Friday, January 23, 2026

La ocasión de la acción de Dios

Inició el Capítulo General 2026; es la cuarta edición a partir de las nuevas Constituciones (2014, 2018, 2020 y ahora 2026). También Consagradas y Consagrados se han alineado a la fecha queriendo indicar un caminar común; muestran, sin embargo, el estrecho vínculo y dependencia de la Congregación.

 

De frente a cualquier acontecimiento de legionarios, las posturas siguen polarizadas; en un extremo quienes ven la maldad de Maciel en todo, en el otro, quienes ven la acción de Dios incluso en el daño; posturas irreconciliables.

 



 

Acercarse con objetividad al fenómeno Maciel y a su obra sigue resultando difícil. Lamentablemente el Capítulo de 2014 llenó de palabrería y renuncias la figura de Maciel pero 12 años después se constata que no hubo realmente un cambio de actitudes, ni de cultura en la obra. El Capítulo de 2018 buscó la manera de rescatar jurídicamente al “Movimiento”. Por último, el Capítulo de 2020 dedicó un espacio a las víctimas, se publicaron documentos y se prometió acercarse a los heridos…

 

Al igual que el Capítulo de 2014, el de 2020 derivó en una forma de autoengaño; es decir, los legionarios de a pie creen que con la publicación de los documentos la institución ya cumplió, los Superiores perciben como ataques y como avaricia y cualquier voz proveniente de las víctimas o de personas dañadas. Esto lleva a una imagen pública cada vez más negativa.

 

Pese a todo lo anterior, muchas de las Consagradas, algunos Consagrados y muchos sacerdotes legionarios realizan una buena labor pastoral que es necesario valorar. Dicho de otro modo, no todo en la obra de Maciel es negativo y la acción de Dios es palpable… ¿acaso son la flor del pantano?

 

Un paradigma

 

Recientemente la Federación RC comenzó a promover la labor de evangelización en Veracruz; lo llaman el camino de Guadalupe. Lo que allí sucede es un paradigma, casi toda una imagen de la obra de Maciel (la Congregación y la Federación con todas sus ramas). Vale la pena observar con atención.

 

Una casa de retiros llamada «Centro Misionero Rafael Guízar y Valencia», una organización humanitaria llamada «Misión MasAlto» y una serie de trayectos para senderismo religioso «Camino de Guadalupe» promueven el desarrollo humano y comunitario de la zona y son agentes de evangelización auténtica.

 

Fue por allá en 1994 cuando Evaristo Sada con auténtica ilusión buscó el “trayecto” que Marcial Maciel habría seguido en sus años de seminarista durante su estancia en Veracruz. Según la narración de Maciel (hoy completamente desacreditada) él tuvo que llevar la Eucaristía en el año 1936 a varios pueblos, montando a caballo y burlando retenes de soldados anticlericales. Su narración incluía detalles como una canción que canturreaba y silbaba ante los soldados.

 

Sada Derby convenció a los moradores de aquellas tierras para que le vendieran; así pudo construir un “resort misionero” en la parte alta de la montaña. Después organizó recorridos haciendo senderismo y llevando la Eucaristía como parte del camino para replicar la experiencia espiritual del “santo” fundador. Nunca estuvo claro si contaba con permiso del Obispo para realizar dicha actividad porque incluso, durante el trayecto, se permitía llevar la Eucaristía a jóvenes, sin una necesidad pastoral.

 

El resort misionero después sirvió como refugio para Evaristo. No sabemos en qué fecha él se enteró de la “otra” vida de Maciel (con Norma y su hija); pero para 2004 era algo que ya había asimilado conviviendo frecuentemente con la última “esposa” de Maciel y con su hija. Pero la muerte de Maciel y su modo de morir lo afectó en su estabilidad emocional hasta una depresión profunda. Duró varios meses aislado en el resort misionero, con mínimo aseo personal, poca comida y mucho silencio.

 

Superó la crisis.

