Saturday, September 5, 2020

Comunicación, Recaudación y Acoso

La renovada falta de transparencia que ha caracterizado a la Congregación de Maciel (conocida como Legionarios y Federación RC)  a partir del Capítulo General se ve interrumpida por un comunicado ambiguo. “Al menos es un esfuerzo por cuidar esos casos” opinan algunos.

Sin embargo, el comunicado y los hechos despiertan no poca suspicacia tanto por el lenguaje marcadamente confuso, como por las fechas y por los motivos.

 


 

Edward Bentley recibió la ordenación sacerdotal en diciembre de 2010 en una celebración con casi tres mil participantes. Con sonrisa radiante, Velasio de Paolis acudió a la ceremonia en la que impondría la unción sacerdotal a 61 legionarios “renovados”. Era consciente de la señal que enviaba al Vaticano y a la Secretaría de Estado donde ya circulaban voces para cesarlo del cargo.

¿Cuántos de esos de esos 61 neosacerdotes fueron sometidos al proceso de inducción vocacional que manejan los legionarios? ¿cuántos de esos 61 neosacerdotes realmente tienen idoneidad para la vida sacerdotal?

Velasio había sido embriagado por el “éxito” legionario; no era capaz de juzgar rectamente acerca de la obra de Maciel, mucho menos al aprobar el acceso al sacerdocio de los 61 candidatos. Por ello, apenas dos años después de que Edward Bentley había iniciado su ministerio sacerdotal (si es que se puede llamar ministerio a la labor de reclutamiento) los Superiores ya recibían referencias acerca de conductas especiales.

Edward Bentley tenía por superior al tristemente célebre Eloy Bedia y su labor de reclutamiento era dirigida por el actual Vicario General, Hernán Jiménez.

En menos de un año el neosacerdote Edward Bentley ya acosaba a mujeres. Esto habla mucho del pésimo acompañamiento por parte de los Superiores y Directores de apostolado, en este caso el también reclutador Hernán Jiménez. Pero el hecho también señala una falta de idoneidad, un desajuste emocional y una inmadurez afectiva tremendas en los neosacerdotes a juzgar por el perfil de Edward Bentley.

 

Edward Riley Bentley


Volviendo al tema de la transparencia.

Las “calenduras” de Edward Bentley de suyo no constituyen un delito. No hay menores de por medio y lo que él comunica se refiere a “relaciones afectivas” y “relación afectiva de índole sexual” en uno y otro escenario con mujeres adultas en situación no vulnerable, ¿por qué entonces un comunicado?

Recordemos algunos principios elementales que deben regir la comunicación de estos casos.

  • Se comunica a la sociedad (a la comunidad local en la que estaba inserto, a la Iglesia y al mundo) de casos graves de abuso siguiendo el principio de legítima defensa. La sociedad tiene derecho de conocer al injusto agresor para defenderse de él. Edward Bentley llena el perfil de un acosador, pero no de un abusador.
  • Se comunica a la sociedad acerca de un abusador para conocer si hay más víctimas del injusto agresor; de modo que se animen a presentar su caso y recibir la “ayuda prioritaria” que prometió el Capítulo General. Sin embargo, el comunicado sólo aparece en la página web de los legionarios en inglés. Aunque las primeras acusaciones contra Bentley provienen de México, no hay nada en la página web de la Federación en México, ni en la versión en español de la página web de los legionarios ni en la sala de prensa oficial de los legionarios.
  • La comunicación debe valorar que exponer el mal realizado por el injusto agresor puede causar escándalo. Sólo debe procederse a comunicar cuando el silencio produzca un mal superior al daño del escándalo… entonces, ¿por qué un comunicado parcial y ambiguo?

Recordemos otros dos casos en los que no ha habido comunicado y donde no se siguieron ciertas reglas morales de honestidad y comunicación:

Caso Ashley, John Connor y Martin Pollock

 

Caso “dirigida”, Tomás Guerrero y Paul Lara

  • Una mujer adulta en situación vulnerable 
  • Relación asimétrica pues se trataba del ambiente de “dirección espiritual”. 
  • Múltiples testigos externos y varios testimonios sobre los hechos. 
  • Paul Lara fue avisado del abuso a raíz de una posible violación del fuero interno sacramental por parte de Tomás Guerrero. Desestimó el caso con un mutismo propio del mismísimo Maciel. No ha habido comunicado en las oficinas de prensa.

 

Entonces, ¿por qué un comunicado en el caso Bentley?

Respuesta: Propaganda.

Las últimas comunicaciones sobre abusos por parte de legionarios son del 11 de febrero[1] (caso Sullivan) y 24 de enero (casos de los exRectores del Seminario Menor del Ajusco José María Sabín y Antonio Rodríguez).

Después del Capítulo General, a pesar del compromiso de transparencia, no se ha informado nada. En distintos medios se ha destacado el silencio institucional de los legionarios, la demagogia con el tema de las víctimas y la falta de actualización de la página web sobre abusos.

El grupito de Dallas encontró irregular el cambio repentino de uno que fuera Consejero  Territorial (precisamente de John Connor) y que había participado como Delegado en las famosas asambleas de los estatutos. La inquietud corroboraba lo que distintos medios destacaban acerca del silencio institucional.

La carta de Edward Bentley es del 13 de julio; habla de “razones personales”. Para entonces ya se encontraba en Atlanta como auxiliar de la secretaría territorial. Para finales de julio ya era público su cambio de comunidad y su nuevo “apostolado”. ¿Por qué entonces un comunicado 52 días después? ¿Por qué no se hizo el comunicado cuando se publicó su cambio de residencia? ¿Por qué esperar hasta septiembre?

Respuesta: Recaudación.

El día 30 de agosto, los legionarios en Norteamérica tienen el evento de recaudación más importante del año, la famosa “cena de gala” en la que además se realiza una subasta y los legionarios hacen teatro y circo para entretener a los participantes de modo que puedan “donar”.

El evento de este año tenía el desafío de la situación excepcional que vivimos con la pandemia. Todo tendría que ser a través de Internet; por tanto un comunicado sobre un acosador legionario impactaría negativamente en la recaudación. Por otro lado, el comunicado era importante para dar la sensación de transparencia y compromiso con la comunicación. A diferencia del caso Ashley (una menor) o del caso Tomás Guerrero (una adulta en situación vulnerable) no había menores de por medio, las relaciones habían sido relativamente consensuadas y la mayoría de ellas eran sólo non-sexual physical boundaries (lo que eso pueda significar sólo John Connor lo sabe).

 

Evento de recaudación económica


Por tanto, el comunicado se publicó sólo después del evento de recaudación con la siguiente introducción:

“Como parte de nuestro compromiso de comunicar las violaciones de los límites emocionales y la mala conducta sexual cuando vemos un patrón de conductas depredatorias, los Legionarios de Cristo comunican lo siguiente”.

A la luz del comunicado del Capítulo General y de las proclamas acerca de la transparencia y la prioridad de las víctimas, el comunicado sobre Edward Bentley es sólo un acto de propaganda hipócrita.

Si el comunicado tuviera intenciones sinceras, habrían publicado también en México y en español, pues las primeras quejas provienen de allá.

El caso Bentley corrobora que Velasio de Paolis fue un Fracasado Pontificio.



[1] Hubo una actualización en abril para notificar que había solicitado dejar el ministerio.