos contactos. Ha hecho
el bien, ha evangelizado, ha anunciado a Jesucristo, ha fomentado la devoción a
la Santísima Virgen y ha procurado la promoción humana de aquellas comunidades.
Son hechos verificables y no narraciones como las “rifas” con las que
supuestamente Maciel dotó de imágenes religiosas aquellas poblaciones.
Las comunidades que han crecido humana y
espiritualmente son La Perla, Macuilacatl, San Martín, Metlac, Cruz Grande, La
Ciénega, Chilapa, Las Trincheras, Rancho Nuevo, El Minero, Potrero Nuevo, La
Mata, Tuzantla, Xometla, Rancho Viejo, Zacatlapa y La Concordia.
¿Acaso se puede negar la acción de Dios en todas estas
personas?
La propaganda de la Federación RC ya asumió el
apostolado como algo surgido del carisma y así lo promueven.
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| Propaganda Federación RC |
Por eso el camino de Guadalupe (en Veracruz) es el
paradigma perfecto de la Congregación fundada por Maciel y de la Federación
Regnum Christi con las Consagradas y los Consagrados y todos sus adheridos. El
actuar de Dios es evidente: hay evangelización, hay acción sacramental, hay promoción
humana y se ha involucrado a muchas otras personas… Pero de ninguna manera se
puede afirmar que “Dios quiso” específicamente el “Camino de Guadalupe” en
Veracruz. Esta obra no surge de una “moción interior” del Espíritu Santo que le
pidió a su fundador iniciar un senderismo religioso en las faladas del Pico de
Orizaba.
La obra de “El Camino de Guadalupe” surge a partir de
la narración embustera de Marcial Maciel y del empeño de Evaristo Sada en
repetir una experiencia espiritual del Fundador, que resultó falsa.
Es decir, al origen de esta obra hay un fraude sobre
el que un engaño apoya la buena intención. Por tanto, se puede afirmar que esta
obra no fue suscitada directamente por Dios (en el sentido estricto); al mismo
tiempo se debe afirmar que Dios actuó mediante el fervor y la generosidad de
tantas almas que han promovido “El Camino de Guadalupe” en Veracruz.
Esa narración embustera de Marcial Maciel ha sido la
ocasión del actuar de Dios a través del fervor y la entrega de Evaristo Sada y
tantos otros.
Así ha sucedido también con la Congregación y después
con los grupos de laicos que se habían consagrado a Dios. Podemos recorrer
hacia atrás algunos engaños: por ejemplo que el Movimiento no existía
canónicamente y las promesas de consagración no eran reconocidas por la Iglesia
(salvo privadamente), que se engañó a los miembros mostrando como aprobados por
la Iglesia Estatutos que eran normas internas, que las Constituciones aprobadas
por el Papa no correspondían a las que entregaron a los miembros (edición
1983), que el Superior o Director General estaba excomulgado desde los años 40s
según el Código de 1917 por diversas causas incluidos varios delitos contra la
libertad y las buenas costumbres (Código de 1917, título XIV) y por delitos
contra la verdad (título XV)… además de los engaños habría que añadir otro tipo
de irregularidades y hasta delitos.
La obra “El Camino de Guadalupe” en Veracruz inicia a
partir de un engaño, pero no un engaño total, pues hay aspectos verdaderos. Por
encima de eso, el deseo sincero y la devoción de muchos han sido el instrumento
de la acción de Dios.
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| Folleto Capítulo General 2026 |
Del mismo modo se puede establecer el paralelismo con
la Federación Regnum Christi (la Congregación y sus Asociaciones). Una moción
del Espíritu o una inspiración divina en la calle Javier Mina de Cotija, su
pueblo natal, en mayo de 1934; ¿de verdad? ¿Fue realmente una inspiración
divina?
Según la narración de Maciel, la idea fue corroborada
con quien dijo era su director espiritual, el Pbro. Raúl Manzo. A esa idea
inicial sigue un periodo de discernimiento que a partir de Trento se llama
“seminario”. Durante ese periodo de discernimiento Marcial Maciel fue
considerado no apto para la vida sacerdotal al menos en tres ocasiones
por tres autoridades eclesiásticas distintas no relacionadas entre sí…
¿Sacerdote no, fundador sí?
Es necesario estudiar estos hechos; pero al ver que se
cerraba el camino al sacerdocio, Maciel emprendió la idea de una fundación
propia: 19 de junio de 1936, en la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús
durante una visita a la Eucaristía cuando Maciel Le conversaba: «Él de una
manera misteriosa comunicó a mi alma la idea de formar un grupo de sacerdotes».
Años después, los religiosos de la Congregación llamarían a esto: “una moción
directa del Espíritu Santo, clara, total y definitiva que con la gracia de Dios
transformaba de por vida la existencia de Maciel”.
Mayo de 1934 y junio de 1936: La Congregación partió
del engaño (varios acontecimientos no completamente falsos pero tampoco
completamente auténticos), después vino el fervor y la sinceridad en la entrega
de tantos.
El Camino de Guadalupe en Veracruz no es una obra
inspirada y querida directamente por Dios (stricte dicte). De igual
modo, ni la Congregación ni la Federación son una obra inspirada o querida por
Dios directamente. En el paralelismo de ambas obras se puede ver cómo el
quehacer humano ha sido la ocasión de la acción de Dios.
¿Y el carisma que continuamente proclaman haber
recibido?
A grandes rasgos, fue a partir de unas “quaestions”
informales (especie de charla con el Fundador) en la casa de verano en Termini
en torno al año 2000, al sur de Italia cuando comenzó a insistirse con fuerza
en el carisma recibido de Dios. En aquella ocasión, Maciel dijo que el carisma
era la caridad, es decir el modo de vivir el amor a Jesucristo; después vino el
Capítulo General y hablaron de “conocer, vivir y transmitir el misterio de la
Encarnación”, con la revisión de las Constituciones el concepto se modificó a
“hacer apóstoles”. Desde entonces han reiterado esa idea subrayando que se
trata de un regalo recibido de Dios tácitamente refiriéndose al evento
inspiracional de 1936.
¿Por qué es esto importante?
Mucha de la insistencia vocacional con la que los
legionarios reclutan, se fundamenta en el llamado divino (la auténtica vocación
siempre es divina). Que al origen de la institución haya una acción divina es
parte esencial de la convicción para estar en un lugar al que se dice “Dios te
ha llamado”. Si la obra parte de un engaño, Dios no te llama a eso pues ¿cómo
justificar que Dios llame a un lugar de fraude?... Es mucho más complicado
hacer una auténtica teología que reconozca la obra de Maciel como la ocasión
del actuar de Dios… y que Dios respetará la libertad y la convicción con la
cual alguien cree responderle, máxime si la iglesia institucional ha aprobado
dicha obra.
El Capítulo General de 2026 dedicará un espacio amplio
al tema vocacional y a la identidad, también dedicarán algunos párrafos a las
víctimas; pero no profundizarán auténtica y teológicamente en la razón de
existir de la obra iniciada por Maciel. La necesidad de “perseverar” les mueve
hacia adelante y por ello seguirán sin afrontar con determinación los
compromisos de justicia hacia los exmiembros y las personas dañadas que ya sea
por la cultura, ya sea por la mentira, la institución ha dañado.
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| Miembros del Capítulo de espaldas... ¿a las víctimas? |
¿Misma historia?




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