 

Evaristo Sada siempre fue un hombre fervoroso y sincero en su entrega. Su vida en la Congregación la dedicó al gobierno y al servicio de Maciel y sus caprichos. Después de su gran crisis se separó un poco del “carisma” legionario para dedicarse al ministerio sacerdotal entre la gente pobre de Veracruz. El nuevo Evaristo dejó de ser el gran promotor de la mística legionaria y de la figura de “Nuestro Padre”; y aunque toda su visión del mundo y de la Iglesia eran completamente legionarias, se dedicó a desarrollar la pastoral en esa zona de Veracruz con la ayuda de sus muchos contactos. Ha hecho el bien, ha evangelizado, ha anunciado a Jesucristo, ha fomentado la devoción a la Santísima Virgen y ha procurado la promoción humana de aquellas comunidades. Son hechos verificables y no narraciones como las “rifas” con las que supuestamente Maciel dotó de imágenes religiosas aquellas poblaciones.

 

Las comunidades que han crecido humana y espiritualmente son La Perla, Macuilacatl, San Martín, Metlac, Cruz Grande, La Ciénega, Chilapa, Las Trincheras, Rancho Nuevo, El Minero, Potrero Nuevo, La Mata, Tuzantla, Xometla, Rancho Viejo, Zacatlapa y La Concordia.

 

¿Acaso se puede negar la acción de Dios en todas estas personas?

 

La propaganda de la Federación RC ya asumió el apostolado como algo surgido del carisma y así lo promueven.

 

Propaganda Federación RC


 

Por eso el camino de Guadalupe (en Veracruz) es el paradigma perfecto de la Congregación fundada por Maciel y de la Federación Regnum Christi con las Consagradas y los Consagrados y todos sus adheridos. El actuar de Dios es evidente: hay evangelización, hay acción sacramental, hay promoción humana y se ha involucrado a muchas otras personas… Pero de ninguna manera se puede afirmar que “Dios quiso” específicamente el “Camino de Guadalupe” en Veracruz. Esta obra no surge de una “moción interior” del Espíritu Santo que le pidió a su fundador iniciar un senderismo religioso en las faladas del Pico de Orizaba.

 

La obra de “El Camino de Guadalupe” surge a partir de la narración embustera de Marcial Maciel y del empeño de Evaristo Sada en repetir una experiencia espiritual del Fundador, que resultó falsa.

 

Es decir, al origen de esta obra hay un fraude sobre el que un engaño apoya la buena intención. Por tanto, se puede afirmar que esta obra no fue suscitada directamente por Dios (en el sentido estricto); al mismo tiempo se debe afirmar que Dios actuó mediante el fervor y la generosidad de tantas almas que han promovido “El Camino de Guadalupe” en Veracruz.

 

Esa narración embustera de Marcial Maciel ha sido la ocasión del actuar de Dios a través del fervor y la entrega de Evaristo Sada y tantos otros.

 

Así ha sucedido también con la Congregación y después con los grupos de laicos que se habían consagrado a Dios. Podemos recorrer hacia atrás algunos engaños: por ejemplo que el Movimiento no existía canónicamente y las promesas de consagración no eran reconocidas por la Iglesia (salvo privadamente), que se engañó a los miembros mostrando como aprobados por la Iglesia Estatutos que eran normas internas, que las Constituciones aprobadas por el Papa no correspondían a las que entregaron a los miembros (edición 1983), que el Superior o Director General estaba excomulgado desde los años 40s según el Código de 1917 por diversas causas incluidos varios delitos contra la libertad y las buenas costumbres (Código de 1917, título XIV) y por delitos contra la verdad (título XV)… además de los engaños habría que añadir otro tipo de irregularidades y hasta delitos.

 

La obra “El Camino de Guadalupe” en Veracruz inicia a partir de un engaño, pero no un engaño total, pues hay aspectos verdaderos. Por encima de eso, el deseo sincero y la devoción de muchos han sido el instrumento de la acción de Dios.

 

Folleto Capítulo General 2026


 

Del mismo modo se puede establecer el paralelismo con la Federación Regnum Christi (la Congregación y sus Asociaciones). Una moción del Espíritu o una inspiración divina en la calle Javier Mina de Cotija, su pueblo natal, en mayo de 1934; ¿de verdad? ¿Fue realmente una inspiración divina?

 

Según la narración de Maciel, la idea fue corroborada con quien dijo era su director espiritual, el Pbro. Raúl Manzo. A esa idea inicial sigue un periodo de discernimiento que a partir de Trento se llama “seminario”. Durante ese periodo de discernimiento Marcial Maciel fue considerado no apto para la vida sacerdotal al menos en tres ocasiones por tres autoridades eclesiásticas distintas no relacionadas entre sí…

 

¿Sacerdote no, fundador sí?

 

Es necesario estudiar estos hechos; pero al ver que se cerraba el camino al sacerdocio, Maciel emprendió la idea de una fundación propia: 19 de junio de 1936, en la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús durante una visita a la Eucaristía cuando Maciel Le conversaba: «Él de una manera misteriosa comunicó a mi alma la idea de formar un grupo de sacerdotes». Años después, los religiosos de la Congregación llamarían a esto: “una moción directa del Espíritu Santo, clara, total y definitiva que con la gracia de Dios transformaba de por vida la existencia de Maciel”.

 

Mayo de 1934 y junio de 1936: La Congregación partió del engaño (varios acontecimientos no completamente falsos pero tampoco completamente auténticos), después vino el fervor y la sinceridad en la entrega de tantos.

 

El Camino de Guadalupe en Veracruz no es una obra inspirada y querida directamente por Dios (stricte dicte). De igual modo, ni la Congregación ni la Federación son una obra inspirada o querida por Dios directamente. En el paralelismo de ambas obras se puede ver cómo el quehacer humano ha sido la ocasión de la acción de Dios.

 

¿Y el carisma que continuamente proclaman haber recibido?

 

A grandes rasgos, fue a partir de unas “quaestions” informales (especie de charla con el Fundador) en la casa de verano en Termini en torno al año 2000, al sur de Italia cuando comenzó a insistirse con fuerza en el carisma recibido de Dios. En aquella ocasión, Maciel dijo que el carisma era la caridad, es decir el modo de vivir el amor a Jesucristo; después vino el Capítulo General y hablaron de “conocer, vivir y transmitir el misterio de la Encarnación”, con la revisión de las Constituciones el concepto se modificó a “hacer apóstoles”. Desde entonces han reiterado esa idea subrayando que se trata de un regalo recibido de Dios tácitamente refiriéndose al evento inspiracional de 1936.

 

¿Por qué es esto importante?

 

Mucha de la insistencia vocacional con la que los legionarios reclutan, se fundamenta en el llamado divino (la auténtica vocación siempre es divina). Que al origen de la institución haya una acción divina es parte esencial de la convicción para estar en un lugar al que se dice “Dios te ha llamado”. Si la obra parte de un engaño, Dios no te llama a eso pues ¿cómo justificar que Dios llame a un lugar de fraude?... Es mucho más complicado hacer una auténtica teología que reconozca la obra de Maciel como la ocasión del actuar de Dios… y que Dios respetará la libertad y la convicción con la cual alguien cree responderle, máxime si la iglesia institucional ha aprobado dicha obra.

 

El Capítulo General de 2026 dedicará un espacio amplio al tema vocacional y a la identidad, también dedicarán algunos párrafos a las víctimas; pero no profundizarán auténtica y teológicamente en la razón de existir de la obra iniciada por Maciel. La necesidad de “perseverar” les mueve hacia adelante y por ello seguirán sin afrontar con determinación los compromisos de justicia hacia los exmiembros y las personas dañadas que ya sea por la cultura, ya sea por la mentira, la institución ha dañado.


Miembros del Capítulo de espaldas... ¿a las víctimas?

¿Misma historia?